Un regreso lleno de nostalgia: cómo es “Voyage”, el último disco de Abba

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El cuarteto sueco volvió a juntarse excepcionalmente y el viernes lanzó la que ya es su despedida oficial. Diez canciones con el estilo y el sonido intacto.

“Voyage”, que se dio a conocer el viernes en todas las plataformas, es un ticket de ida a casi 40 años atrás, cuando Abba dejó de actuar en vivo. Es como si no hubiera pasado el tiempo en estas diez canciones del grupo sueco: y ciertamente, no hay mejor elogio para el que será, esta vez de forma definitiva, el último álbum del cuarteto.

Desde que dejaron de actuar, sin separarse nunca de forma oficial, siempre rondó la fantasía de que pudieran volver a coincidir en un estudio y regalarnos nuevas canciones. Y fue inesperadamente una pandemia lo que movilizó los deseos de ellos cuatro, al punto de que inesperadamente en septiembre pasado anunciaron que volvían.

Voyage”, que ya es oficialmente el sucesor de “The Visitors” (su disco de 1981), es el broche de oro, la conclusión esperada: el último eslabón del círculo de esta leyenda.

A la par del anuncio, el excepcional regreso fue acompañado con dos sencillos del disco, la balada “I Still Have Faith” (sentimental y esperanzadora) y “You y Don’t Shut Me Down”, un flashback radiante a los años disco.

Las críticas hasta ahora son divididas y a veces injustamente duras: “Lleno de vitalidad”, escribió la Rolling Stone, destacando que las canciones parecen haber sido compuestas en el esplendor creativo del grupo. Pero The Guardian lo consideró un disco “atrapado en el pasado”, lo no es desacertado, ni tampoco algo negativo (pese a las intenciones de serlo).

A la par del entusiasmo de los fanáticos, que a estas alturas ya abarcan varias generaciones, se sumó la incertidumbre por los shows en vivo que dará el grupo. Pero no: Abba, que siempre disfrutó más del estudio que del vivo (en los diez años como banda no actuaron más de cien veces), no iba a ser la excepción ahora, que todos tienen más de 70 años. Lo que verán sus fans serán sus hologramas.

Es que Agnetha Fältskog, Björn Ulvaeus, Benny Andersson y Anni-Frid Lyngstad, cuyos nombres de pila forman ABBA, dejaron de actuar en 1982, cuando tenían un disco todavía fresco, y lo volverán a hacer con sus hologramas el año que viene, del 27 de mayo al 2 de diciembre de 2022, en el ABBA Arena de Londres.

Se trata de una sala especialmente construida para albergar sus reproducciones digitales, en las que viene trabajando desde hace años un staff de animadores y especialistas en efectos especiales de la empresa Industrial Magic and Light.

Estos avatares, apodados “ABBAtars”, los mostrará como en las viejas épocas y fueron diseñados a partir de sus rasgos reales: actuaron las canciones en sus cuerpos actuales y llevaron trajes especiales con miles de sensores para registrar cada movimiento, mientras 160 cámaras los filmaban. Ahora, la magia digital los rejuvenecerá para esta serie de shows londinenses.

No es extraño que el regreso se dé de esta manera: los últimos avances tecnológicos salen a ayudar al cuarteto, que veía posible (desde que Simon Fuller se lo hubiera ofrecido como idea para un programa televisivo) volver como holograma, tal cual lo han hecho otros mitos como María Callas.

Agnetha (71 años) y Anni-Frid (75 años) no han disimulado sus voces para el disco: no son frescas, tal cual las recordamos, pero siguen manteniendo el timbre que hizo inconfundible su música. Siguen armonizándose con calidez y expresividad.

Pese a que son apenas diez canciones, el arco de emociones es amplio: “Little Things” es una balada navideña vintage, y “Ode To Freedom”, con esa línea de cuerdas que por momentos parecen épicas, nos recuerda que Björn (76 años) y Benny (74) siempre fueron grandes melodistas. Otras canciones en cambio nos recuerdan, o tienen ecos lejanos, de sus propios hits: como “Bumblebee”, cuyas flautas nos remiten a “Fernando”.

La de Abba es una leyenda que se escribió después de aquel día de 1982 en el que, ambas parejas ya separadas, dejaron a sus fans con los corazones rotos.

En los ‘90 su música fue tan demandada que significó un hito para el pop. “ABBA Gold: Greatest Hits” en 1992 llegó a los primeros puestos de venta en muchos países y hubo hasta bandas tributos de mucho éxito, como Björn Again y a finales de la década los A*Teens, una versión adolescente que trajo el furor por el grupo de vuelta.

Hubo hasta películas dedicadas a ellos, como “El casamiento de Muriel” (1994), donde una jovencísima Toni Collette interpretaba a una adolescente fanática de los suecos, cuyas canciones acompañan a lo largo de la película a las emociones de la protagonista. Algo que repetiría, con muchísimo más éxito, el musical “Mamma mia!”, hecho película en 2008 con Meryl Streep y Pierce Brosnan. De ésta hasta hubo secuela.

Nos tomamos un descanso en la primavera de 1982 y ahora hemos decidido que es el momento de ponerle fin a la historia”, escribieron en un comunicado reciente. Ahora solo nos queda abrir los oídos y escuchar sus últimas canciones.

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