miércoles 23 de septiembre de 2020

La cuna de Suárez: viaje a los orígenes del gobernador electo
Política

La cuna de Suárez: viaje a los orígenes del gobernador electo

Los Andes recorrió La Consulta para conocer los lugares que frecuentó de niño y hablar con quienes vieron crecer a aquel “flequillito rubio”

La cuna de Suárez: viaje a los orígenes del gobernador electo

Rodolfo Suárez, el hombre que mañana asumirá la gobernación de Mendoza, nació en La Consulta, San Carlos, y allí vivió hasta que empezó la universidad, a los 18 años. La casa donde creció está ubicada sobre la calle Sixto Videla Sur, a media cuadra de la avenida principal del pueblo. La ventana de su habitación es la que se ve desde el exterior.

La vivienda de barrio se diferencia del resto porque está cerrada ya que desde hace unos años su mamá, "Chicha", se fue a vivir a la Ciudad junto a Diana, la única hija del matrimonio, para estar más cerca del resto de sus hijos y nietos que llevan décadas instalados en el Gran Mendoza.

Ignacio Blanco / Los Andes

Aunque ya quedan pocos Suárez en este pueblo de unos 10 mil habitantes, los vecinos los recuerdan por su sencillez y humildad a pesar de su acomodada posición económica.

“Nunca hacían diferencia con nadie. Los chicos eran muy buenos en el colegio con sus compañeritos”, comentan.

Además, festejan ser hoy la cuna de un gobernador y el nombre de Rodolfo Suárez es el tema común en casi todas las reuniones en las que afloran los recuerdos y anécdotas.

La niñez 

La vida en La Consulta transcurría sin sobresaltos para "Rody", que se destacaba entre los niños por su cabello rubio y y sus ojos claros.

El gobernador electo es el menor de cuatro hermanos y con el mayor se lleva más de 20 años. Por eso creció con sus sobrinos, que tienen casi su misma edad y con los que mantiene una relación muy cercana. Entre ellos están Ulpiano, su sucesor en Capital, y Santiago, que será su director de Despacho.

Ignacio Blanco / Los Andes

Hace 50 años, el pueblo era mucho más tranquilo. Pasaban pocos autos y casi todos andaban a pie. Al pequeño Rody la escuela le quedaba a dos cuadras, en la misma calle de su casa. El otro lugar que frecuentaba era la farmacia Luarca (en honor al pueblo de España en donde nacieron sus abuelos), que era de su papá. En el local ubicado frente a la iglesia, cerca de la plaza, hoy funciona una panadería y las ventanas están protegidas por persianas metálicas. El resto del tiempo lo pasaba en la plaza, en el arroyo o en el club.

La escuela

"Tenía un flequillito rubio, los ojos celestes, bien blanco y  siempre una sonrisa". Así recuerda a Rodolfo Suárez su maestra de 5° grado. Hortensia Osorio tiene 75 años y desde que nació vive en San Carlos. A los 17 años se recibió de docente y desde ese momento empezó a trabajar. En 1972 consiguió un cargo en la escuela Adolfo Tula de La Consulta y al año siguiente dictó clases en el curso del gobernador electo.

Hortensia. “Me llena de orgullo y emoción que sea gobernador”. | Ignacio Blanco / Los Andes

La "señorita Hortensia" (así la conocen en la zona) sonríe mientras describe un picnic del Día de la Primavera con sus alumnos, en el que los chicos "hasta se bañaron en el arroyo de la villa cabecera".

Ignacio Blanco / Los Andes

"Rodolfo era un niño muy prolijo, obediente, muy disciplinado y solidario. Todas esas cosas las traía de la casa", cuenta. También recuerda que don Ulpiano Suárez (el papá del mandatario electo) era uno de los tres farmacéuticos de la zona. "Cuando se enteraba que teníamos los niños enfermos nos hacía llegar los remedios y no nos cobraba nada. Hasta me mandaba diadermina para las manos".

El mejor amigo

El matrimonio Suárez era muy amigo de los Emmi. Su hijo, Guillermo, es un año menor que Rodolfo. Aunque se conocieron de niños por la amistad de sus padres, se hicieron íntimos en la adolescencia.

Guillermo. “Tenía un ángel especial, le decían ‘Sonrisal’”. | Ignacio Blanco / Los Andes

Vivían cerca y siempre andaban juntos para todos lados. En verano sacaban la mesa de ping pong de la casa de los Emmi y jugaban hasta altas horas de la noche en la plaza.

"Eran otras épocas. No había peligro. Nos conocíamos entre todos", dice Guillermo ahora, radicado en Tunuyán.

El otro pasatiempo que compartían era leer y escuchar música. Se intercambiaban los libros que compraban y los comentaban; o podían estar horas escuchando los discos de Luis Alberto Spinetta. "Es fanático del Flaco. Cuando murió me llamó llorando", recuerda Emmi. Otras veces iban al club y jugaban al fútbol, al tenis o al pádel.

Los fines de semana le pedían prestado el auto a don Ulpiano y se iban a Tunuyán a bailar. Allí hicieron muchos amigos y más de una noviecita.

Ignacio Blanco / Los Andes

Rodolfo siempre tuvo una personalidad tranquila, reservada pero firme. Nunca pasó desapercibido porque con su sola presencia llamaba la atención. Le decían "sonrisal" porque a todo contestaba con una sonrisa y sólo si era necesario hablaba. "Tenía un ángel especial", dice Guillermo de quien fue afianzando la amistad hasta el punto de que son padrinos de sus primogénitos.

El éxodo 

A los 18 años, Rodolfo se instaló en Mendoza para estudiar abogacía (su amigo Guillermo se fue a San Luis a estudiar geología). Vivía en un departamento en la Capital.

A los pocos años se casó y tuvo su primer hijo.

“Venía todos los fines de semana a La Consulta. Su mamá nos esperaba a almorzar. Después nos íbamos a jugar a la pelota con otros amigos de Tunuyán”, dice Emmi. Esta rutina se repitió hasta que falleció el papá de Rodolfo y tuvo que cambiar algunos viajes por las idas a Córdoba para terminar la carrera.

Otro detalle que rescata Guillermo es el método de estudio. Dice que cuando lo visitaba en el departamento de estudiante tenía una mesa llena de cuadros y apuntes con resaltadores y colores. Ahora, cuando fue a su casa durante la campaña, se sorprendió con el mismo cuadro en el despacho que tiene en Chacras. "Era el mismo método. Los mismos papeles. Es muy metódico y estudioso. Cuando le nombrás un libro. seguro ya lo leyó", dice con admiración.

La política, un tema central en su casa

Todos coinciden en que Suárez era muy aplicado y estudioso. La política era un tema central en su casa porque su papá era un radical muy militante.

Con la vuelta de la democracia, los llevaba a él y a Guillermo Emmi a las reuniones. El amigo recuerda que Raúl Alfonsín pasó por la casa de los Suárez porque don Ulpiano era un dirigente muy reconocido en la zona.

Aunque Rodolfo nunca dijo a viva voz que quería ser gobernador, siempre se hizo cargo de los desafíos que se le presentaron. Ahora después del triunfo electoral, el amigo recuerda que hace muchos años, cuando todavía tenía el estudio de abogados en San Carlos, fue a visitarlo vestido de traje y el sobrino de Guillermo, que tenía 4 años, le dijo: "Parecés un gobernador" y todos se rieron sin imaginar que esa profecía se cumpliría.

Orgullo compartido

"Para un maestro, que un alumno triunfe en la vida es como haber puesto un granito de arena en la vida de ese niño. Que Rodolfo sea gobernador me llena de orgullo y emoción. Los que somos maestros para toda la vida, nos sentimos bendecidos cuando vemos a nuestros alumnos triunfar", dice la señorita Hortensia