Las Malvinas, fuera de la grieta y la lucha partidaria

Las Islas Malvinas son argentinas, más allá de la grieta
Las Islas Malvinas son argentinas, más allá de la grieta

Los territorios insulares del Atlántico Sur nos pertenecen y aunque no tengamos posesión sobre ellos como nos corresponde, el sentimiento por esas islas une a los argentinos, no obstante las ideas o preferencias partidarias que tengamos. Por eso ciertas manifestaciones a favor de quien las usurpó, no son bien vistas por la comunidad nacional.

La opinión pública de nuestro país tiene, en la causa de las islas Malvinas, una identificación plena, sin importar la ubicación político-partidaria que sostenga cada uno.

La causa por la recuperación de esos territorios del Atlántico Sur es una política de Estado de la Argentina, reivindicada, con mayor o menor énfasis, por todos los gobiernos a partir de la guerra por la recuperación, librada en 1982, que el año que viene cumplirá cuarenta años.

Hay un sentimiento generalizado en el país en el sentido que esa parte del país ha sido extirpada de la soberanía nacional y que nos pertenece, aunque se considere difícil y complicada su recuperación.

En palabras de un aviador militar que luchó en el conflicto armado de los ochenta, Gustavo Aguirre Faget, la sociedad “tiene un gran respeto por lo que se ha hecho en Malvinas, sobre todo por quienes hicieron lo que tenían que hacer en forma desinteresada. No a cambio de algo material, sino porque lo tenían que hacer”. Las palabras no son de ahora sino de 2002, cuando se cumplían los veinte años de la guerra. Pero, conservan su vigencia no obstante el tiempo transcurrido. Las agrupaciones que nuclean a los ex combatientes y los ciudadanos en general, mantienen el anhelo de recuperar esos territorios y para muchos (lo ideal sería que fuera para todos) es una de las prioridades nacionales.

En este contexto y reconociendo las graves dificultades por las que atraviesa el país, resultaron descalificables los comentarios de Sabrina Ajmechet, precandidata a diputada nacional de Juntos por el Cambio y de una conocida escritora e historiadora, Beatriz Sarlo.

Repudio a la precandidata de Juntos por el Cambio.
Repudio a la precandidata de Juntos por el Cambio.

De la primera trascendieron afirmaciones que no son de ahora, sino que datan de 2012, pero sobre las que no se arrepintió la autora de las mismas, quien sostuvo en algún momento de su vida que “Las Malvinas no existen. Las Falklands Islands (denominación inglesa de nuestras Islas Malvinas) son de los kelpers” (ocupantes de ese suelo). En la misma línea, la aspirante a una banca había escrito en 2015 que “La creencia en que Las Malvinas son argentinas es irracional, es sentimental. Los datos históricos no ayudan a creer eso”.

Esas manifestaciones fueron objetadas por varios sectores, entre ellos ex combatientes y familiares de caídos en Malvinas y hasta por el senador nacional de la UCR por Tierra del Fuego Pablo Daniel Blanco, quien pidió a la precandidata que “se retracte públicamente a la brevedad” por haber cuestionado la legitimidad del reclamo de soberanía que la Argentina mantiene sobre el archipiélago.

El mismo sentido de rechazo alcanzaron las declaraciones de la ensayista y columnista Beatriz Sarlo quien, en un programa televisivo, declaró que las Islas Malvinas son “territorio británico” y que el paisaje isleño se asemeja al del “sur de Escocia”.

Edgardo Esteban se mostró sorprendido y dolido por las palabras de la intelectual; actualmente, una muestra multimedia recorre los 70 años del Instituto Antártico Argentino.

También consideramos desafortunadas las expresiones de la intelectual, quien debería pedir disculpas por las mismas, no al Gobierno nacional sino a quienes mantienen la ilusión de la recuperación de lo que nos perteneció alguna vez.

Malvinas fue y es una causa nacional y difícilmente dejará de serlo.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA