viernes 14 de agosto de 2020

Walter Bressia y Mariano Di Paola con sus hijos, celebran el afecto y el oficio común. Ignacio Blanco / Los Andes
Guarda14

La enología, una pasión heredada

Hijos que siguen los pasos profesionales de sus padres y trabajan a su lado. El orgullo de dos grandes de la industria vitivinícola: Mariano Di Paola y Walter Bressia.

Walter Bressia y Mariano Di Paola con sus hijos, celebran el afecto y el oficio común. Ignacio Blanco / Los Andes

Seguir los pasos profesionales del padre. Algo que sucede a menudo y en todo tipo de profesiones. “Una pasión heredada”, suelen decir quienes eligieron la misma vocación que alguno de sus progenitores y, al parecer, hay mucho de cierto en esta sentencia.

Con motivo del Día del Padre, Guarda 14 reunió a Mariano Di Paola y Walter Bressia, dos referentes de la enología argentina, y a tres de sus hijos que hoy comparten no sólo la misma carrera, sino también sus horas de trabajo en las bodegas que ambos enólogos dirigen: Mariano “Nani” Di Paola en Rutini Wines; y Walter y Antonella Bressia, en Bressia Casa de Vinos.

“Desde chicos, con mis hermanos acompañábamos a mi papá a los viñedos y a la bodega donde trabajaba. Era el programa del fin de semana”, recuerda Antonella Bressia, flamante licenciada en Enología, y agrega: “siempre noté que mi papá le ponía mucha pasión a su trabajo y a la industria y me gusta que hoy podamos compartirla con toda la familia”.

Con motivo del Día del Padre, Guarda 14 reunió a Mariano Di Paola y Walter Bressia, dos referentes de la enología argentina, y a tres de sus hijos que hoy comparten no sólo la misma carrera - Ignacio Blanco / Los Andes

Walter, su hermano mayor, también siente algo parecido cuando se pregunta el porqué de la elección de su carrera. Desde siempre nuestros padres nos inculcaron el amor y el cuidado por la naturaleza. Cuando todavía estudiaba Agronomía, mi papá empezó el proyecto propio y eso me sirvió de impulso para seguir en esa carrera y terminar rápido para darle una mano a él en la bodega”.

“Desde chicos, con mis hermanos acompañábamos a mi papá a los viñedos y a la bodega donde trabajaba. Era el programa del fin de semana”, recuerda Antonella Bressia - Ignacio Blanco / Los Andes

Tradición, vínculo con el vino y su gusto por las ciencias naturales llevaron a “Nani” Di Paola a estudiar Enología y seguir los pasos de su papá. Desde hace 5 años está a cargo de los espumantes de Rutini y, sin dudarlo, asegura que disfruta trabajar junto a su padre y que si tuviera que volver a estudiar, elegiría lo mismo.

“Es muy lindo trabajar con mi papá. Creo que es muy buen líder y un buen motivador para todo el equipo”. Hoy, estos tres profesionales asumen desafíos laborales sin sentir presión por ser los hijos de o por trabajar junto a ellos. De hecho, coinciden en que esto les ha aportado un gran aprendizaje y muchas posibilidades de relacionamiento, de capacitación y de experiencia.

“Más que mi maestro, es mi figura, mi ejemplo. No sé si algún día lo superaré. Ojalá me vaya una pizca de bien de lo que le va a él, pero no tengo como meta superarlo”, asegura Nani, el único hijo varón del enólogo de Rutini.

En tanto, los dos hermanos Bressia son enfáticos cuando describen a su padre como una persona honesta, bondadosa, afectuosa y muy dedicada a su familia y a los vinos. “Tiene su carácter, es estricto, pero de él aprendo todo lo que un libro no me va a enseñar”, dice Walter hijo, que es papá de dos niños y sueña con que alguno de ellos continúe esta tradición familiar y el legado que él y sus hermanos recibieron.

Mendoza 19 de junio de 2020 Sociedad Dia del Padre, Bodega Bressia Mariano Di Paola y su hijo Mariano Di Paola, Walter Bressia y sus dos hijos Antonella y Walter Foto: Ignacio Blanco / Los Andes Ignacio Blanco | Ignacio Blanco

“Me gustaría lograr la imaginación que él tiene. Desde que prueba un mosto, sabe cómo va a hacer ese vino. Esa visión e imaginación es la que me gustaría imitar de mi papá”, comenta Antonella.

Orgullo de padre y jefe

Considerados dentro de la generación de profesionales que revolucionó el vino argentino en su etapa de reinserción en el mundo, Walter Bressia y Mariano Di Paola saben que pueden retirarse con la tranquilidad de que sus hijos serán sus relevos y que lo harán con éxito.

“Me siento orgulloso de él. Hoy lo conocen como el hijo de, pero estoy seguro de que en poco tiempo más me dirán: vos sos el padre de…”, dice Di Paola que cuenta ya con 40 cosechas realizadas, y agrega: “Quiero que el alumno supere al maestro. Voy a creer que hice bien mi trabajo si eso sucede”.

Mariano Di Paola y su hijo - Ignacio Blanco / Los Andes

“Son buenas personas, honestas y valoro en ellos el compromiso de la palabra, algo que para mí es innegociable”, relata Walter Bressia, quien resalta el privilegio que tiene de trabajar con todos sus hijos (Marita y Alvaro son los otros dos) y también, su mujer Marita.

Como prueba de la unión que existe entre padre e hijos, Bressia nombra a la línea Sylvestra. “Es un proyecto de familia y en cada etiqueta aparece las iniciales de todos. Tenemos otro proyecto en común –lo presentarán después de la cuarentena - que es un vino en homenaje a mi padre. Se llamará “Saro”; ese era su apodo.

Los Di Paola también tienen lo propio: “hemos plantado un viñedo en La Carrera (Valle de Uco). Vamos de a poco y con la idea de tener excelentes resultados. Lo lindo, por ahora, es poder hacerlo juntos”, resume Mariano.