Los nuevas formas de consumir vino que dejó la pandemia

Las tendencias de consumo de la industria vitivinícola se modificaron completamente con la pandemia.
Las tendencias de consumo de la industria vitivinícola se modificaron completamente con la pandemia.

El aislamiento obligó a reconvertir la industria. En tiempos donde las flexibilizaciones recuerdan una vida pre pandémica, algunas tendencias permanecen.

La pandemia y el aislamiento cambiaron la forma en la que las personas consumen tanto productos como servicios. Principalmente los referidos al turismo y la gastronomía.

El mercado de vinos y destilados definitivamente no fue una excepción, acostumbrado a encontrarse con el cliente en los restaurantes y bares, la adaptación también fue forzada y necesaria. De hecho, facilitaron que el consumo del vino en el mundo cayera menos de lo esperado.

A más de un año y medio de decretado el aislamiento y en un contexto del país donde la nueva normalidad comienza a abrirse hacia las libertades y retoma una vida casi pre pandémica, muchas de esas formas que adquirió el comercio persisten.

¿Cuáles son las nuevas tendencias de consumo de vinos y servicios referidos al vino y enoturismo que llegaron para quedarse? Veamos tres ejemplos.

E-commerce

Las ventas online de vinos adquirieron su momento de mayor auge. Cerradas las vinerías, licorerías y comercios afines, las personas que disfrutan de estas bebidas solo tenían como opción presencial los supermercados, con una oferta restringida.

Esto dio lugar al crecimiento de experiencias de comercio electrónico de vinos que encontraron su lugar en las plataformas tradicionales y en otras creadas para la ocasión.

Con la libertad de comprar donde gusten, los clientes continúan afianzando estas alternativas, que se corresponden con las nuevas tendencias de consumo a nivel global.

En casa se bebe bien

Independientemente de dónde se compre, cada vez más personas consumen vinos de calidad media o alta para beber en casa. Anteriormente, las personas solían “darse el gusto” cuando salían a comer a un restaurante o bar.

La tendencia a la “premiumización” (consumir vinos de más alta calidad) y al ready to drink (consumir productos de rápido y fácil consumo) se corresponden con el concepto anterior. Los clientes cada vez más buscan comprar vinos frescos y ligeros pero de buena calidad, para descorchar en casa. No necesitan grandes planes para disfrutar de vinos bien valorados.

Aprender es más accesible

Las personas que antiguamente solían ser clientes con frecuencia de degustaciones, catas y cursos dictados de manera presencial, en marzo del 2020 se quedaron sin opciones. Rápidamente las empresas de estos servicios se adaptaron a la virtualidad y esto no solo fue una alternativa para ese consolidado público, sino que atrajo el interés de otras personas.

Los cursos online sobre vinos proliferaron en pandemia. Guarda14 organizó varios de ellos con prestigiosos enólogos, así como también catas virtuales con la participación de importantes bodegas.
Los cursos online sobre vinos proliferaron en pandemia. Guarda14 organizó varios de ellos con prestigiosos enólogos, así como también catas virtuales con la participación de importantes bodegas.

Las facilidad de consumo y el acceso se corresponde con un incremento del interés por los cursos online en general, que puede explicarse desde la necesidad de pasar el tiempo.

En conclusión: en tiempos donde la vida es prácticamente la de febrero del 2020 en Argentina, la huella imborrable de la pandemia trajo consigo cambios en la forma del consumo de vino que aún persisten.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA