martes 4 de agosto de 2020

La Provincia pide a la Nación un “precio sostén” del petróleo
Política

La Provincia pide a la Nación un “precio sostén” del petróleo

Mendoza, junto al resto de las provincias productoras de hidrocarburos, quieren un barril a 54 dólares para mantener la actividad.

La Provincia pide a la Nación un “precio sostén” del petróleo

La caída del precio internacional del petróleo no sólo afecta las regalías que cobra la provincia, sino que también puede afectar el empleo. El 9 de marzo el precio llegó a los 33 dólares y Los Andes informaba que a ese valor, la provincia perdería 3.400 millones de pesos en regalías. Ayer el precio siguió bajando. Si esos valores internacionales se trasladan íntegramente al sector podría paralizarse la mitad de los yacimientos de la provincia.

Así es que, junto al resto de las provincias petroleras que conforman la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi), Mendoza le pidió al Gobierno nacional que se mantengan los precios actuales de los combustibles, que se fije un "precio sostén" del barril en alrededor de 54 dólares y que se bajen las retenciones a exportaciones establecidas en la ley de Solidaridad Social, que establecía una alícuota de 8%, porque Mendoza no exporta hidrocarburos, pero igual se descuentan cuando se liquidan las regalías.

En Argentina hay 10 provincias productoras de petróleo: Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, Neuquén, Rio Negro, Santa Cruz, Salta, Tierra del Fuego y Mendoza. Las diez miran con preocupación los movimientos del mercado internacional del petróleo. La semana pasada, el miércoles 11, los ministros del área de esas provincias se reunieron con el secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani, para plantear la situación pero se volvieron a sus provincias con las manos vacías.

"Hace varios días las provincias venimos deliberando cómo enfrentar esta situación excepcional provocada por la caída de la demanda del petróleo causada por el parate económico provocado por el coronavirus y, lo que es más complicado, la guerra comercial que se ha desatado entre Arabia Saudita, Rusia y Estados Unidos. Entendemos que esto no obedece a movimientos 'naturales' del mercado", explicó el subsecretario de Energía, Emilio Guiñazú.

El entorno internacional es turbulento. En el gobierno mendocino creen que la caída de los precios pone en peligro la actividad: "Si trasladamos el precio de 30 dólares por barril a los precios locales, tenemos que paralizar la mitad de los yacimientos de la provincia, porque no se cubren los costos variables de la extracción" asegura Guiñazú.

Tan turbulento es el escenario que ayer la acción YPF cerró a 2,57 dólares; en lo que va del año ha perdido 78% de su valor y el "precio" global de esas acciones cayó 4.500 millones de dólares.

Problema común

La realidad parece no ser distinta en el resto de las provincias productoras. Remitieron una nota al secretario de Energía de la Nación, en la que hacen una propuesta. "Le hemos pedido al gobierno que tome medidas para aislarnos de esta situación. Cada provincia tiene particularidades; analizamos la situación de todas. Nos hemos puesto de acuerdo y se ha solicitado al Gobierno que mantenga el status quo hasta entender cómo evoluciona esto", dijo el subsecretario.

¿Cómo se entiende mantener el status quo? "Mantener los precios en los surtidores como están y a partir de ahí enganchemos la cadena de valor de todo el sector", explicó el funcionario mendocino. La idea es que todos los precios de la cadena de valor del sector se mantengan desde el último eslabón (el precio del combustible al público) hacia atrás. Eso implicaría fijar un precio para el barril que ronde los 54 dólares, más del doble que el internacional.

Así, son las provincias las que piden que se aplique desde el 1 de marzo un precio local, idea similar al "barril criollo" que se usó en el gobierno de Cristina Fernádez, aunque el nombre que usan ahora no es el mismo; le llaman "precio sostén", que es equivalente al valor utilizado en las últimas liquidaciones correspondientes al mes de enero.

"Si la ola nos lleva puestos, la recuperación posterior va a llevar tanto tiempo que se pondrá en riesgo la seguridad energética de la Argentina. Si la refinería de Luján deja de recibir crudo de la cuenca cuyana y neuquina, deja sin combustible a 14 provincias. Aspiramos que no se altere el precio del crudo, para proteger las inversiones hechas y mantener los niveles de actividad" dijo Guiñazú.

El otro pedido al Gobierno nacional es revisar las retenciones a las exportaciones de petróleo. En la ley de solidaridad social, la alícuota de la retención se bajó de 12 a 8%, pero todavía ese aspecto no se reglamenta. El problema es que todavía se aplica el derecho de exportación a 12% y a toda la producción, aún cuando no todas las provincias exportan petróleo. Así que se pide que reglamente el artículo 52 de la ley de solidaridad social, impulsada por el gobierno nacional para ajustar el hachazo del Estado nacional a la realidad.

El barril tocó el valor mínimo desde 2003

El petróleo volvió a derrumbarse el miércoles en un mercado que sufre por sobreoferta y por un caída de la demanda mundial de crudo por la crisis del coronavirus. En Nueva York, el barril de WTI para entrega en abril terminó en 20,37 dólares, una fuerte baja de 24,4% a un mínimo desde febrero de 2002.
En tanto el barril de Brent del mar del Norte (el precio de referencia para Argentina) para entrega en mayo terminó en 24,88 dólares en Londres, en caída de más de 13%, un mínimo desde 2003. Tras el cierre de las bolsas, generalmente se sigue comerciando petróleo y al cierre de esta edición el barril pareció estabilizarse en torno a los 26,40 dólares.
El WTI y el Brent perdieron más de 60% de su valor desde el último máximo de inicios de enero.
La caída del oro negro empezó el viernes 6 de marzo, último día de la cumbre interministerial de los Estados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados en Viena.
El fracaso de las negociaciones entre Arabia Saudita y Rusia, llevó a Riad a inundar el mercado para presionar a sus competidores. Esta decisión provocó una caída de precios, el lunes 9 de marzo, inédita desde la guerra del Golfo de 1990-1991.