jueves 15 de abril de2021

El octeto Sónico es oriundo de Bélgica pero está compuesto por músicos de seis países.
Espectáculos

Astor Piazzolla y Eduardo Rovira se unen por primera vez en un disco del octeto Sónico

Desde Bélgica, el grupo anticipa hoy en un show streaming gratuito su próximo material, que rescata obras desconocidas de los dos grandes renovadores del tango. Una novedad discográfica que se cuenta entre las más importantes del centenario piazzoliano.

El octeto Sónico es oriundo de Bélgica pero está compuesto por músicos de seis países.

Siguen llegando de todo el mundo novedades de homenajes a Astor Piazzolla, en su centenario (todavía está fresco: fue el 11 de marzo). El inmenso marplatense sigue siendo el centro de discos, conciertos, libros y todo tipo de actividades en su honor, como el streaming que hoy realizará el octeto Sónico, originario de Bélgica, pero compuesto por instrumentistas de seis países.

Quizás lo más interesante de este aniversario sea la diversidad de perspectivas desde las cuales se trae a Piazzolla al presente, y este octeto brinda la suya, que además es inédita.

Es que en el show de hoy, que es gratuito, anticipan su tercer álbum, “Piazzolla-Rovira: The Edge of Tango”, donde emparentan la obra de los dos grandes renovadores del tango del pasado siglo. Es hoy, desde las 16 (hora de Argentina), en el marco del Klara Festival 2021 de Bélgica, que es el más importante de este tipo en ese país. Hay que registrarse por e-mail en el link www.klarafestival.be/en/concert/happy-birthday-piazzolla-.

“Es un título que no fue elegido al azar”, apunta el contrabajista argentino Ariel Eberstein. “Astor Piazzolla y Eduardo Rovira suelen presentarse como las dos posibles vanguardias del ‘tango nuevo’; se ha afirmado que hubo algún enfrentamiento entre ellos; se debate quién fue el primero en modernizar el tango. Nada ha surgido clara o definitivamente de esta polémica, pero esta pregunta sin respuesta fue el punto de partida perfecto para entender por qué Sónico necesitaba hacer su tercer disco”.

En definitiva, hablamos de una novedad discográfica importantísima para el tango, puesto que se muestran “simultáneamente y por primera vez, la música de ambos octetos, exponentes inaugurales de la vanguardia en el tango. Con estos conjuntos, los dos músicos viajaron por primera vez por los bordes (‘el borde’- ‘the edge’) del género”, apunta el músico, que comparte la formación junto a Lysandre Donoso (bandoneón, Francia), Carmela Delgado (bandoneón, Francia), Stephen Meyer (violín, Estados Unidos), Daniel Hurtado Jiménez (violín, España), Oscar Quiñonez (viola, México), Guillaume Lagravière (chelo, Francia), Camilo Córdoba (guitarra, Argentina), Ivo De Greef (piano, Bélgica) y Gaetan La Mela (glockenspiel, Bélgica).

¿Pero cómo ‚y cuándo, surgió la idea de unir ambas obras? “En agosto del 2018, durante nuestra gira por Argentina en el programa “’Ayer Hoy Era Mañana’, del contrabajista y creador de Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce Ignacio Varchausky”, responde Eberstein.

“Ignacio nos sorprendió con la presencia de Oscar del Priore, historiador de tango y mítico presentador de radio que produjo el LP de Eduardo Rovira “Sónico” (de allí proviene el nombre de nuestro grupo). Del Priore nos invitó a su casa y allí, generosamente, nos dio una grabación de fines de los años ’50 con inéditos del Octeto La Plata, la formación desde donde Eduardo Rovira impulsó la creación de un tango vanguardia junto a (obviamente) Astor Piazzolla y su creación del Octeto Buenos Aires en 1955, luego de sus estudios en París”.

-¿Qué podés decir sobre las piezas que seleccionaron?

-El repertorio de este álbum doble está compuesto de 16 obras. El trabajo de investigación y las transcripciones realizadas por Sónico no sólo rescatan un repertorio perdido (Piazzolla quemó las partituras y los originales de Rovira fueron estropeados por una inundación), sino que además incorporan cuatro versiones inéditas que sólo se habían conservado en grabaciones no profesionales (tres obras de Eduardo Rovira y una de Astor Piazzolla). En nuestro concierto avant-premiere interpretaremos dos de ellas.

-¿Cómo se vive el centenario de Piazzolla en el ambiente francófono, donde fue conocido y admirado incluso antes que en su propio país?

-Los homenajes son variados, tenemos desde una maratón de cinco horas piazzoleanas en el Theatre de la Ville, organizada por Juanjo Mosalini, pasando por la reedición del concierto para bandoneón y guitarra ‘Hommage à Liège” por la Orchestre Philharmonique de Liège con el bandoneonista belga Manu Comte. En el caso nuestro, en Bruselas, el festival más prestigioso del país, Klara Festival, ha decidido aceptar la propuesta de realizar la avant-premiere de nuestro tercer álbum. Para ello se han asociado con BOZAR/ palacio de Bellas Artes de Bruselas y será filmado por la VRT, radio-televisión flamenca.

-Sónico se define como un ensamble multinacional, y Piazzolla también era un cosmopolita.

-No recuerdo haber definido a Sónico como multinacional (tal vez sí lo hice pero no intencionalmente): en todo caso, sí lo somos. Piazzolla desarrolló una red internacional muy interesante para su época, que creo que le sumó muchísimo como apoyo para desarrollar su propuesta artística. Nació en Mar del Plata, emigró muy joven a New York, estudió en París y vivió en Italia.

-¿Cómo es hacer esta música entre personas que vienen de distintas partes del mundo? ¿Existe una sensibilidad común para Piazzolla (o el tango en general) o hay que entrenarla?

-Hacer música con gente de otras latitudes para mí siempre fue lo más natural, desde que me fui a Viena en el 2003. Aunque el contexto musical fuera otro, nunca ha sido de otra manera, siempre he tocado con colegas de otros países. Obviamente en el caso del tango surge la pregunta de “hasta dónde un extranjero percibe lo argentino”. Creo que la respuesta es: tanto como esa persona lo desee. Los músicos que integran Sónico son especialistas en el género. Han dedicado parte de sus carreras musicales a conocer y estudiar el tango. Y en el caso específico de Piazzolla, creo que allí hay una diferencia: ¡él “siempre suena bien”! Y creo que esto es tan beneficioso como perjudicial. Beneficioso desde el hecho de que todos tienen acceso a ello. Perjudicial por el hecho de que muchos músicos sin conocimiento estilístico lo interpretan “a medias”.

-Piazzolla y Rovira fueron los grandes vanguardistas del tango. Para quienes no conocen en profundidad las obras de ambos, ¿cómo sintetizarías el aporte de cada uno a la historia del tango y cómo abordan ustedes el legado de cada uno?

-Los dos son músicos que realizan sus primeras armas en la época de oro del tango. Piazzolla con Aníbal Troilo y Rovira con Gobbi, Calo, Maderna y Basso. También viven el principio del declive de la música popular ciudadana luego del golpe de estado de 1955 y los subsecuentes cambios en los hábitos de consumo musicales. Si bien ambos parten del mismo lugar, sus búsquedas son diferentes, hasta diría complementarias en la creación de un tango nuevo.

-¿En qué sentido?

-Piazzolla, para crear su Octeto Buenos Aires, se ve fuertemente inspirado en las formaciones de Stan Kenton y Gerry Mulligan, con arreglos muy detalladamente escritos y lugares específicos para la improvisación. En el caso de Rovira, el Octeto La Plata le resulta un lugar perfecto para experimentar en relación a sus inquietudes que lo llevaban a inspirarse en la vanguardia de los años ’20 y ’30 de la música contemporánea. Tanto Piazzolla como Rovira incorporaron elementos que modernizaron el lenguaje del tango: donde Piazzolla incorporó la guitarra eléctrica improvisada, Rovira agregó efectos electrónicos. Donde Piazzolla usó fugas, Rovira usó el contrapunto. Aún hoy podemos considerar a estas posturas creativas entre la música más interesante jamás producida en Argentina y un legado que hoy adquiere cada vez mayor importancia para el mundo.