jueves 28 de enero de 2021

El mejor momento para tomar cada botella dependerá del gusto del consumidor. - Ignacio Blanco / Los Andes
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¿Es verdad que el vino mejora en los primeros cinco años después del embotellado?

Los mitos en el mundo vitivinícola no son pocos. Lo cierto es que lo mejor es develarlos para disfrutar al máximo cada vino.

El mejor momento para tomar cada botella dependerá del gusto del consumidor. - Ignacio Blanco / Los Andes

La milenaria historia del vino en el mundo ha hecho que alrededor de la bebida se hayan creado ciertos mitos sobre cómo es la mejor manera de beberlo. Lo cierto es que no existen reglas escritas sobre la piedra que no se puedan romper, pero si algunos puntos a tener en cuenta para mejorar la experiencia.

Ante la pregunta si el vino mejora solo los primeros cinco años que pasan en la botella, Dr. Vinny, un experto en el mundo vitivinícola de Wine Spectator, explicó que hay mucha confusión sobre este punto y detalló cuándo es el mejor momento para tomar cada botella.

El principal punto a tener en cuenta es que cuando una botella sale a la venta ya está lista para poder beberla. Si se almacena correctamente, la mayoría de los vinos mantendrán el mismo nivel de calidad con el que se lanzaron durante algunos años.

La publicación de la revista estadounidense resalta que hay vinos que tienen una vida secundaria. Es decir, a medida que envejecen, se vuelven más complejos y matizados. Lo que conocemos como potencial de guarda, los suele convertir en objetos de colección y se considera que los mejores vinos tienen este atributo.

Así mismo, Vinny resaltó que la idea de los vinos “mejoran” con el correr de los años responde a una cuestión de gusto del consumidor: un vino joven y uno añejo tienen un sabor bien distinto. Y si no disfrutamos de las características sensoriales de estos vinos y tenemos las condiciones de almacenamiento adecuadas para el envejecimiento, quizás el guardar vinos a largo plazo no sea la mejor idea.

Para los consumidores que les gustan los vinos frutados o con fresca acidez, lo mejor es consumirlos jóvenes.