jueves 24 de junio de2021

Según la UCA, se perdieron 800 mil empleos en la primera ola del Covid
Los planes alimentarios y el IFE ayudaron a paliar, pero "no se requiere de más programas, sino trabajo" dice la UCA.
Economía

Según la UCA, se perdieron 800 mil empleos en la primera ola del Covid

El 80% de esos puestos laborales caídos son informales. Es un trabajo del Observatorio de la deuda social de esa Casa de Altos Estudios.

Según la UCA, se perdieron 800 mil empleos en la primera ola del Covid
Los planes alimentarios y el IFE ayudaron a paliar, pero "no se requiere de más programas, sino trabajo" dice la UCA.

El golpe de la primera ola del coronavirus agravó la situación de la pobreza en la Argentina y la constante crispación política que impide el diseño de políticas de Estado de mediano y largo plazo impide que se pongan en marcha los cambios estructurales necesarios para comenzar luchar contra la problemática que cada vez se torna más grave.

El Observatorio de la Deuda Social, de la Universidad Católica Argentina (UCA), presentó un nuevo informe para repasar los efectos directos que la pandemia del coronavirus tuvo sobre un drama que demanda reformas radicales y urgentes.

En diciembre del año pasado, la UCA calculó que el 44,2% de las personas se encuentran por debajo de la línea de la pobreza. Y ahora presentó sus conclusiones sobre las carencias que afronta ese universo de personas y sobre los daños colaterales que generó la llegada del virus que aún mantiene en vilo a la Argentina y al resto del mundo.

En su trabajo denominado “Un rostro detrás de cada número: radiografía de la pobreza en la Argentina”, el centro de estudios identificó que en 2020 hubo un salto de 4,6 puntos porcentuales en la matriz de la pobreza multidimensional de la población urbana, es decir, de las carencias no sólo sujetas a los ingresos económicos sino también a las condiciones de alimentación y salud, vivienda, al acceso a la educación y a servicios básicos, entre otras.

“Esta situación ha crecido en los últimos años y con el covid también, pero la situación estructural es acuciante”, sentenció Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Al presentar el informe, Salvia agregó que dar a conocer esos datos también “es una manera de interpelar a las dirigencias políticas y económicas de nuestro país acerca de que nuestras deudas sociales son estructurales y que hay que abocarse con políticas de cambio estructural a esas realidades”.

“No surgieron con la pandemia ni van a terminar con la pandemia si no hacemos algo para que vayamos terminando la realidad injusta”, insistió.

Salvia volvió a destacar que “se hubiese duplicado la pobreza extrema” sin la Tarjeta Alimentar o el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), programa que se aplicó durante la cuarentena estricta del año pasado y que se destinó a 9 millones de personas que recibieron tres pagos mensuales de 10.000 pesos por beneficiario. Sin embargo, aclaró que esos planes oficiales sin apenas un alivio para la situación que transita el país.

“La pobreza es estructural en la Argentina, no se requiere de más programas sociales. Ningún programa social adicional va a poder sacar a la Argentina de la pobreza sino es el trabajo”, dijo.

Salvia también calculó que el golpe de la primera ola del coronavirus provocó la pérdida de casi 800.000 empleos, de los cuales el 80% eran del sector informal. “El desempleo en la Argentina hoy ya no sería del 13,5% que hemos señalado, sino que llegaría al 28,5%”, alertó.

El estudio de la UCA también apuntó a la situación de la seguridad alimentaria en los más chicos. Al respecto, Ianina Tuñón, coordinadora del programa Infancia de la UCA, indicó que desde 2017 hubo un “incremento sostenido de esas situaciones, las más severas”.

“Tenemos alrededor de un 16% de chicos que sus padres reconocen que han experimentado situaciones de hambre en el último año”, dijo y agregó que “un 34% de chicos viven en hogares que han experimentado situaciones vinculadas a la merma en la cantidad de los alimentos y la calidad de esos alimentos”.

Tuñón también habló sobre los efectos de la suspensión de las clases presenciales. “Podemos ver las grandes desigualdades sociales en tiempos de pandemia en el acceso a la educación: la gran mayoría de los chicos se han conectado a través de las redes sociales y muy pocos, el 29,8% en promedio, por plataformas teniendo un vínculo más directo con sus maestros”, diferenció.

Salvia consideró que todos estos datos “nos interpelan, nos reclama que aumente el diálogo, que crezca el diálogo social” porque, resaltó, “necesitamos mucho más encuentro, mucha más solidaridad y también mucho más compromiso y responsabilidad de toda nuestra dirigencia para poder revertir situaciones que abaten a una gran cantidad de población y no parece haber horizontes de salida de estos problemas”.

La presentación se realizó con motivo de anunciar que el 12 y 13 de junio se realizará en todo el país la Colecta Anual de Cáritas. Al respecto, el monseñor Carlos Tissera, que conduce ese programa, indicó que “en 2019 estábamos asistiendo a 1.200.000 personas y en 2020, llegamos a asistir a 3.300.000”.