jueves 25 de febrero de 2021

Cuatro jóvenes cantautoras interpretan canciones de la uruguaya y le ponen nueva voz a su poesía.
Espectáculos

Ana Prada, la voz igualitaria de la canción rioplatense, protagoniza un disco homenaje

Un sello newyorquino acaba de editar un emotivo álbum en honor a la uruguaya. En esta charla, ella se siente feliz de inspirar a otras cantoras.

Cuatro jóvenes cantautoras interpretan canciones de la uruguaya y le ponen nueva voz a su poesía.

Acostumbrada a cantar canciones de otros y ponerle su corazón y vibración, Ana Prada sentía extraña la idea de hacer un disco con sus temas, pero con las voces de otras.

Fue después de una charla con Gustavo Szulansky, fundador del sello neoyorquino MundosMusic, que accedió al proyecto de cooperación internacional, que acaba de publicarse y fue grabado en plena pandemia. “MundosMusic se viste de Prada” invita a un recorrido por ocho canciones de los dos primeros discos de la uruguaya: “Soy Sola” (2006) y “Soy Pecadora” (2009).

Angie Cadenas, Marina Wil, Adriana Ospina y Timna, cuatro jóvenes cantautoras de distintos países y desde diferentes ciudades, ponen sus voces con un estilo minimalista en canciones como  “Amargo de caña”, “Tierra adentro”, “Tentempié”, “La maleta” y “Brillantina de agua”, “Soy pecadora”, “Tu vestido” y “Adiós”, con una versión en portugués.

Frente a un arroyo azul en las cercanías de Punta del Este y el rumor de los pájaros que se cuelan en la conversación, Ana Prada reflexiona sobre la posibilidad de escuchar sus canciones del otro lado del mostrador.

“Siempre versioné canciones y este disco es una especie de homenaje, pero le dije a Gustavo que me daba un poco de cosa esa palabra. Es inspirador que las cantautoras jóvenes tomen tu trabajo y lo versionen”, resalta la artista uruguaya.

Tras pasar por la angustia de ver truncos los planes, las giras y conciertos, Ana Prada se dedicó a componer y continuar colaborando con las propuestas que le llegan de los colegas y amigos músicos. “Se alteraron los planes de todo, con la sensación de que perdimos la capacidad de decidir voluntariamente qué hacer. Esto nos pone a prueba en varios aspectos”.

A raíz de la idea de este disco, el proceso de selección de los temas fue en conjunto, con la sorpresa de encontrarse con versiones totalmente diferentes a la original, pero con un sentimiento auténtico.

“La elección fue un poco en conjunto, porque Gustavo me sugirió un ramillete de canciones de los primeros discos. Y ahí llegamos a la lista, las envío a las artistas y creo que la palabra final la tuvieron ellas. Y eso me parece fundamental en un trabajo así, porque es muy importante que una canción pase por ti, que le pongas tus sentimientos. Es re difícil versionar una canción que no te toca o no te sentís identificada. Eso es lo bueno de las versiones, de pasarlas por mi forma de decir, mi forma de cantar y eso es la riqueza de los intérpretes”.

-¿Qué te sucedió cuando las escuchaste?

-Me encantaron, porque sentí que el universo sonoro de cada una estaba allí. Además, ninguna de las canciones fue grabada en un mega estudio: son versiones íntimas, con una guitarra y voces. Y eso también le dio una riqueza especial y es un lenguaje muy propio de las nuevas generaciones de músicos. Sobre todo de mujeres: una onda íntima, pensado desde otro universo y con eso de ser independiente y grabarlo con lo que tenés.

Necesidad de cantar algo nuevo

Después de su trilogía “Soy”, Prada ya es vista como una referente de la música de autor, que conjuga el folclore y la cultura rioplatense.

Obligada al sedentarismo y no poder recorrer escenarios y ciudades, Prada prepara un disco con versiones de mujeres como “Pelo Suelto”, “Fiesta” de Raffaella Carrá, entre otros clásicos de mujeres en la que se prueba en una sonoridad diferente. Mientras, trama lo que será su cuarto álbum con temas propios.

-¿Te reconocen como una cantautora que le puso voz a la igualdad?

-Yo empecé a componer y el primer disco habla mucho del amor pero sin género, cosa que se me hizo difícil, porque tenés un montón de palabras o metáforas vetadas. Y en ese disco hay canciones de amor y desamor sin género. Después, en “Soy pecadora”, que es una narración de una persona que se reconoce pecadora, por la cantidad de prejuicios que hay sobre las mujeres al amor, al goce, al deseo propio de nuestra civilización judeocristiana, es muy difícil que alguien en la vida no tenga un amor platónico que te deja en un lugar de pecado. Grabé esa canción hace 12 años, sin expectativa de generar nada, pero sabía que no quería dejar de decir lo que siento.

-Y esa canción abrió otras puertas...

-Sí, para otras canciones, para mujeres que se liberan. Fue sin querer, y eso me habilitó a estar en otros lugares, como congresos feministas, donde aprendí muchísimo de la lucha de otras mujeres. Hablar hoy de que si alguien tiene una pareja mujer u hombre es medio antiguo. Creo que ahora tenemos que ir más allá, primero porque hay una cantidad de formas no binarias de sentir y de vincularse con otras personas, que las nuevas generaciones lo tienen incorporado. Creo que hoy hay una forma de cantar y decir donde el lenguaje es más directo, en géneros como el trap o el rap, y está buenísimo. Mis canciones no dejan de ser abiertas, ojalá haya servido como una puerta para abrir un camino, que ocuparon tantas mujeres con sus luchas.

-Después de colaborar con tantos artistas, ¿se viene un disco con canciones nuevas?

-Sí. Estoy trabajando en un disco nuevo, con canciones propias y vuelvo a mis raíces de milongas y canciones profundas. Hay algo grabado y por otro lado estoy en un proyecto que se llama “8 para el 8M”, que tiene que ver con canciones de temática de género, que van desde “Fiesta” de Raffaella Carrá hasta otra de Teresa Parodi. Es un proyecto con el multiinstrumentista Manu Sija. Estuvimos jugando un poco con eso y algunas ya editadas en Spotify. Y dentro de poco publicaré un disco de ocho canciones, con distintos estilos, desde lo más folclórico hasta un toque electrónico. Es un juego de estar activo con el canto y la música, mientras componía con otra perspectiva. Tal vez a mediados de año salga otro disco, porque necesito cantar cosas nuevas.

-¿Y qué necesitás decir y cantar?

-No dejan de ser canciones de amor y de desamor, quizá más reflexivas. Yo soy más grande y cambiaron muchas cosas. Hice una canción a mi madre poco tiempo después de que murió, y me costó mucho darle forma. Es una milonga bien reflexiva. Es un disco en el que quiero hacer lo que quiera; es decir, no está primando lo que puede causar en el otro. Y hace mucho que no compongo fluidamente. Desde 2013 que no saco un disco nuevo propio. Necesito comenzar esta nueva etapa.

Las versiones de Prada

El disco MundosMusic se viste de Prada, de jóvenes cantautoras latinoamericanas está disponible en Spotify y Youtube, y forma parte de un proyecto colaborativo en tiempos de pandemia.