Sofía Toro Pollicino: “Mendoza tiene paisajes increíbles, pero también puede contar historias”

Sofía Toro Pollicino tiene una importante trayectoria local como productora. Foto: Gentileza de la entrevistada.
Sofía Toro Pollicino tiene una importante trayectoria local como productora. Foto: Gentileza de la entrevistada.

Al frente de Rio Films, la productora mendocina trabaja para integrar nuestro talento audiovisual a la industria nacional e internacional. Los fuertes de filmar acá y cómo ve el panorama, en esta charla.

La productora mendocina Sofía Toro Pollicino es muy clara: “Estamos en un momento muy importante que hay que saber capitalizar”, dice en relación a la industria audiovisual de nuestra provincia.

Pruebas de cómo cada vez más producciones nacionales e internacionales se interesan por venir a filmar a Mendoza ella tiene de sobra: durante la pandemia se vivió un auge de publicidades -apunta- y, después, su productora Rio Films hizo el servicio de producción de “Iosi, el espía arrepentido” (estrenada en Amazon Prime Video con muy buena repercusión).

Filmando en las dunas del Nihuil en San Rafael, pudo comprobar cómo el equipo de la serie quedó “flasheado” por el paisaje. Pero eso no es todo: Mendoza tiene mucho más que ofrecer que montañas y desiertos, y lo explica en esta charla.

Sofía, quien saltó a las ligas nacionales de la producción como en esa serie y en el documental “El fotógrafo y el cartero: El crimen de Cabezas” (en Netflix), se propone desde Rio Films tender lazos con otros países y regiones, pero sin perder la localía.

Apenas volviendo de un viaje por Europa, que la llevó a tejer nuevos contactos, lo explica: “Con Rio Films estamos trabajando y tratando de fortalecer lazos con otros países para poder construir coproducciones, ya sea trayendolas a Mendoza o llevando una parte a España. Terminar de fortalecer la sinergia con personas que hemos ido conociendo en diferentes mercados y diferentes producciones a través de todos estos años que llevo de trabajo. Estamos encarando y analizando posibilidades de proyectos, que siempre en persona es más fácil. Cara a cara siempre es más fácil, por más que la virtualidad nos re ayuda y está buenísimo porque simplifica y achica distancias en todos los sentidos de la palabra, no solo la física. Generar coproducciones y construir lazos con productoras de otros países también implica el contacto, llevarte bien con las personas, vincularte, conectar con los proyectos, con los espacios y más”.

-¿Cómo explicarías el trabajo de los Jefes de Producción?

- Son los encargados del set en cuanto a producción: lo que se necesita para el rodaje en sí. Equipamiento, alquilar todo lo necesario para llevar a cabo un rodaje (en Mendoza a veces se divide el rol con el Jefe de Locaciones, que es el que busca los lugares donde se filma), confirmar los equipos técnicos, confirmar y coordinar todo el equipo humano, confirmar catering... Básicamente, llevar adelante el rodaje y que se cumpla todo lo que se tenga que hacer (los tiempos, que esté bien el material, gestionar todos los permisos para filmar)... Esas son algunas de las tareas del Jefe de Producción, que depende en línea muy directa con el Productor Ejecutivo y del Productor. Muchas veces en las producciones que hacemos los productores también somos productores ejecutivos: no solo conseguimos el dinero, o estamos en esa parte económica-comercial (la base del proyecto), sino que somos ejecutores.

-Siempre en la industria se discutía el tema de las diferencias entre producir en el centro (Buenos Aires, digamos) y periferia (otras regiones del país). De acuerdo a tu experiencia propia, ¿crees que se está quebrando esa lógica y hoy en día un artista o técnico del cine puede desarrollar una carrera nacional o internacional sin importar dónde se encuentre?

-Argentina sigue siendo un país muy centralista, pero le estamos dando batalla. Cada vez se va abriendo un poco más hacia la provincias. Creo que todo ayuda: el trabajo sostenido durante años de productores y productoras y asociaciones de distintas provincias que tenemos la convicción de hacer esto desde nuestro lugar. Y sabemos que hay capacidad técnica, creativa, política, cultural, privada... Sabemos que nuestras provincias tienen esas capacidades. Lo supimos cuando empezamos a dar esta batalla de hacer nuestras producciones en nuestros lugares. Viví muchos años en Buenos Aires con el claro objetivo de aprender mucho, porque solo quería hacer películas, de formarme, de conocer gente, y de formar mi propia productora en Mendoza. Para poder así filmar donde sea que haga falta, pero con base acá. Esa es la clave. Y como yo, un montón de personas en otras provincias tenían esa claridad. La venimos luchando desde hace un montón de tiempo. La persistencia, la tenacidad y la visión clara de lo que queríamos. Y también creo que la pandemia ayudó bastante a descentralizar.

-¿Cómo es eso?

- De repente en las provincias a veces estaba mejor la situación que en Buenos Aires. En Mendoza, por ejemplo, se abrió el juego de las publicidades, y en otras provincias empezaron a replicar lo mismo. Esa fue la gota que rebalsó el vaso para demostrar que las provincias tenemos calidad técnica, narrativa, de resolución... Es decir, las capacidades están.

-En relación a lo anterior, ¿notás que el cine mendocino hoy está posicionado a nivel nacional de otra forma que hace 10 años atrás?

-Creo que hoy el cine mendocino, y el audiovisual mendocino en general, está posicionado de otra manera, gracias al trabajo sostenido de un montón de personas que confiamos y tenemos en claro qué queremos hacer y dónde. Estamos en un momento muy importante que hay que saber capitalizar. Lo que fueron todas esas publicidades en plena pandemia...

Actualmente, está terminando de editar "Historias invisibles".
Actualmente, está terminando de editar "Historias invisibles".

-Por producciones como “Iosi” y “Las rojas”, por poner dos ejemplos, da la sensación de que un gran potencial de Mendoza son sus paisajes. ¿Lo ves así?

-Sí, totalmente. Lo demostraron esas publicidades que te decía. Tiene paisajes increíbles que van desde la alta montaña hasta el desierto de Lavalle o la Payunia, que es casi de ciencia ficción, San Rafael... Además, tenemos muchos días de sol y no tantas lluvias. Creo que tiene condiciones que la vuelven increíble. Pero además de eso, creo que lo que terminó de demostrar la pandemia y una camada de películas, es que Mendoza también es una provincia que no solo puede contar paisajes, sino que puede contar muchas historias. A nivel narrativo tiene guionistas, directores y directoras muy talentosas que pueden contar historias que no necesariamente tienen que ver con el paisaje. Que atrae un montón, sí. Que hay que saber aprovecharlo, completamente. Y creo que ese ha sido también un trabajo estratégico para atraer.

-¿En qué proyectos estás ahora?

- Estamos en la posproducción de una película que filmamos el año pasado, “Historias invisibles”, que es sobre la trata de personas. Lamentablemente es una problemática universal que nosotros decidimos contarla desde este lugar, pero que tranquilamente podría haberse filmado en Santa Cruz, en Buenos Aires, Salta, Lima o Rusia. Me parece que eso es lo que estamos consiguiendo: también podemos contar historias que terminan de comprobar la calidad que hay en Mendoza, además de los paisajes increíbles.

Recuerda: “En ‘Iosi’, nadie podía creer el paisaje. El equipo técnico quedó flasheado por el lugar. Es impactante, es precioso, es increíble, se corrió el Dakar ahí. Pero también tenemos lo otro”, remarca

Y cierra: “Estamos arrancando en breve la preproduccion de una película de Leandro Suliá, director mendocino, y terminando de desarrollar varios proyectos para armar un calendario para el año que viene. Por suerte, con mucho trabajo”.

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