miércoles 16 de junio de2021

Opinión

La caída o la victoria de la “fuerza bruta”

  • viernes, 23 de diciembre de 2016

La caída de Alepo, ayer, marca la victoria de la “fuerza bruta” y la emergencia de alianzas entre gobiernos autoritarios frente a los países occidentales que optaron por permanecer al margen, dando la espalda a las reivindicaciones democráticas de millones de personas.

Combatientes “liquidados” y zonas “limpiadas”, las palabras empleadas por el régimen de Damasco y su aliado ruso, resumen la estrategia que emplearon para reconquistar la excapital económica de Siria, que cayó provocando miles de víctimas, desplazamientos masivos y destrucciones sin precedentes.

La caída de Alepo no marca el fin de la guerra en Siria pero sí un punto de inflexión mayor tras casi seis años de conflicto.

Garantiza, al menos a mediano plazo, la permanencia en el poder del presidente sirio Bashar al Asad y consagra una nueva alianza de vencedores, Rusia, Irán y Turquía, frente a países occidentales y potencias regionales relegadas al rango de simples espectadores.

“La primera lección es que la fuerza paga y la abstención tiene un costo”, señala Bruno Tertrais, director adjunto de la Fundación de Investigación Estratégica. “La implicación masiva de Rusia e Irán, que significó un giro mayor en esta guerra en el verano de 2015” es la fuerza y “la no intervención estadounidense en 2013” es la abstención, detalla.

En 2013, el presidente estadounidense Barack Obama renunció a bombardear Siria tras acusaciones contra el régimen de Al Assad de haber utilizado armas químicas en un suburbio de Damasco. “A partir de ahí, todo estaba dicho”, estima una fuente diplomática francesa.

En ese entonces, los países occidentales -liderados por Estados Unidos-, las monarquías del Golfo y Turquía, exigían que Al Assad dejara el poder y apoyaban a los rebeldes sirios.

Pero dos años después, frente a un gobierno sirio debilitado, Moscú intervino masivamente en el país para salvar a su aliado y aplastar a la oposición, calificada de “terrorista”.