lunes 12 de abril de2021

Stephen O'Loughlin tenía 49 años y asesinó a su hijo de 9 porque decía que las vacunas le habían traído problemas mentales.
Mundo

Mató a su hijo de 9 años porque aseguraba que la vacuna contra el Covid-19 era un dispositivo del Gobierno para controlar las mentes

Ocurrió en Estados Unidos. El hombre era antivacunas, se negaba a todo tipo de inmunizaciones y luego del asesinato se suicidó.

Stephen O'Loughlin tenía 49 años y asesinó a su hijo de 9 porque decía que las vacunas le habían traído problemas mentales.

Un hecho escalofriante tuvo lugar en Estados Unidos, luego de que un hombre antivacunas asesinara a su propio hijo de 9 años asegurando que la vacuna contra el coronavirus era un dispositivo impuesto por el gobierno nacional para controlar las mentes de los ciudadanos. Tras cometer el delito, se quitó la vida.

Stephen O’Loughlin tenía 49 años y estaba en una disputa con su ex pareja, la mamá de su hijo Pierce, de 9 años, a raíz de la colocación de la vacuna contra el Covid-19 que comenzó a colocarse en todo el territorio nacional.

El pequeño Pierce tenía 9 años y era alumno en la escuela católica Convent & Stuart Hall.Gentileza

Según explicaron  los medios locales, el hombre –que era vicepresidente de una compañía local- fue descripto por sus allegados como mentalmente enfermo y obsesionado con las conspiraciones, detestaba todo tipo de inmunización. Sin embargo, había accedido a que su pequeño hijo fuera inoculado, por lo que el menor había recibido la vacuna el día antes de su muerte.

El hecho

Stephen O’Loughlin y su hijo Pierce fueron encontrados muertos con heridas de bala dentro del departamento en el que vivían en la ciudad de San Francisco, por agentes de la Policía luego de que Lesley Hu, la mamá del pequeño denunciara que el niño no se había presentado a clases en la escuela católica Convent & Stuart Hall, donde cursaba la primaria y que además no lograba tener comunicación con ninguno de los dos.

Según los informes, en marzo se llevaría a cabo una audiencia en relación con la batalla por la custodia del niño. Además, los registros judiciales de septiembre de 2020 muestran que O’Loughlin se había unido a un “grupo de autoayuda de la nueva era” en 2012, y supuestamente donó miles de dólares en los años posteriores.

Lesley Hu, la mamá de Pierce.Gentileza

El conflicto con las vacunas fue desde que Pierce nació, siempre se había negado a que el pequeño fuera inoculado. Luego alegaba que su hijo había sufrido efectos secundarios graves por haber permitido que le colocaran algunas durante su primera etapa de bebé.

Por su parte, la abogada de la madre del niño, Lorie Nachlis , afirmó que O’Loughlin sufría de una enfermedad mental no tratada , lo que lo volvía paranoico con las vacunas y obsesionado con la salud de su hijo.

“Él castigó a Leslie con el último acto de violencia, matando a su hijo, y ella sufrirá como creo que estaba destinado para el resto de su vida”, puntualizó.