Ganadería: recuperación del stock y rebote en los precios

Productores locales aseguran que es factible esperar una mejora de stocks y una recuperación de los precios. Quejas por la falta de infraestructura para el desarrollo local.
Productores locales aseguran que es factible esperar una mejora de stocks y una recuperación de los precios. Quejas por la falta de infraestructura para el desarrollo local.

Los productores aseguran que, desde que comenzó el cepo a las exportaciones de carne, los valores han descendido entre 10% y 15%. Muchos esperan que haya un repunte en octubre y retienen sus animales.

Mientras la principal preocupación de los productores ganaderos mendocinos el año pasado era la sequía, que llevó a varios a reducir la cantidad de cabezas, ahora lo es el precio, tanto de la vaca de descarte, como del novillo y el ternero. Sin embargo, hasta el momento esto no ha generado una disminución en el stock, sino que, por el contrario, la recuperación de los pastizales con las lluvias, ha favorecido el retorno de hacienda a la provincia. Pero algunos están reteniendo los animales a la espera de la mejor en el valor que se suele producir a fin de año.

Roberto Ríos, titular de la Específica de Ganadería de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, señaló que el precio de la carne ha bajado 10 o 15% desde que comenzó el cepo, pero que esto no se ha trasladado al público, porque la carnicería no sólo ha tenido un incremento en los costos –tarifas, salarios-, sino que, por el efecto de la inflación en la capacidad de compra de las familias, venden menos, por lo que no pueden bajar más los valores en mostrador.

El también presidente del Clúster Ganadero expresó que anticipan que se producirá un efecto rebote. Esto, porque el criador está alimentando tranquilamente a sus animales, sin apuro, a la espera de que el precio vuelva a subir. Por eso, consideró que ya se debería haber liberado el mercado y permitir que se regule por oferta y demanda. Es que a fin de año siempre se produce un aumento, por la cercanía de las Fiestas, y en 2021 el salto podría ser mayor.

Ríos manifestó que los feedlot están completos pero la mayoría están vendiendo poco o se niegan a vender, porque mientras los costos se elevan, el precio del ternero se ha quedado estancado y temen sacarlos al mercado y no poder reponerlos. De ahí que prefieren esperar a que la situación se acomode, lo que estiman sucederá en octubre.

Por otra parte, el productor acotó que, después de la importante suba que tuvo el maíz, ahora está estable, pero que esto se debe a que están cosechando y los productores necesitan el dinero, pero cuando termine la cosecha se puede esperar otro incremento, por la inflación.

En cuanto a las perspectivas para esta temporada, señaló que hubo lluvias importantes en mayo y junio, por lo que ha habido buenas pasturas en el secano. Pero, como contraparte, no saben qué sucederá en las zonas bajo riego de San Rafael, en donde no ha llovido en los últimos 60 días, y deberán esperar a ver cuánta nieve se ha acumulado, aunque ya anticipan que será insuficiente. Por eso, desde la Cámara pedirán al Gobierno provincial que declare la emergencia hídrica y ponga en funcionamiento perforaciones que no se están utilizando.

Productores locales aseguran que es factible esperar una mejora de stocks y una recuperación de los precios. Quejas por la falta de infraestructura para el desarrollo local.
Productores locales aseguran que es factible esperar una mejora de stocks y una recuperación de los precios. Quejas por la falta de infraestructura para el desarrollo local.

Impacto en la cría

Ramiro Labay, presidente de la Específica de Ganadería, de la Cámara de Comercio e Industria de General Alvear, comentó que las restricciones a la exportación de carne vacuna, que estableció el gobierno nacional a fines de mayo para intentar contener la suba del precio al consumidor final, ha generado que haya una sobreoferta de vaca, sin demanda, por lo que su valor ha caído. Añadió que, dentro de la rentabilidad de un campo de cría, la venta de las hembras que ya no se pueden reproducir tiene una buena incidencia y, además, aporta recursos para la reposición.

Se debe apuntar que, en la provincia, los productores ganaderos se especializan en la cría y que, cuando los terneros alcanzan entre 70 y 130 kilos –dependiendo de las condiciones de cada temporada- se suelen enviar a otras provincias para su recría y engorde. Sólo un porcentaje menor lleva al animal hasta su peso final en Mendoza, en tierras bajo riego, aunque está creciendo el número de emprendimientos. Cuando la vaca, ya sea por su edad u otros aspectos, ya no se puede reproducir, se exportaba a China, ya que en el mercado interno no se consume.

Labay detalló que, si bien se pasó del cierre total de las exportaciones a un 50%, en la práctica, este cupo es para algunos frigoríficos solamente y los productores locales no acceden, por lo que se trata de una medida “nefasta” para la ganadería en general y la de cría, en particular, que es el eslabón inicial de la cadena productiva. En cuanto a las pérdidas por esto, señaló que rondan el 30%.

El precio de la vaca era de $130 el kilo hasta principios de mayo y ahora se ubica en torno a los $70 u $80; es decir, vale menos que un ternero de 100 kilos. Esto genera que las vacas queden en el campo sin venderse, y una falta de inversión y de aliento a la producción. Es que ese animal se vendía para comprar vaquillonas e ir renovando el rodeo, mientras ahora, sin esos ingresos, se dificulta la reposición.

Como contraparte, los insumos, como el maíz y el pellet de soja que se da a los animales, subieron muchísimo en el mercado internacional y los engordadores casi están trabajando a pérdida. Labay resaltó que todos los costos siguen aumentando, por la inflación o el dólar, ya que el metro de alambrado, por ejemplo, tiene su precio en la moneda estadounidense.

El ganadero planteó que lo que preocupa de este tipo de medidas del gobierno es que ya hubo otro cierre de exportaciones en 2006 y 2007, que generó una caída de 12 millones de cabezas en el stock nacional, con efectos a largo plazo, ya que recién en 2015 se comenzó a recuperar. Pese a esto, se volvió a tomar la misma decisión para intentar controlar el precio en mostrador.

Destacó que los nuevos proyectos para llevar los animales a los 400 kilos en la provincia siguen en marcha. Desde la Cámara de Comercio e Industria de General Alvear –al igual que otras entidades y el Gobierno provincial- fomentan la combinación de cría en los campos de secano y el engorde en zonas bajo riego, en donde se están recuperando tierras que tenían cultivos agrícolas, pero quedaron abandonadas, para destinarlas a plantaciones de forrajes. También hay establecimientos de feedlot.

Labay recordó que está vigente una ley provincial, la 7.074, que subsidia un porcentaje del engorde al productor y que tiene por objetivo compensar la diferencia de costos en la alimentación, por la distancia de los centros de producción de maíz, que favorece a los emprendimientos de la Pampa Húmeda.

Los productores aseguran que, desde que comenzó el cepo a las exportaciones de carne, los valores han descendido entre 10% y 15%.
Los productores aseguran que, desde que comenzó el cepo a las exportaciones de carne, los valores han descendido entre 10% y 15%.

Recuperación del stock

Damián Carbó, director de Ganadería de la provincia, señaló que, entre mayo de 2020 y el mismo mes de este año –el censo se realiza a la par de la campaña de vacunación- hubo una reducción de 70 mil cabezas en la provincia, sobre un stock que suele rondar las 500 mil. En este sentido, indicó que la temporada pasada, la sequía obligó a muchos productores a sacar en forma anticipada los terneros de los campos de cría, para llevarlos a otros para su engorde, generalmente en otras provincias.

En ésta, en cambio, las lluvias -y nevadas en algunas zonas- han favorecido una recuperación de los forrajes, aunque resaltó que las pasturas no se reponen inmediatamente después de una sequía tan profunda como la de 2020. De ahí que se esté produciendo un movimiento de ingreso de hacienda, que los ganaderos están volviendo a traer a los campos locales, por lo que se está iniciando una etapa de crecimiento del stock.

En 2021, la lluvia ya no sería la problemática principal, sino el cierre de las exportaciones.

Esta decisión del gobierno nacional, planteó Carbó, hizo que, de un día para el otro, el precio de la categoría de vaca de refugo o de descarte cayera un 50%. La venta de estos animales, señaló, representa el 40% de los ingresos del productor que se dedica a la cría, por lo que la medida los ha afectado seriamente.

El titular de la Dirección de Ganadería sumó que en los últimos remates han observado que, producto de la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y la baja de consumo que trae aparejada, el precio del novillo ha caído de los $240 el kilo a $210. Esto, anticipa, se trasladará al ternero y también impactará en los criadores. De ahí que les preocupe la pérdida de rentabilidad de los productores ganaderos, en particular de los más marginales, que no pueden manejar la venta durante el año y esperar a las de fin de año, que suelen tener un repunte en los valores.

Ante este contexto, Carbó manifestó su preocupación por las políticas nacionales vinculadas a la ganadería, ya que, si bien se habla de un plan ganadero, que tendría como una de sus metas incrementar la producción de carne, de los 2 millones de kilos actuales a 5 millones, las medidas que se implementan, como el cierre de las exportaciones, dificultan la concreción de ese objetivo.

Pese a este panorama, señaló que en la primera convocatoria de Mendoza Activa 2, se presentaron 24 proyectos de inversión en ganadería, lo que significa que el productor sigue apostando a la actividad y que las variaciones en el stock responden más a un comportamiento cíclico en función de las lluvias, que lo lleva a sacar animales cuando se empieza a terminar el forraje.

En el programa hay diez líneas a las que se pueden presentar los ganaderos y que incluyen la compra de animales y de alimentos, la mejora de instalaciones, la adquisición de máquinas para cultivar forraje, etc. Carbó añadió que apuntan, además, a sostener la ley 7.074 (de incentivo a la ganadería bajo riego), a fortalecer el plan otro y el plan vaca, y acompañar a los productores para que les resulte más sencillo acceder a los análisis de brucelosis.

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