miércoles 23 de septiembre de 2020

El tipo de copa va a depender de la elección del vino y el momento en que se lo tome - Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
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¿La forma de la copa de vino importa?

La especialista en vinos y jurado internacional Ana Puelles nos ayuda a resolver esta pregunta clave para poder disfrutar de una experiencia sensorial completa.

El tipo de copa va a depender de la elección del vino y el momento en que se lo tome - Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

Tomar una copa de vino es una experiencia que involucra casi todos nuestros sentidos. Es por eso que para vivenciar al máximo los placeres que se destapan en cada botella son varios los factores que debemos tener en cuenta. Y aunque parezca una pregunta con respuesta obvia, la elección de la copa en la que sirvamos cada una de las variedades va a influir en todo el proceso de degustación.

Ana Puelles, Licenciada en Enología, Magister en Gerenciamiento Estratégico y jurado internacional de vinos, explicó a Los Andes que existen distintos tipos de copas para los distintos tintos, blancos, espumantes y rosados.

En primer lugar cabe señalar que una copa se divide en el cáliz, el tallo o vástago y el pie. Pasando de un tipo de vino a otro tenemos varias diferencias en su forma. Primero en las alturas, aunque la mayor distinción se da sobre todo en los cáliz. Por ejemplo, encontramos algunas que se abren un poco más para que la nariz pueda apreciar los compuestos aromáticos, y también tenemos otros casos como la copa de espumantes que es más alargada para poder evaluar la persistencia de las burbujas.

Las copas de blanco y rosado son muy parecidas. El mayor rasgos distintivo con los tintos es que para los blancos por lo general las copas son un poco más altas y más abiertas o anchas en el cáliz, de abajo hacia arriba y en la parte para meter la nariz se cierran un poco más, lo que permite mayor apreciación de los olores.

Así mismo, cada copa recibe distintos nombres como borgoña, burdeos, cabernet franc, copones, sauvignon blanc, chardonnay, etc. Y además existen algunas para distintas bebidas especiales como el cognac, whisky, jerez.

¿Por qué es importante la forma de la copa? Puelles detalló que esto se da porque dependiendo hasta donde se llene podemos tener más apreciación de los aromas del vino. Es decir que el principal motivo es por una cuestión de percepción.

La experta aseguró que la elección va a depender no solo del tipo de vino sino en el momento en el que se lo tome.

Desde su experiencia personal, la enóloga contó que en los concursos internacionales a los jurados les ponen las copas técnicas para todo tipo de vino. Cuando llegan los alta gama les ponen los copones. “En estos casos hablamos de vinos de 12 o 24 meses en barricas más 12 meses en botella, por lo que encontramos mucha calidad aromática y en boca. Cuando se sirven necesitan oxígeno, necesitan abrirse para que el consumidor pueda apreciar todo eso”, manifestó.

En cuanto a las nuevas tendencias reveló que es muy usado las copas esmeriládas o de color negro que no son afines a la parte técnica enológica, lo que sería evaluar un vino en la parte visial, olfativa y gustativa. Si ya en la parte visual tenemos el color plateado o negro no se va a percibir todas las cualidades que tiene en vista ese vino.

También mencionó el uso de vasos en forma de cáliz y sin el vástago,que obviamente hace que se caliente un poco pero que son simpáticos y atractivos”, describió.

La especialista es jurado internacional de vinos.Gentileza

¿Si no tengo copa no puedo tomar vino?

Ana Puelles recalcó que de ninguna manera la copa se vuelve un limitante para disfrutar de la bebida nacional. “No encasillo el tema de tomar vino, hay que tomarlo con lo que se tenga y con lo que te guste. Si es copa, mucho mejor”.

Estando en aislamiento una de las tendencias que ha aumentado es el consumo cuando uno está en casa. ¿Qué pasa si allí no tenemos la copa adecuada para la variedad que vamos a tomar? La respuesta de Puelles es muy clara: “Yo soy partidaria de dejar de poner al vino en un status que a la gente le da hasta miedo de tomarlo porque no tiene una copa adecuada”.

Así, la enóloga comentó que para el consumo hogareño todo sirve para tomar vino. Si tenemos una copa técnica o un copón, muchísimo mejor, porque se va a poder apreciar todos los atributos de ese vino. Pero si de lo que disponemos es una copa normal o uno de estos vasos copones, también se puede apreciar y disfrutar del vino que se abra.