domingo 13 de junio de2021

¿Soportará la vitivinicultura otro año de ventas fuertes?
¿Las bodegas podrán responder a la demanda? ¿La menor oferta tendrá impacto directo en los precios? / Mariana Villa
Fincas

¿Soportará la vitivinicultura otro año de ventas fuertes?

Según estadísticas publicadas por el INV, en 2020 las bodegas lograron un crecimiento de ventas en el mercado interno del 6,5%, gracias a un repunte de consumo que alcanzó los 57 millones de litros.

¿Soportará la vitivinicultura otro año de ventas fuertes?
¿Las bodegas podrán responder a la demanda? ¿La menor oferta tendrá impacto directo en los precios? / Mariana Villa

En medio de la pandemia, el sector vitivinícola vivió un cambio drástico, que le permitió revertir una tendencia negativa muy profunda. Según estadísticas publicadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2020 las bodegas lograron un crecimiento de ventas en el mercado interno del 6,5%, gracias a un repunte de consumo que alcanzó los 57 millones de litros.

Ese escenario trajo aparejada una reducción muy marcada en los niveles de stock técnico, pasando de superar los siete meses a mediados del año pasado, a solo 2,9 meses en febrero de 2021. ¿Qué significa esto? Significa que, teniendo en cuenta el vino que resta vender de temporadas pasadas, más la producción estimada para este año, más el consumo proyectado para el mercado interno y lo que se piensa exportar, queda vino suficiente (en stock) para abastecer al mercado por 2,9 meses más.

A raíz de este escenario, surge la incógnita de qué pasará si el sector repite el buen año que tuvo en 2020 y logra un crecimiento extraordinario en 2021. ¿Las bodegas podrán responder a la demanda? ¿La menor oferta tendrá impacto directo en los precios?

Son incógnitas que se irán respondiendo con el paso de los meses, pero que merecen ser planteadas hoy. Según el INV, la reducción de stock impactará directamente en las exportaciones de vino a granel, que al menos durante el primer semestre no podrían aprovechar la persistente demanda de países como China, Canadá y Estados Unidos.

En lo que respecta al vino fraccionado, el Instituto asegura que hay stock suficiente para responder favorablemente, tanto en el mercado interno como externo, aun frente a un nuevo año de ventas positivo.

Lo que no está claro, es cómo responderán los precios en el mercado. Ya hay posiciones divididas con el valor de la uva y la intervención del Gobierno, que marcó un piso de $20 para la uva criolla para mosto y de $40 a $60 para el malbec, dependiendo de la zona. En ambos casos, son precios muy lejanos a los pretendidos por los empresarios ($18 y $24 respectivamente).

Ahora, resta saber cómo responderá el mercado; cómo reaccionarán los valores en góndola a un escenario de alta demanda, menor stock vínico y costos crecientes.