domingo 1 de agosto de2021

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De esta forma vas a conseguir el mejor lecho para la siembra

De esta forma vas a conseguir el mejor lecho para la siembra
Jardinería

Consejos prácticos para lograr que el suelo donde se colocarán plantas, esté en buenas condiciones para albergar nuevas vidas.

  • miércoles, 7 de julio de 2021
  • hs.

Por Prof. Claudio Doratto. Contactalo aquí.

Seco, compactado, con restos de cemento y cal. Así puede que haya quedado el espacio que se convertirá en el jardín de tu hogar.

Pero no hay que amargarse. La situación se puede corregir y dejar el terreno como el lecho de siembra o plantación ideal.

Tal vez tu caso es diferente. Tenés el jardín y pensás hacer alguna modificación o levantar parte del césped para armar un cantero con flores y arbustos. O llegás a un nuevo domicilio y te encontrás con un jardín abandonado y tenés que, casi, partir de cero para dejarlo en condiciones.

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Cualquiera sea el panorama, siempre vendrá bien que el suelo esté con las condiciones ideales para albergar la vida de las plantas y de los microorganismos que se encargarán de dejar los nutrientes disponibles para que las raíces los puedan tomar.

En esta edición veremos una de las características que definen los suelos.

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La estructura

El suelo está formado por un montón de elementos. Unas del tipo orgánico como los restos de hojas, los microorganismos, etc., el agua, el aire y la fase mineral como la arena o arcilla que podemos utilizar para hacer una clasificación:

  • Arenoso: las partículas dominantes son gruesas, el agua del riego penetrará con mucha facilidad y no quedará mucha retenida.
  • Arcilloso: es todo lo contrario al anterior. Partículas muy finas que retienen mucho el agua y en algunos casos forman capas impermeables que dificultan la vida vegetal.
  • Franco: está en el punto medio de los anteriores y es el suelo ideal para la mayoría de las plantas cultivadas en los jardines.

Cuando nos encontramos con los suelos extremos debemos mejorarlos para que los primeros puedan retener más agua y nutrientes, y los arcillosos tengan más permeabilidad.

A los arenosos casi bastará con agregar materia orgánica como turba, compost, humus de lombriz, tierra preparada o tierra de hojas entre algunas de las opciones.

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A los arcillosos, además de la materia orgánica, es probable que debamos sumar arena fina.

En la práctica se deberá mezclar bien los primeros centímetros del suelo y, de ser posible, dejar unas semanas para que se vaya estabilizando. Pero como los tiempos no nos permiten esos lujos podremos avanzar con la siembra del césped o la plantación de las herbáceas y arbustivas.

En los siguientes años para continuar mejorando el suelo de canteros, y devolver lo que las plantas han tomado, podemos continuar con el aporte de compost y humus de lombriz, pero de forma superficial.

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Pasos a seguir

  1. Eliminar malezas: es preferible que sea de forma mecánica, arrancándolas. Si son grandes como pequeños árboles salidos de semilla, pueden quedar las raíces sin problema. Si es como la chipica, nos dará más trabajo porque tendremos que eliminar los rizomas que queden enterrados para que no crezcan nuevamente.
  2. Roturar el suelo: con la ayuda de una pala o azada romperemos la capa superficial que esté compactada. También se puede usar un motocultor para simplificar la tarea.
  3. Rastrillado: luego de que el suelo esté trabajado se procede a eliminar los restos vegetales indeseados como los rizomas de la chipica, piedras y restos de obra si lo hubiere.
  4. Aporte de materia orgánica: siempre es beneficioso agregar materia orgánica, pero dependiendo de la fertilidad del suelo del jardín tal vez no sea necesario inicialmente. Al igual que el aporte de arena.
  5. Mezcla y nivelación: con ayuda de la pala, azadón o rastrillos distribuiremos los materiales agregados intentando que quede más o menos homogéneos para luego emparejar y nivelar el terreno.
  6. Rodillado: si estamos preparando el terreno para la siembra del césped, pasar un rodillo liviano para compactar de manera suave el suelo es una buena opción para que luego con el riego no haya zonas donde se encharque.
  7. Plantación: con el suelo preparado, ya podemos sumar las plantas. Si son de gran porte podemos incorporar en la base del hoyo de plantación tierra preparada o compost para que las nuevas raíces se encuentren con todo lo que necesitan apenas comiencen a crecer.
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¿Cuánto compost agregar?

Al momento de la preparación del terreno si lo encontramos en malas condiciones, y queremos trabajar de manera ecológica, utilizaremos de 3 kg a 5 Kg por metro cuadrado y luego entre 1 y 2 Kg por año.

Ya tenemos nuestro lecho de siembra o plantación listo. Más adelante conoceremos los suelos mirándolos con otro cristal, el pH. Te contaré de qué se trata y cómo hacer que todo funcione de maravillas en tu jardín.

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