domingo 28 de febrero de 2021

Imagen ilustrativa / Archivo.
Fincas

Cannabis: no parece la salvación pero brinda más oportunidades

Se está trabajando en la reglamentación del cultivo e industrialización del cannabis con fines medicinales.

Imagen ilustrativa / Archivo.

La semana pasada, el Gobierno de la provincia de Mendoza dio a conocer que está trabajando en la reglamentación del cultivo e industrialización del cannabis con fines medicinales.

Según explicaron, los “cannabinoides tienen propiedades medicinales, lo que permite tratar dolencias como cáncer, epilepsia, glaucoma, esclerosis múltiple, fibromialgia y dolor crónico, entre otros que están en investigación”.

Desde adentro admiten que hay varios interesados del sector privado en invertir en el cultivo, lo que genera entusiasmo, pero también aclaran que, por ahora, van con pie de plomo.

¿Puede ser una opción para el agro de Mendoza? Es probable. De hecho, se sabe que dentro de la reglamentación se trabaja para delimitar las zonas probables de cultivo. Ahora, ¿puede el Estado participar en el negocio? Parece que sí, y General Alvear picó en punta.

Según se publicó, esa comuna, mediante Emixa -la sociedad anónima con participación mayoritaria del Estado que creó el Municipio- podría, una vez reglamentada esta “agro-industria” poner en marcha un proyecto que abarque el cultivo, industrialización, comercialización e investigación de cannabis y sus derivados para uso medicinal. Es decir, van por toda la cadena.

Una cosa hay cierta: la trazabilidad es clave, y en el gobierno lo saben.

Es que para generar un cultivo con fines medicinales, es necesaria, la intervención inteligente del Estado que verifique cada eslabón de la cadena de punta a punta.

Cabe recordar que también será el Ministerio de Salud de la Nación y de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) quienes estén detrás de los otros controles. El cannabis se viene a sumar a una paleta agrícola que en la provincia cada vez es más variopinta. Pero probablemente no sea la salvadora del sector.

Como dice el refrán “no conviene poner todos los huevos en la misma canasta”. Hace 20 años nadie pensaba que en Mendoza se iba a desarrollar la ganadería pero, con la nueva tecnología, hoy tenemos 500 mil cabezas. Es un gran avance. Entonces, cuando se habla de diversificar la matriz productiva, en vez de pensar en grandes cambios radicales (propuestas hemos escuchado muchas a lo largo de estos años), quizás es mejor pensar en pequeños aportes.


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