Llega el tercer “Pinocho” del 2022: cómo es la adaptación que hizo Guillermo del Toro para Netflix

Geppetto y Pinocho, según la técnica del stop motion de Guillermo del Toro. Foto: Netflix.
Geppetto y Pinocho, según la técnica del stop motion de Guillermo del Toro. Foto: Netflix.

La película pasará desde hoy por algunas salas de cine, de cara a los Oscar. En qué se parece y en qué se diferencia la versión del director mexicano de las otras que hemos visto recientemente. Los otros estrenos.

A esta altura de su carrera, la firma de Guillermo del Toro vale oro. Es un sello de calidad. Por su certeza a la hora de elegir buenas historias y por la sensibilidad que tiene para dotar de vida a personajes entrañables (muchos de ellos monstruos), su autoría se valora. Y mucho. Recordemos que hace apenas un mes Netflix entregó una antología de unitarios de terror con su curaduría, “El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro”, y ahora, en su nueva película como director, se remarca que es él la mente creadora: “Pinocho de Guillermo del Toro”.

Producida por Netflix, desde hoy se verá en algunos cines, en la ya sabida estrategia de estrenarla en pocas salas para lanzar su carrera a los Oscar. Y la apuesta es fuerte. El mexicano, oscarizado por “La forma del agua” en 2017, se arriesga a hacer una versión más de la historia del italiano Carlo Collodi, que dio a conocer originalmente en formato de folletín en 1881.

Es que lo hace en un panorama de superabundancia de Pinochos: en una extraña conjunción de proyectos, este mismo año vimos las adaptaciones homónimas de Matteo Garrone (en Apple TV) y de Robert Zemeckis (en Disney Plus). Esta última agraviada por la crítica (quizás injustamente).

Si Del Toro reincidió fue por alguna razón muy craneada. Desde hace años que tenía el impulso de contar “Pinocho” desde su propia forma de ver al personaje. Quienes han visto la película, que en Mendoza tendrá funciones en Cinemacenter y Cine Universidad (consultar los horarios), sentenciaron que es su mejor trabajo en muchos años.

Incluso ya existe la tentación, agitada por el propio director, de enmarcarla en una trilogía junto a “El espinazo del diablo” y “El laberinto del fauno”. Digamos: historias de niños (y de monstruos) que evaden con la magia y la imaginación una realidad de sufrimiento. Porque en este “Pinocho” hay guerra, por supuesto, hay mucho dolor y también lágrimas.

En esta versión, la historia transcurre en el medio de la Primera Guerra Mundial. Foto: Netflix
En esta versión, la historia transcurre en el medio de la Primera Guerra Mundial. Foto: Netflix

Aquí hay una primera diferencia con las adaptaciones anteriores: no es una película infantil, sino familiar. La línea de separación entre públicos es difusa en este tipo de películas. De hecho, la grotesca versión de Garrone difícilmente sea digerible para un niño. Donde en la italiana es crudeza y la suciedad de la pobreza, en la de Del Toro es la emergencia de los bombardeos y las pérdidas familiares.

¿Qué tiene que ver la guerra en “Pinocho”? Se preguntarán. Lo que sucede es que Guillermo del Toro no copia, ni traduce, ni “remakea” Pinochos precedentes. Ni siquiera el de Collodi, que por cierto es muy diferente al que todos conocimos en la pantalla.

Del Toro siempre estuvo convencido de que Pinocho podría resonar de otra manera en otro contexto, como el de la Primera Guerra Mundial. Geppetto (voz original: David Bradley) es un carpintero que vive en un pueblito de Italia junto a su pequeño hijo de carne y hueso. Un hecho catastrófico, aunque predecible, lo suma en la soledad y el alcoholismo. Pasará el tiempo y un día su esperanza renacerá en la forma de Pinocho (voz original: Gregory Mann), con el que deambulará por escenarios en ruinas, con el trasfondo del ascenso del fascismo, y proponiendo al espectador reflexiones humanistas.

En idioma original, los espectadores escucharán las voces de importantes actores. Foto: Netflix
En idioma original, los espectadores escucharán las voces de importantes actores. Foto: Netflix

El fascismo, para mí, es una preocupación muy masculina, paternalista, y una de las líneas del film es esa”, adelantó del Toro en la revista online ScreenRant. “No es la principal, pero es una de ellas, y si hicimos nuestro trabajo al escribir el guion es algo que surge y cae junto con la historia, pero no la domina. Desde que era adolescente supe que, si alguna vez abordaba Pinocho, sería de esa manera. Lo supe también a los veinte años y a los treinta. Y lo sabía cuando comenzamos a trabajar en este proyecto. La mayoría de los Pinochos giran alrededor de la idea de la obediencia. Hagamos que nuestra versión sea sobre la desobediencia”, explicó.

Y agregó: “La mayoría de los Pinochos tienen que ver con el concepto del cambio. Pero Pinocho es una fuerza vital, así que por qué no hacer que sea esa fuerza la que cambie a todos los demás. Creo que esas diferencias de perspectiva logran que el cuento se vea como algo novedoso, fresco. No es una película hecha ‘para niños’ Es una película que puede ver toda la familia, pero es tan personal para mí como cualquier otra. Es una historia sobre la amistad y el mundo en guerra, sobre las cosas hermosas y terribles que ocurren en este mundo”.

Para el filme recurrió a la técnica del stop motion, un recurso que por estos años goza de gran sofisticación y logra imágenes en movimiento incuestionable calidad. Además de esta apuesta en el campo visual, Del Toro tampoco quiso que las voces quedaran en segundo plano, por lo que convocó a actores y actrices de enorme calidad interpretativa y, sobre todo, de voces con personalidad: por ejemplo, Ewan McGregor es Pepe Grillo, Cate Blanchett es el mono Spazzatura y Tilda Swinton es el Duendecillo de Madera (el equivalente a la hada madrina, que en esta adaptación no existe).

Más estrenos

-”Un mundo extraño” (“Strange World”): Los legendarios Clades son una familia de exploradores cuyas diferencias amenazan con derribar su última y más crucial misión. Película de animación para toda la familia, dirigida por Don Hall.

-”Natalia Natalia”: Una sucesión de hechos en apariencia casuales hacen que Silvia Monteferrante (Sofía Gala Castiglione), comience a sospechar que hubo algo más detrás de la muerte de su ex marido. Actúan Sofía Gala y Diego Velázquez. Dirige Juan Bautista Stagnaro.

-”El hombre inconcluso”: Película argentina de suspenso, en la que un oficial es llamado a resolver un asesinato en su pequeño pueblo natal, donde el principal sospechoso ha desaparecido y comparte con él su mismo nombre. Resolver este crimen significará resolver el enigma de su nombre duplicado.

-”Ella dijo” (“She said”): Las reporteras del New York Times Megan Twohey y Jodi Kantor comparten una de las historias más importantes de una generación, una historia que ayudó a lanzar el movimiento #MeToo y rompió décadas de silencio sobre el tema de la agresión sexual en Hollywood.

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