jueves 26 de noviembre de 2020

El actor Jorge García protagoniza el filme chileno producido por Netflix.
Espectáculos

“Nadie sabe que estoy aquí”: el filme chileno imperdible de Netflix

El actor de “Lost”, Jorge García, encarna a un traumado hombre que vive alejado del mundo y esconde una historia de éxito y dolor.

El actor Jorge García protagoniza el filme chileno producido por Netflix.

Vivir en un lugar alejado, sin contacto con la civilización, la tecnología y las noticias suena a una salida ideal para el momento que atraviesa el mundo. Y en el caso de “Nadie sabe que estoy aquí”, la primera producción de Netflix en Chile resulta atractiva y despierta un toque de misterio.

Puede resultar un tanto trillado el tema para el cine, pero no lo suficiente para el director Gaspar Antillo que debuta con esta cinta en la industria internacional y muestra su estilo personal en un relato austero, con el ritmo propio del cine independiente.

Tal vez lo que más llama la atención del filme producido por Netflix es su protagonista. Se trata del actor estadounidense de origen latino Jorge García, conocido por su personaje en la serie “Lost”.

Una granja de ovejas en el sur de Chile es el escenario donde trascurre la vida de Memo (Jorge García), quien oculta su talento musical debido a una terrible experiencia que hizo que toda su vida se truncara. Mantiene un perfil bajo y se dedica, junto a su tío, a vivir una vida tranquila y a ocuparse de la granja. Apenas es capaz de hablar y nada parece que vaya a romper con su rutina, hasta que, por sorpresa, aparece una mujer que hará que todo cambie, aunque no como todo el mundo esperaría.

Producida por Pablo Larraín en la trama no abundan los diálogos y apuesta a mostrar a este personaje con un trauma psicológico que nace en su niñez tras probarse en la industria musical con su dulce y conquistable voz. Y aunque el argumento es sencillo, va más allá de los sueños frustrados de un niño, porque en definitiva plantea con cierta ridiculez, humor y misterio las marcas que la fama y la exposición dejan en la vida de una persona.

En ciertos pasajes juega con un tono ridículo y estereotipado propio de la cultura sudamericana, por el afán del sueño hollywoodense y la fantasía permanente de un hombre atrapado en su pasado.

El actor estadounidense interpreta a un hombre apartado de la sociedad por un trauma infantil.

“Nadie sabe que estoy aquí” es una historia mínima, que se sirve de una buena fotografía y pasajes además de la muy buena interpretación de García en un personaje que se vuelve entrañable y querible. Y aunque la banda sonora no es arriesgada, la canción que atraviesa el filme aporta pasajes emotivos para que el actor muestre su voz angelical en contraposición de su imagen tosca y agresiva.

Pese a no ser un excelente filme es un relato transitable que sale de lo común que podemos encontrar en la plataforma, siendo es una carta de presentación arriesgada de su director Gaspar Antillo, que apuesta a las características del cine independiente para ingresar en el mainstream.