11 de diciembre de 2017 - 16:30

El Gobierno dice que ahorró un 23% en el gasto de combustible de 1.200 movilidades

Desde fines de 2016 se implementó de un sistema que debita de una tarjeta magnética la carga y cruza el dato con los kilómetros recorridos.

Casi la mitad de los vehículos del Estado cargan combustible bajo el sistema ticket card desde octubre del año pasado. Son casi 1.200 automotores que, según el Gobierno, han reducido un 23% la cantidad de litros de combustible que cargan, comparado con lo que insumían antes de la implementación del sistema.

A partir de ahora, el sistema ya no será con una tarjeta vinculada a la patente de un vehículo, sino que será con un sticker que irá pegado al parabrisas; ese calco emitirá una señal de radiofrecuencia que implicará la presencia del vehículo en la estación de servicio para la carga; una medida que es un avance, porque la tarjeta puede estar en la estación pero el vehículo no.

Sin embargo, desde el Gobierno aseguran que no han detectado irregularidades por el estilo. "Las irregularidades son por el no uso de la tarjeta" dice el director general de Contrataciones Públicas y Gestión de Bienas Roberto Reta.

Los vehículos alcanzados por el sistema corresponden a todas las dependencias del Gobierno, excepto los móviles policiales, puesto que el Ministerio de Seguridad tiene otro sistema de gestión de carga de combustibles. En total hay unos 2.500 vehículos en el Estado; los alcanzados son 721 de Gobierno y 460 de la Dirección Provincial de Vialidad.

Justamente en Vialidad, el ministro de Hacienda Lisandro Nieri indicó que esos 460 móviles gastaban 300 mil litros de combustible mensuales antes de la implementación de Ticket card, ahora están en 75 mil litros menos. Si bien la cuenta no sería correcta, porque el precio de los combustibles ha ido subiendo desde octubre a la fecha, en una rápida cuenta mental el ministro Nieri dijo que el ahorro anualizado rondaría a los 20 millones de pesos solo en Vialidad.

El sistema de gestión de compra de combustibles desde el arranque hasta ahora funciona con una tarjeta magnética que tiene el chofer del vehículo para cargar en una red de 80 estaciones de servicio distribuidas en toda la provincia.

El Estado hace un anticipo para cubrir lo que estima pagar en el mes que se carga en cada tarjeta magnética. Entonces el chofer va a la estación de servicio y el valor de la carga se debita el crédito cargado; en el débito de la carga se incluye la cantidad de kilómetros que indica el odómetro con el objeto de tener datos de consumo y kilómetros recorridos en cada carga y así ir afinando el control del gasto.

“El sistema emite alertas cuando los datos no concuerdan” dijo Reta.

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