viernes 7 de agosto de 2020

El majestuoso edificio era museo y ahora vuelve a ser un lugar de práctica religiosa. Foto AP
Mundo

El Papa, “afligido” por la conversión de Santa Sofía en mezquita: la historia del patrimonio turco

La antigua basílica bizantina será abierta para las oraciones musulmanas. Durante esas horas, los iconos cristianos serán cubiertos.

El majestuoso edificio era museo y ahora vuelve a ser un lugar de práctica religiosa. Foto AP

La antigua basílica de Santa Sofía, reconvertida en mezquita, seguirá abierta a los visitantes fuera de las horas de oración musulmana, durante las cuales los iconos cristianos deberán ser disimulados, anunció la Autoridad de Asuntos Religiosos en Turquía.

El Consejo de Estado, más alta jurisdicción administrativa turca, revocó el viernes una medida de 1934 que confiere a Santa Sofía el estatuto de museo. Poco después, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan anunció que la antigua basílica bizantina sería abierta para las oraciones musulmanas como mezquita el viernes 24 de julio. En un comunicado publicado el martes, la Diyanet, la Autoridad de Asuntos Religiosos, indicó que las representaciones cristianas en la antigua basílica “no constituyen un obstáculo para las oraciones”.

”Los iconos (cristianos) deberán ser disimulados con cortinas u otros medios apropiados”, añadió el organismo. La prensa turca mencionó la posibilidad de utilizar técnicas de iluminación para oscurecer estas imágenes durante las cinco oraciones musulmanas diarias. ”No existe ningún obstáculo desde el punto de vista religioso para la apertura de Santa Sofía a los visitantes fuera de las horas de oración”, prosiguió la Diyanet.

Santa Sofía, construida en el siglo VI en tiempos de los bizantinos, era el lugar donde se coronaba a sus emperadores. Forma parte del Patrimonio Mundial de la Unesco y es una de las principales atracciones turísticas de Estambul con 3,8 millones de visitantes en 2019. Convertida en mezquita tras la toma de Constantinopla por los otomanos en 1453, Santa Sofía fue transformada en museo en 1934 por el primer presidente de la República turca, Mustafa Kemal Atatürk, quien “la ofreció a la humanidad”.

Varios países, sobre todo Rusia y Grecia, que siguen de cerca la evolución de patrimonio bizantino en Turquía, criticaron la transformación de la antigua basílica en lugar de culto musulmán. El papa Francisco se dijo “muy afligido” por esta medida. Erdogan rechazó las críticas al asegurar que Santa Sofía era un “museo y no una basílica”.”Vamos a preservar la herencia cultural de Santa Sofía como lo hicieron nuestros ancestros”, aseguró.