viernes 14 de mayo de2021

Los pilotos que vendieron un Fiat 600 para comprar sus buzos antiflamas
Los mellizos Tambascio tuvieron que vender un auto para comprar sus buzos antiflamas
+ Deportes

Los pilotos que vendieron un Fiat 600 para comprar sus buzos antiflamas

Leonel y Agustín Tambascio debieron desprenderse del auto con el que corrían en el automovilismo zonal para poder hacerse de la ropa necesaria para debutar en el Top Race Series.

Los pilotos que vendieron un Fiat 600 para comprar sus buzos antiflamas
Los mellizos Tambascio tuvieron que vender un auto para comprar sus buzos antiflamas

El automovilismo sabe de historias de esfuerzos desmedidos para poder correr. Una muestra de ellos es la realidad que viven los mellizos Leonel y Agustín Tambascio, quienes dieron el salto al Top Race Series este año, después de luchar en el ámbito zonal.

Los Tambascio iniciaron su recorrido en el deporte motor dentro del Karting Regional, categoría que tiene como epicentro el Sudeste de la Provincia de Buenos Aires. Y de entrada consiguieron buenos resultados, ya que Agustín se consagró campeón en la categoría Escuela y Leonel fue subcampeón.

El siguiente paso fueron los autos con techo. Los hermanos de Balcarce se hicieron de un Fiat 600, el cual lo cambiaron por uno de los karting, y comenzaron a participar en la Asociación Pilotos del Sudeste (APSE). La victoria vino temprano, ya que en la tercera contienda que realizaron Leonel venció en la final de pilotos titulares y Agustín lo hizo en la de invitados.

Sin embargo, la etapa del automovilismo regional llegó a su fin y los mellizos tuvieron una propuesta para arribar al Top Race Series dentro del DM Team. Entusiasmados con la posibilidad, los balcarceños le vendieron su Fiat 600 a Orlando Cerdá de Carlos Casares y con lo recaudado, compraron la vestimenta homologada.

Con el presupuesto que tenían, los Tambascio adquirieron los buzos antiflama, la ropa interior ignífuga y las botas. No alcanzó para más y debieron recurrir a otros recursos para poder completar los elementos de seguridad reglamentarios.

Foto crédito Damián Barischpolski