jueves 28 de enero de 2021

A la derecha, Christian Brueckner, el acusado de matar a Maddie McCann.
Mundo

Fiscal alemán confirmó que Madeleine McCann fue asesinada, pero los papás de la niña salieron al cruce

Hans Christian Wolters puso final al misterio prolongado por 13 años y dijo que le mandó una carta a los padres. Sin embargo, éstos ahora dicen que hay información oculta.

A la derecha, Christian Brueckner, el acusado de matar a Maddie McCann.

Después de 13 años de misterio, investigación y hasta teorías conspirativas, el fiscal alemán Hans Christian Wolters puso final al caso de Madeleine McCann, la niña británica de 3 años que desapareció en 2007 cuando estaba de vacaciones con su familia en Portugal. Para Wolters hubo un asesinato, cuyo principal y único responsable es Christian Brueckner, un alemán que está preso por otros delitos de abusos sexuales, pornografía infantil y robos.

"Tenemos evidencia concreta de que nuestro sospechoso ha matado a Madeleine. A los padres se les ha dicho que la policía alemana tiene pruebas de que la niña está muerta, pero no les hemos contado los detalles”, dijo Wolters en la prensa.

Sin embargo, el fiscal no dará más precisiones de las supuesta pruebas que incriminan a Brueckner y su vínculo con Maddie. “No podemos decir por qué está muerta: es más importante que tengamos éxito y podamos encontrar al culpable en lugar de simplemente poner nuestras cartas sobre la mesa y decirles por qué creemos que podría estarlo”, aclaró el hombre.

“Este es un caso de asesinato, no un caso de personas desaparecidas. Hemos sido bastante claros a lo largo de la investigación de un asesinato y tenemos evidencia de ello. Podemos entender el dolor de los padres, y ellos quieren alivio, pero es mejor para ellos que tengamos una conclusión clara y exitosa del caso. Revelar demasiados detalles demasiado pronto obstaculizaría las investigaciones en curso", agregó.

Rogerio Alves, un abogado que representa a los McCann en Portugal, presionó a los investigadores alemanes para que revelen qué evidencia tienen y exigió saber “qué se está haciendo para resolver el caso”. Acusó a las tres fuerzas policiales involucradas en la investigación de “guardar información para sí mismos” y les pidió que fueran más transparentes con la familia, según informó el Daily Mail.

Alves espera que los detectives portugueses le digan qué evidencia tienen para “apoyar la reapertura del archivo aquí”. Según la ley portuguesa, si el fiscal tiene nueva información sobre un delito, entonces el caso debería reabrirse, dijo.

“Quiero saber si hay nuevas pistas que puedan perseguir. Quiero saber qué se está haciendo. Tengo la intención de obtener respuestas sobre estos asuntos esta semana”, señaló el letrado.

Según informó el semanario Der Spiegel en base a documentos de la investigación, en septiembre de 2013, Brueckner le escribió a un conocido por un servicio de mensajería de chat que sentía el deseo de “cazar algo pequeño y utilizarlo durante días”. A la respuesta de su interlocutor de que esto sería peligroso, el acusado de matar a Maddie replicó: “Bah, si luego se eliminan las pruebas”.

Brueckner es el sospechoso del asesinato de Maddie. Está preso en Alemania por otros delitos.

Esta siniestra fantasía sobre secuestrar y abusar de un menor no era nueva en el historial del criminal. Su primer juicio por un delito sexual fue en 1994, cuando tenía 17 años, por el que fue condenado en Baviera por abusar de un niño. El último caso relacionado con menores fue un proceso por tenencia de pornografía infantil, en 2016.

No obstante, Brueckner está ahora en la cárcel por una condena que corresponde a una violación cometida en 2005 en Portugal, cuya víctima fue una mujer estadounidense de 72 años a la que ató, pegó, agredió sexualmente y finalmente robó.

Como permaneció libre durante años, el hombre fue visto en el área alrededor del complejo de Praia da Luz, en la costa del Algarve, en los días y semanas previos a la desaparición de Madeleine el 3 de mayo de 2007. Allí, Brueckner trabajó en el sector gastronómico, aunque también cometió delitos, incluidos robos en complejos hoteleros y apartamentos, así como tráfico de drogas.

Además del último giro en la investigación por Maddie, quien hoy tendría 17 años, el semanario Der Spiegel reveló que el presunto asesino está siendo investigado asimismo por otro posible secuestro, el de la niña alemana Inga, de 5 años de edad, que desapareció en el estado federado de Sajonia-Anhalt (este del país) en primavera de 2015, durante una excursión con su familia.

Pese al avance de la causa en Alemania, Kate y Gerry McCann, padres de Maddie, cruzaron al fiscal Wolters porque nunca les llegó la carta con la noticia.

“La noticia ampliamente difundida de que recibimos una carta de las autoridades alemanas que dice que hay pruebas de que Madeleine está muerta es falsa”, indicó en un comunicado el matrimonio McCann.

"Como hemos dicho muchas veces antes, no daremos un comentario continuo sobre la investigación; ese es el trabajo de las agencias de aplicación de la ley y los apoyaremos de cualquier manera solicitada. Además, no tenemos un vocero familiar. Cualquier comentario reciente atribuido en los medios no ha venido de nosotros a menos que haya sido publicado en nuestro sitio web. Si hay novedades importantes que pueden hacerse públicas, se emitirán a través de los canales oficiales de la policía”, dijeron los McCann.