martes 11 de agosto de 2020

Vecinos de Malargüe pidieron la continuidad de la megaobra energética.
Editorial

Un cerco político a Portezuelo

Si bien no está aún dicha la última palabra, lo sucedido es desalentador, porque la concreción de la obra de Portezuelo del Viento ya no resiste más dilaciones.

Vecinos de Malargüe pidieron la continuidad de la megaobra energética.

Lamentablemente, la reunión en la Casa Rosada entre los gobernadores de las provincias de la cuenca del río Colorado, por la obra de Portezuelo del Viento, fue desfavorable para Mendoza.

El voto mayoritario a favor de La Pampa, por su reclamo de un nuevo estudio de impacto ambiental, dejó a los mendocinos a la expectativa de un laudo presidencial que pidió el gobernador Suárez. Una posibilidad remota, con más razón si se tiene en cuenta que públicamente el presidente Alberto Fernández puso en duda la realización del emprendimiento.

El ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, que conduce dichas reuniones, dijo luego de la votación del viernes que su intención es no agotar la instancia de diálogo entre las partes y por eso se habla de una nueva cita en los próximos días.

Sin embargo, fue, justamente, ese funcionario el que prontamente accedió al desarchivo pedido por La Pampa para revisar lo actuado con respecto a la obra malargüina.

Lo que ocurrió en esta oportunidad ya constituye una traba.

No es descabellado deducir que el cambio de vientos políticos a partir del 10 de diciembre último jugó ahora en contra de los intereses mendocinos.

El gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires son conducidos por el kirchnerismo y eso genera suspicacias sobre la tentación de desarmar lo dispuesto por la presidencia anterior, de modo de apoyar ahora al arraigado justicialismo pampeano.

Si bien no está aún dicha la última palabra, lo sucedido es desalentador, porque la concreción de la obra de Portezuelo del Viento ya no resiste más dilaciones.

El apoyo político y empresarial a la decisión del gobierno de Mendoza de concretar la puesta en marcha del emprendimiento merece dejar atrás años de espera.

En ese marco, será vital el apoyo de la oposición en Mendoza, que ha venido siendo mayoritariamente solidaria con el gobierno de Suárez.

Es importante particularmente la postura de la senadora nacional Fernández Sagasti, de explícito respaldo al Ejecutivo local. Su liderazgo y su llegada al poder nacional pueden apuntalar la cruzada por la gran obra, disipando las válidas sospechas de que el peronismo nacional juega a favor de los intereses de La Pampa.

Portezuelo del Viento, anhelada obra durante muchas décadas, pasó a ser una causa provincial y por ello hubo varios gobernadores mendocinos del más variado signo político que, con distintos abordajes, se ocuparon de que la propuesta no durmiera para siempre, como supo ocurrir, y ocurre, con otras obras de envergadura tanto aquí como en el resto del país.

Mendoza no se puede conformar con la marcha atrás de una obra estratégica por culpa de una rivalidad crónica de la provincia de La Pampa y del favoritismo político que podría haber influido en esta instancia.

Cabe la insistencia por las vías institucionales que corresponda para poder demostrar que el elegido es el camino correcto.