viernes 4 de diciembre de 2020

La judoca Paula Pareto, emblema del deporte argentino. / archivo
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¡Vuelve la Peque! Paula Pareto deja atrás más de un año de inactividad en el Grand Slam de Budapest

La judoca debutará contra la belga Anne Sophia Jura. Todos los detalles.

La judoca Paula Pareto, emblema del deporte argentino. / archivo

La judoca bonaerense Paula Pareto, campeona olímpica en Río 2016 y campeona mundial 2015 en la categoría hasta 48 kilos, retornará a la competencia oficial mañana en el Grand Slam de Budapest, después de 14 meses.

La “Peque” Pareto debutará contra la belga Anne Sophia Jura, a quien venció en sus tres enfrentamientos previos, en el torneo de Hungría, la primera prueba puntuable desde marzo de este año, en el que también competirá la argentina Lucía Cantero en la categoría hasta 78 kilos y participarán un total de 567 judocas (345 hombres y 222 mujeres) de 79 países.

En marzo último, Pareto estaba en Rusia para disputar el Grand Slam de Ekaterinburgo, pero debió regresar al país sin participar, ya que la Federación Mundial de Judo (FIJ) canceló todos los eventos de clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 por la pandemia de coronavirus.

Pareto, médica traumatóloga y de 34 años, estuvo trabajando en el hospital de San Isidro, se entrenó en su domicilio, también en el Cenard y en la ciudad balnearia de Santa Teresita, donde se le diseñó una “burbuja sanitaria”.

El último torneo en el que compitió la campeona olímpica fue en agosto de 2019 en el marco del Mundial de Tokio, Japón, en el que finalizó séptima.

En 2019, además, ganó, en marzo, la medalla de oro en el Grand Slam de Ekaterinburgo; obtuvo el Panamericano de Lima, Perú, en abril; y logró el bronce en el Gran Prix de Montreal, Canadá, en julio.

Pareto, 14ta en el ranking mundial con 2920 puntos, conquistó diez Grand Slam en su carrera, ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y la medalla de oro en los de Río de Janeiro 2016 en la categoría hasta 48 kilogramos, tras vencer por waza-ari a la coreana Bokyeong Jeong, convirtiéndose en la primera argentina de la historia que se colgó una medalla dorada.