Mendoza logró facturar 9% más en el primer trimestre

La provincia supo aprovechar los aumentos de precios internacionales y algunas oportunidades que aparecieron en los países cercanos a raíz de la crisis de logística internacional.
La provincia supo aprovechar los aumentos de precios internacionales y algunas oportunidades que aparecieron en los países cercanos a raíz de la crisis de logística internacional.

La provincia supo aprovechar los aumentos de precios internacionales y algunas oportunidades que aparecieron en los países cercanos a raíz de la crisis de logística internacional.

En un escenario atípico, con el mundo golpeado por la guerra entre Ucrania y Rusia, Mendoza cerró un primer trimestre aceptable en materia de exportaciones. De acuerdo a estadísticas elaboradas por ProMendoza, en base a datos de Indec, en los primeros tres meses del año cayeron 2% los envíos al exterior en términos de volumen, pero crecieron 9% en valor, lo que significa que en líneas generales las empresas de la provincia supieron aprovechar las subas de los precios internacionales.

Los resultados fueron muy variables de acuerdo al rubro. Algunos tuvieron mejoras muy marcadas, mientras que otros se desplomaron en relación al año pasado. Con un análisis detallado se puede comprobar que las manufacturas de origen industrial tuvieron un muy buen inicio de 2022, mientras que los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario tendieron a la baja.

Productos primarios

Una de las ramas a las que peor le fue es sin duda alguna la de “productos primarios”. En el primer trimestre se exportaron 3,2 millones de kilos menos que en el mismo período del año pasado, lo que representó una caída del 3,8% en relación al mismo período del 2021.

Medidos en facturación, los envíos de productos primarios mendocinos se contrajeron 9%, pasando de U$S 68,5 millones FOB (precio de la mercadería puesta en el barco) generados el año pasado a un total de U$S 62,5 millones FOB facturados en los primeros tres meses de esta temporada.

Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCeCuyo), planteó que los productos primarios y algunas manufacturas de origen agropecuario se han visto seriamente perjudicados por los problemas en la logística internacional.

Cabe recordar que, a raíz de la pandemia y los efectos adversos de la guerra entre Rusia y Ucrania, el mundo lleva más de un año con escasez de oferta de barcos y contenedores. A eso se suma el aumento del precio internacional del petróleo, que encarece los envíos, y la cancelación de los recorridos que usualmente pasaban cerca de la zona del conflicto bélico.

Por si fuera poco, hoy hay miles de buques varados en la costa de Shanghái esperando a poder desembarcar, debido al cierre del puerto a causa de un nuevo brote de Covid.

“Estas categorías están conformadas por productos perecederos que no pueden esperar a que se normalice la logística internacional. Los fletes son muy caros y no están en condiciones de embarcar. Por eso se ve una caída tan pronunciada en las exportaciones”, señaló Bustos Carra.

“Algunos rubros han encontrado lugar en el mercado interno, pero tampoco tenemos una economía sana que pueda absorber todo lo que no se está exportando. No hay política económica definida que nos indique hacia dónde nos estamos dirigiendo. Además, ahora llegará un nuevo incremento de tarifas y se siguen acumulando las subas de los combustibles, en un país que se mueve mayoritariamente por camiones”, comentó.

Por todo este contexto, el representante de la CCeCuyo consideró que los resultados generales de las exportaciones son aceptables, más allá de las complicaciones particulares de algunos productos. “Hay que destacar el esfuerzo que están haciendo los privados”, remarcó.

El análisis del especialista se refleja con claridad en los números. Si se analiza al sector primario por tipo de producto, cuesta mucho encontrar excepciones, principalmente en términos de facturación.

El producto de mayor participación dentro de los primarios, el ajo, sufrió una caída del 7% en valor (se exportaron U$S 3,1 millones menos que el año pasado), aunque logró un repunte del 8% en volumen.

Como se puede observar, el ajo fue a contra de la tendencia general. Fácilmente se puede deducir que hubo una caída del precio promedio internacional. Cabe recordar, que se trata de un sector con una participación determinante de China. El país asiático produce el 80% de lo que se consume en el mundo y por tanto determina a su antojo -solo es contenido por medidas antidumping- el precio promedio de mercado.

Fue más significativa aun la caída de las exportaciones de peras, el segundo producto en importancia dentro de los “primarios”. En detalle, las ventas al exterior bajaron de 15,7 a 12,3 millones de kilos (-21%), que se tradujeron en una facturación un 8% menor a la del año pasado (se captaron U$S 836 mil menos).

Mario Lázzaro, gerente general de ProMendoza, recordó que los productos primarios de Mendoza tuvieron en general muy malas cosechas esta temporada. “Se produjeron muchas inclemencias climáticas que provocaron una caída de producción”, subrayó.

La caída de las MOA

Las manufacturas de origen agropecuario (MOA) tuvieron un desempeño similar al de los productos primarios. De acuerdo a las estadísticas publicadas por ProMendoza, en los primeros tres meses del año esa categoría sufrió una retracción del 17% en volumen. Se exportaron 119 millones de kilos de MOA en el período enero-marzo de 2021 y 99,3 millones de kilos en el mismo período de este año.

Por una mejora de los precios promedios, la caída en facturación fue menor (4%). La baja fue de U$S 224,8 millones a U$S 216,6 millones en el período analizado. Lo cierto es que algunos sectores tuvieron un comienzo del año negro, mientras que otros tuvieron buenos resultados.

Limitando el análisis solo a los resultados en facturación se pueden encontrar diferencias significativas. El producto de peor desempeño fue el de duraznos en conserva, que pasó de facturar U$S 2,7 millones el año pasado a ganar U$S 0 este año. “Las contingencias destruyeron la cosecha. No se han exportado duraznos en conserva esta temporada. Por eso el resultado es cero”, insistió Lázzaro.

Tampoco fue bueno el comienzo de año para la vitivinicultura, el sector que por sí solo explica el 44% de las exportaciones totales de la provincia. Los datos de ProMendoza indican que la facturación de la industria vitivinícola alcanzó los U$S 166,1 millones en los primeros tres meses de este año, lo que representó una caída del 3% respecto al mismo período de 2021. En volumen, la caída fue del 15%.

El gerente de ProMendoza destacó el desempeño de algunos productos en particular dentro de la vitivinicultura. Por un lado, mencionó a los espumantes, que fueron a contramano de la tendencia general y lograron crecer 30% en volumen y 50% en valor durante el primer trimestre del año. Por otra parte, destacó a los graneles, que inclinaron la balanza en contra, con una caída de 34% en volumen y 14% en valor.

“Es llamativo que la caída en facturación de los graneles sea mucho menor que la baja registrada en volumen. Esto pasa debido a que se están vendiendo graneles más sofisticados, con mayor presencia de varietales. Eso ha hecho que los precios mejoren”, apuntó.

“En los fraccionados caímos 3% en facturación y 5% en volumen por varios motivos. Por un lado, está la mala cosecha y la suba de costos internos, pero por otro impacta mucho el colapso logístico a nivel mundial y el efecto de la guerra sobre los mercados europeos. Hoy los consumidores de esa zona priorizan otros consumos por encima del vino. Les están pegando cerca las balas”, destacó Lázzaro.

Por su parte, Patricia Ortiz, presidente de Bodegas de Argentina, lamentó que la vitivinicultura local no pueda aprovechar la oportunidad que se dio con la fuerte caída en la producción de vinos de Francia y California (Estados Unidos). “Era un buen momento para posicionar más el vino argentino. Por eso preocupa que no haya crecimiento. El problema es que estamos cada vez menos competitivos”, explicó.

Ortiz destacó que las ventas de vinos fraccionados al exterior se están concentrando principalmente en la gama media y alta. Argentina viene perdiendo participación en los llamados “entry level”, debido a su imposibilidad de llegar al mundo a precios competitivos.

“El dólar está otra vez atrasado y si a eso le sumamos la inflación, el panorama se complica mucho más. También aumentaron mucho los costos logísticos en el mundo y los mercados lejanos se volvieron más difíciles de alcanzar”, sostuvo.

En este escenario, la presidente de Bodegas de Argentina indicó que las bodegas locales están buscando posicionarse en mercados de cercanía como Brasil, Perú y México. “Brasil es muy dependiente del tipo de cambio. Hoy están comprando mucho y esperemos que se sostenga”, agregó.

Fuera de la vitivinicultura, en la primera parte del año se destacaron también las exportaciones de jugos de frutas y hortalizas, que también tuvo un mal desempeño. Ese rubro sufrió una caída de poco más de un millón de dólares en facturación (-8%) y una baja de 19% en volumen.

Por último, vale destacar el caso particular de los productos olivícolas, que aparecen como unas de las excepciones de las MOA. Las aceitunas mejoraron 8% en volumen y 19% en valor, pero el aceite de oliva tuvo un repunte mucho más marcado, del 45% en peso y del 65% en facturación (U$S 1 millón más que el año pasado), siempre hablando del primer trimestre.

Mario Bustos Carra, también gerente general de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen), explicó que las cosechas europeas fueron muy bajas en la última temporada, lo que les dio a las empresas locales la posibilidad de insertarse en los mercados internacionales. “Se está mandando mucho aceite de oliva a Europa, Estados Unidos y Canadá, principalmente”, comentó.

“Se han podido mantener clientes. Si no se ha exportado más es por falta de producción. Mendoza ha perdido muchas hectáreas cultivadas y hoy no tiene más stock para responder a la mayor demanda”, completó.

Buen arranque de las MOI

Si bien los números generales de las exportaciones de Mendoza en el primer trimestre fueron bastante alentadores, es innegable que los resultados hubieran sido muy diferentes sin las manufacturas de origen industrial. Esa rama por sí sola logró un crecimiento total de U$S 31,4 millones FOB (91% de mejora) y casi 10 millones de kilos.

No todas las MOI crecieron, pero algunas hicieron una clara diferencia. Es el caso de las materias plásticas y sus manufacturas, que en forma conjunta lograron un fuerte crecimiento del 370%, pasando de U$S 8,1 millones FOB en los primeros tres meses de 2021 a un monto de U$S 38,3 millones FOB en 2022. Lo sorprendente es que prácticamente toda la mejora es atribuible a una sola empresa. De los U$S 38,3 millones que generó la actividad, U$S 38,2 millones aparecen en las estadísticas como “secreto fiscal”, un término que utiliza para proteger la identidad de las compañías cuando hay una única responsable de las ganancias.

Mario Lázzaro, de ProMendoza, explico que las materias plásticas y sus manufacturas se están exportando principalmente a Brasil y destacó que, en parte, los incrementos son pronunciados porque la comparación se hace contra un trimestre (el primero de 2021) en el que el país vecino recién estaba saliendo de la parte más dura de la pandemia. “El sector tiene una fuerte relación con el parque petroquímico. A Brasil le da mucha más certeza comprarle a Mendoza o a Argentina en general que a los países asiáticos, que dependen del transporte marítimo”, detalló.

El escenario fue muy parecido para el sector que figura en las estadísticas como “resto de arrabio, fundición, hierro o acero”, donde una sola empresa logró un crecimiento del 110%, pasando de exportar un valor de U$S 5,8 millones en el período enero-marzo de 2021 a U$S 12,6 millones en 2022. “Las compras de turbinas para la construcción de represas hidroeléctrica de países vecinos está traccionando mucho las exportaciones locales”, apuntó Lázzaro.

Resulta interesante señalar que, entre las dos compañías que aparecen en “secreto fiscal”, la de materias plásticas y la de fundición de acero, lograron un crecimiento de U$S 36,9 millones de dólares en la facturación por exportaciones. Sin su participación, en vez de crecer un 9% en términos facturación, Mendoza en su totalidad habría caído un 2% en el primer trimestre.

Lo positivo, más allá del caso particular de los sectores mencionados, es que dentro del contexto de crisis se abrió una “ventana” que Mendoza puede aprovechar en las manufacturas de origen industrial. “Se está dando una sustitución de proveedores en Chile, que se puede convertir en algo semi permanente. Con lo que está pasando en China (colapso de barcos), se va a ralentizar aún más el comercio a nivel mundial. Ahí hay una oportunidad para nosotros en relación a los países cercanos. No estamos en zona de guerra y tenemos menor costo logístico. Chile en particular nos está comprando más papel, cartón y sus manufacturas”, agregó Mario Lázzaro.

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