sábado 24 de octubre de 2020

Debido a la falta de competencia por la pandemia, la dirigencia de Circunvalación colabora desde lo social con la población alvearense.
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El fútbol como una excusa de contención

Polideportivo. En el Club Deportivo Circunvalación de General Alvear, se trabaja para contener a niños y sus familias en tiempos de pandemia. Lo social le ganó a la pelota.

  • Redacción LA
  • sábado, 17 de octubre de 2020
Debido a la falta de competencia por la pandemia, la dirigencia de Circunvalación colabora desde lo social con la población alvearense.

El fútbol y lo social, o lo social y el fútbol siempre, desde tiempos remotos, tienen una relación mutua e indisoluble. Van de la mano sin poderse soltar por el bien de la gente, clubes, barrios y principalmente de los niños de cualquier lugar de la Argentina.

En muchas instituciones deportivas, el fútbol o los deportes, buscaron sacar a los niños de la calle y contenerlos. En otras los albergaron y para cerrar el círculo, le incorporaron el fútbol, como es el caso de un club de General Alvear, quizás el último que nació y se incorporó a la Liga Alvearense de Fútbol. Enclavado en Avenida Circunvalación y prolongación Chacabuco, al Este de Alvear; en un barrio urbano marginal con dificultades, conflictos y con mucho sacrificio, nació hace 8 años (12/08/12) el Club Deportivo Circunvalación. cuya acta fundacional se dio en un pequeño salón donde funcionaba un conocido bar de la zona.

Anita Alonso, su presidenta, dialogó con Más Deportes y dijo: “Comenzamos dándole jugo con chizitos a los niños, con el fútbol de por medio, trabajamos en unos potreritos, sin tener cancha y cuando entramos a la Liga, nos prestaban o alquilábamos una cancha”

Desde el inicio, Circunvalación tuvo el trabajo inagotable de cuatro personas que trabajan con la comida: Leonardo Lara, esposo de Anita y también DT de las categorías menores, Oscar Franco, un vecino y gran colaborador y Natalia Agüero, pero atrás hay un gran grupo de personas más, papás de los niños y vecinos del barrio. “Hace cinco años el intendente Walter Marcolini nos donó un terreno donde construimos el salón donde atendemos a la gente y es la sede del club. Y dos años atrás, al tener la personería jurídica, pudimos entrar en la Liga Alverense de Fútbol, primero con 2 categorías infantiles y hoy tenemos 6 del fútbol infantil, más Quinta, Primera División y el equipo de fútbol femenino”, agregó Alonso.

En estos tiempos las funciones del club cambiaron un poco. El fútbol es una excusa para contener a los chicos y a sus familias, pero al no tener competencias, no se dejó de ayudar a la gente. En el SUM ahora funciona un C.A.E ( Centro de Apoyo Educativo Municipal) donde por medio de wifi se entrega las copias a los niños y se les brinda el apoyo escolar.

“Desde que comenzó la pandemia nos vimos en la obligación y asumimos el compromiso de brindar el almuerzo a nuestros vecinos y a los de zonas aledañas, ya que aquí no es fácil quedarse en casa sabiendo que muchos trabajan en el día a día y a veces no tienen para comer. Es todo a pulmón y seguimos trabajando gracias a la ayuda de muchas personas que se suman a colaborar”, agregó Anita. quien recalcó: “Llegamos a tener casi 90 familias numerosas que retiraban su vianda y gracias a Dios todo se fue normalizando, pero las necesidades siguen estando. Pensamos que por medio del deporte y la educación hay contención e inclusión sabiendo que todo esto es necesario para una vida digna y sin discriminación para nuestros niños y adultos”. Una gran obra de bien de un club que crece desde su ayuda social. / Por Elbio Sisterna (Especial para Los Andes)