jueves 13 de agosto de 2020

Una película que ha rankeado bien más por su contenido sexual que por su (mínimo) valor cinematográfico.
Espectáculos

“365 dni”: el filme turbio y regresivo que la gente elige

Pues no, el problema no son las escenas sexuales gratuitas, sino la dudosa legalidad de la cinta, que exalta el machismo.

Una película que ha rankeado bien más por su contenido sexual que por su (mínimo) valor cinematográfico.

Hay gente que cree que el cine de Europa del Este es malo y aburrido. Ok. Cuando vean “365 dni” suplicarán a gritos una de Kieślowski o de Pawlikowski, porque este filme oriundo de Polonia es inenarrable. Se puede ver en Netflix, donde ha escalado a las primeras posiciones de lo más visto en casi todo Occidente. Y Argentina también, por supuesto.

Ha llegado a ese lugar a fuerza de una comparación. Dicen que “365 dni” es la sucesora de “50 sombras de Grey”, aunque ni para eso le alcanza. Comparten, eso sí, las interminables escenas de sexo y el vacío existencial de sus dos protagonistas. Pero ahora la cosa es más turbia, pues es la historia de una ejecutiva, que es secuestrada por un mafioso italiano que le da el plazo de un año para que se enamore de él. En el medio, imaginen el catálogo execrable de maltratos psicológicos, físicos y sexuales que perpetrará.

Basada en una novela de Blanka Lipińska, esta película tiene más tono delictivo que erótico. ¿Cómo calificar la escena en la que Anna Maria Sieklucka, la actriz que interpreta a la ejecutiva en cuestión, observa encadenada desde una cama cómo su raptor, el actor Michele Morrone, tiene sexo oral con otra mujer? En otra, la amarra a una silla y se burla de ella, convencido de que así la seducirá.

Morrone es un cúmulo de mafia, machismo y músculos mediterráneos. Y de plata, eso sí, mucha plata, que es lo que termina justificando la mescolanza de escenas cínicas, absurdas y seudoeróticas de las que sufre este guion, como sexo en aviones, castillos y yates. Por lo demás, es una película construida desde la nada y en la nada se hunde, pues amalgama mal un montón de ideas desconectadas: una copia barata de “50 sombras de Grey” en la base, un poco de “¡Átame!” por aquí, otro poco de “Gomorra” por allá y el filtro insípido de Instagram por todas partes. A Barbara Białowąs, la directora, la hacemos responsable de este filme misógino y maligno.

¡Y pensar que hace unos días atrás acusaban de racista a “Lo que el viento se llevó”, filmada hace 80 años atrás, y nadie sale a protestar por que “365 dni”, un auténtico espectáculo turbio y regresivo, sea una de las películas más vistas del mundo hoy! Hipocresía por doquier.

¿Y saben qué es lo peor de todo? Que se basa en la primera parte de una trilogía, por lo que es muy probable que próximamente Białowąs nos tire a la cara dos películas más. A preparar el reliverán.