Horas antes de dejar su cargo, el presidente de Guaymallén opinó sobre la actualidad de la Liga Mendocina: “No nos quejemos de la violencia en las canchas cuando violentamos nuestro estatuto”.

David Rubén Berbel muestra las instalaciones del club Deportivo y Social Guaymallén. Durante su gestión, entre otras cosas, se hizo el riego por aspersión del Alastra, se iluminó la cancha de hockey sobre patines, el camping y el polideportivo con luz solar, y se colocaron circuitos cerrados de televisión en el camping, la cancha y el gimnasio. José Gutiérrez / Los Andes.
David Rubén Berbel muestra las instalaciones del club Deportivo y Social Guaymallén. Durante su gestión, entre otras cosas, se hizo el riego por aspersión del Alastra, se iluminó la cancha de hockey sobre patines, el camping y el polideportivo con luz solar, y se colocaron circuitos cerrados de televisión en el camping, la cancha y el gimnasio. José Gutiérrez / Los Andes.

David Berbel, uno de los dirigentes que denunció en la Justicia al titular del ente madre, Carlos Suraci, en el proceso relacionado con la frustrada obra del futuro edificio del ente madre, compartió un mensaje que llama a la reflexión antes de dejar su puesto en el Tricolor.

La columna vertebral de una asociación civil es su Estatuto en él se reflejan sus objetivos, nada que no esté contemplado en el Estatuto puede realizarse, el rige su vida institucional la Liga Mendocina de Futbol, hoy debe adecuar su estatuto ante estos hechos de violencia generalizados que nos toca vivir, los aprietes, violencia y amenazas son cuestiones normales, la violencia hace perder el interés de asistir a un espectáculo futbolístico por temor a ser agredido.

Vivir cerca de un estadio de fútbol desvaloriza la propiedad y sus alrededores, solo el Estado puede controlar el accionar de estos personajes, pero para eso necesita una Liga comprometida y no como la que vemos, que surge del análisis de un conocido periodista: tenemos una liga más preocupada por quién la saluda que por los hechos violentos que todos los fines de semana ocurren en los partidos de la Liga.

Los clubes están jugando partidos sin público, a puertas cerradas, en estadios ajenos, pagando planillas deportivas, seguridad privada, policía, multas, y aun así ocurren hechos violentos.

La Liga suspende por amenazas de las barras en las redes sociales un partido ya programado (Palmira-Guaymallén), lo reprograma y de nuevo lo suspende por motivos de seguridad todo en 24 horas. Hoy los clubes soportan y viven en un clima de impunidad ante estos hechos violentos, hoy la Liga mira para otro lado, dejando que los problemas se solucionen con el paso del tiempo o se olviden.

Tenemos una ley penal deportiva y un Código Contravencional, ordenanzas en varios municipios que contemplan estas situaciones, la Liga debe adecuarse a esta normativa en forma urgente, trabajar en conjunto con el Estado con el afán de ponerle fin a esta situación.

Necesitamos una liga (volviendo al análisis del periodista radial) que vea estos hechos gravísimos y que se preocupe por tener un futbol mejor y sin violencia, no puede seguir alejada de la AFA, no puede continuar recibiendo denuncias en la DPJ (Dirección de Personas Jurídicas), no debe seguir sumando irregularidades, es hora de cambios, de asumir responsabilidades.

Es muy grave desde lo institucional lo referente al Fideicomiso Cervantes y la utilización de fondos propios, es materia grave y una grave violación al estatuto no aprobar tal decisión por asamblea extraordinaria ya que involucra fondos propios de la entidad que pertenecen a todos sus asociados.

La DPJ solicito a la Liga que acompañara acta de asamblea extraordinaria que apruebe la constitución del fideicomiso Cervantes, pero no hubo asamblea extraordinaria que aprobara su constitución.

Dicen que donde hay poca justicia es un peligro tener razón, es cierto, no nos quejemos, ni digamos que faltan dirigentes, no nos faltan, dejen que entren nuevos, no los limiten con el estatuto. Rindan debidas cuentas. No nos quejemos de la violencia en las canchas cuando violentamos nuestro estatuto, el ejemplo se debe dar en nuestra casa la Liga como primera medida y no dejar que los malos ejemplos se puedan llegar a extender a sus clubes asociados. La violencia no se puede destruir completamente, pero debemos ganarle dándole lucha”.

Rubén David Berbel, presidente del Club Social y Deportivo Guaymallén durante tres períodos desde 2017.

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