domingo 29 de noviembre de 2020

La escritora cordobesa Perla Suez ganó el Premio Rómulo Gallego con su novela "El país del diablo".
Sup. Cultura

Perla Suez: Premio Rómulo Gallegos a su western mapuche

Este premio es uno de los más prestigiosos de habla hispana. Lo obtuvo con su libro “El país del diablo”, editado por Edhasa.

La escritora cordobesa Perla Suez ganó el Premio Rómulo Gallego con su novela "El país del diablo".

La escritora Perla Suez es la ganadora del Premio Rómulo Gallegos 2020 por su novela “El país del diablo” que fue elegida entre 214 obras por unanimidad, según un jurado compuesto por Laura Antillano (Venezuela), Vicente Battista (Argentina) y Pablo Montoya ( Colombia). El anuncio se realizó esta semana durante una videoconferencia, en el marco de la 16ª Feria Internacional del Libro de Venezuela, y allí se destacó “la fuerza de la escritura de esta novela, dura y desgarradora y dueña de un magnífico aliento poético”.

’'El país del diablo’ maneja con gran sapiencia un concentrado y vertiginoso ritmo narrativo, y establece un equilibrio entre el desarrollo de la trama, la construcción de los personajes y el trasfondo histórico que la sustenta”, destacó el jurado”, sobre la novela publicada por Edhasa.

La autora recibió la noticia desde Córdoba, donde nació y reside, y dijo que estaba “muy contenta y emocionada”, mientras atendía llamadas por el anuncio del galardón que consta de 80 mil euros a la novela ganadora, escrita en español.

Suez es la cuarta argentina en recibir este premio, ya que antes fueron distinguidos con el Rómulo Gallegos Abel Posse, Mempo Giardinelli y Ricardo Piglia.

El viernes 13 de noviembre se había difundido la lista de los 10 finalistas de esta edición entre los que estaban las argentinas Gabriela Cabezón Cámara con “Las aventuras de la China Iron”, Angela Pradelli con “La respiración violenta del mundo” y Gloria Peirano con “La ruta de los hospitales”. Además llegaron a esta instanci: “Pasolini o noche de las luciérnagas”, de José García López (España); “Moronga”, de Horacio Castellanos Moya (El Salvador); “Hijas de Agar”, de Pilar Salamanca (España); “Seda Araña”, de Antolina Ortiz (México); “Hijo de la guerra”, de Ricardo Rapahel (México); y “El bosque sumergido”, de Diego Vargas Gaete (Chile).

Suez es licenciada en Letras Modernas, fundó y dirigió el Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil y de la revista Piedra Libre y en 2007, ganó la prestigiosa Beca Guggenheim con la novela “La Pasajera”.

La autora ganó en 2015 el Premio Sor Juana Inés de la Cruz por su novela “El país del diablo” y este año además fue una de las diez finalistas de la primera edición del Premio de Novela Fundación Medifé Filba (FMF) por “Furia de invierno “.

El premio Rómulo Gallegos (80 mil euros) es uno de los más prestigiosos en lengua española y entre sus ganadores se cuentan autores como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Fernando del Paso y Roberto Bolaño.

Ya en 2015 esta estupenda novela había obtenido el Premio Nacional de Novela, a poco de su lanzamiento.

El libro es un western en clave mapuche y en ese momento, Perla conversó con Los Andes sobre las particularidades de su novela: “la ficción siempre manda y va construyendo las tramas, a medida que vas trabajando. Venía de historias ancladas en los inmigrantes, con fuerte tono autobiográfico, y no quería repetirme pero sí contar una historia fuerte. En esta novela hice un cambio rotundo.

“Arremetí, después de documentarme mucho en torno a la vida de los mapuches, los araucanos: todo eso que no me contaron en la escuela. Empecé a revisar a Mircea Eliade; a descubrir cómo estos pueblos, que venían de Asia, llegaron a estas tierras. Estaba buscando la génesis, el origen, para desde ahí rastrear la memoria y no el olvido. Pero, ¿cuál es el comienzo de la historia de Argentina?: ¿la de mi familia?, ¿de donde viene nuestra condición humana? ¿Por qué no pudimos aceptar la convivencia con estas culturas? ¿Por qué hubo que eliminarlas? Todo eso me pregunté, todo eso me ayudó a mover esos huesos simbólicos, para ver dónde estoy parada”.