domingo 9 de agosto de 2020

AFP
Mundo

Rusia asegura tener la vacuna contra la Covid-19, ¿por qué no revela datos de sus ensayos?

Los científicos del instituto moscovita Gamaleya dicen ganarle la carrera a EE.UU., pero han divulgado escasa información sobre sus pruebas. ¿Qué se sabe de la vacuna que anuncian para el 10 de agosto?

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Rusia alimentó la esperanza del mundo al anunciar que el 10 de agosto -o incluso antes- tendría lista la vacuna contra la Covid-19, un avance que el director del fondo de riqueza soberana del Kremlin, Kirill Dmitriev, destacó como una victoria frente a Estados Unidos similar a la del Sputnik, el primer satélite soviético lanzado en 1957.

Sin embargo, de la vacuna rusa solo se sabe que fue creada por el instituto moscovita Gamaleya y que continúa en fase 2, es decir, en un paso anterior al de la empresa estadounidense Moderna, que este lunes inició la fase 3 de pruebas clínicas, en las que participan unos 30.000 voluntarios.

En el caso de Rusia, la vacuna se aprobará para uso público, pero los trabajadores de atención médica de primera línea la recibirán primero, explicó Dmitriev a la cadena de noticias CNN, aunque Rusia no publicó ningún dato científico sobre el proceso de desarrollo.

”Los estadounidenses se sorprendieron cuando escucharon los pitidos del Sputnik. Es lo mismo con esta vacuna. Rusia habrá llegado primero”, agregó.

Mientras muchos laboratorios y centros de investigación en el mundo están avanzando algunos de sus resultados en publicaciones científicas -Oxford lo hizo días atrás a través de The Lancet-, Rusia no ha publicado datos concretos sobre las pruebas realizadas con su vacuna, informó la agencia de noticias EFE.

El presidente ruso Vladimir Putin y el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, en una conferencia virtual. - AP

Pese al retraso al compararse con Moderna, los desarrolladores del Instituto Gamaleya planean completar la fase dos antes del 3 de agosto y luego llevar a cabo la tercera de pruebas en paralelo con la vacunación de los trabajadores médicos, algo que en muchos países no está permitido.

Fuentes del Ministerio de Defensa de Rusia dijeron a CNN que soldados rusos sirvieron como voluntarios en los ensayos con humanos de la vacuna del Instituto moscovita.

Incluso, Alexander Ginsburg, el director del proyecto, dijo que él ya se había inyectado la vacuna.

Foto: AFP

Las autoridades afirman que se está acelerando la aprobación de la droga debido a la pandemia mundial y al impacto del coronavirus en Rusia, que ahora tiene más de 800.000 casos confirmados.

”Nuestros científicos se centraron no en ser los primeros, sino en proteger a las personas”, se defendió Dmitriev ante los cuestionamientos.

Por otra parte, agencias de inteligencia y servicios de seguridad de Canadá, Estados Unidos y Reino Unido acusaron a espías rusos de tratar de infiltrarse y hackear farmacéuticas y centros de investigación que trabajan para desarrollar una vacuna contra el SARS-CoV-2.

Según informó la BBC, el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) de Reino Unido consideró “casi con certeza” que los piratas informáticos operan como “parte de los servicios de inteligencia” del Kremlin.

“Cosy Bear [el grupo al que se responsabiliza] ha estado implicado en ciberataques pasados y ha dejado un rastro, y hay vínculos bastante evidentes con el propio Estado ruso”, indica el informe.

No obstante, el gobierno de Rusia negó tener responsabilidad en el caso. “No tenemos información sobre quién ha pirateado las compañías farmacéuticas y los centros de investigación en Reino Unido. Podemos decir una cosa: Rusia no tiene nada que ver con estos intentos”, dijo Dmitry Peskov, portavoz del presidente Putin, según la agencia de noticias Tass.