martes 13 de abril de2021

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Tanto en textiles como calzados, la facturación lograda durante el invierno pasado fue extremadamente baja / Orlando Pelichotti
Economía

La ropa aumentó 10 puntos más que la inflación en 2020

Las mediciones de la DEIE demuestran que el año pasado los productos del rubro tuvieron un incremento interanual del 46,7%, en tanto que el índice general fue de 36% en Mendoza.

Tanto en textiles como calzados, la facturación lograda durante el invierno pasado fue extremadamente baja / Orlando Pelichotti
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Las últimas mediciones de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) indicaron que durante el 2020 el Índice de Precios al Consumidor para el Gran Mendoza registró un incremento del 36% respecto al mismo periodo 2019. Pero muy por encima de esa cifra, el rubro indumentaria fue el que más aumentó durante el último año, con una variación interanual que se ubica casi 10 puntos porcentuales por encima de la media, con 46,7%.

“Esto se debe estructuralmente al aumento de los insumos con los que se confeccionan las prendas”, explicó Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), respecto a los motivos que llevaron al rubro a esta situación. El referente nacional explicó que, a su vez, el incremento de los precios de las materias primas se originó a raíz de la escasez que se dio en todo el mundo por el parate de alrededor de tres meses que sufrió la industria textil -hilanderías, tejedurías, tintorerías- , que no fue considerada dentro de las esenciales durante los tiempos más rigurosos de la pandemia.

A eso sumó un tercer factor relacionado con el precio del dólar: por un lado, la inestabilidad cambiaria del país y por el otro, que el algodón funciona como un commodity, que aumentó su valor alrededor del 30% en dólares.

Por último mencionó el costo de los fletes para aquellos insumos químicos traídos del exterior, que ante la escasa demanda han elevado los costos de sus servicios.

Según Drescher, esto genera una preocupación en el rubro, porque si bien los insumos han aumentado, los precios de venta de la ropa no pueden tener incrementos acordes debido a la situación económica general. “Tenemos que bajar los precios para poder vender. Hoy todas las marcas argentinas están vendiendo con descuentos y no solo en tiempos de liquidación de temporada”, argumentó el empresario, socio de la firma Jazmín Chebar.

En coincidencia a lo dicho por Drescher, Daniela Noli, gerente Knauer, cadena mendocina de locales de ropa de mujer y fabricantes de indumentaria, comentó que se encontraron con fuertes incrementos en los insumos dolarizados, lo que se tradujo en los precios finales de las prendas.

Luego de un año en el que las ventas en sus locales y franquicias disminuyeron en promedio un 13%, la empresaria espera un año difícil para el rubro. “Enero viene bien, pero creemos que va a ser un año duro. Siempre tratamos de reinventarnos. En plena pandemia comenzamos a fabricar tapabocas, y lo seguimos haciendo. Adaptamos la producción a hacer lo justo lo que se vende y a ser lo más austeros posibles”, manifestó.

Diego Lago, gerente general de Palmares, también apuntó a la escasez como el principal factor de los incrementos en los costos de la indumentaria. “De la temporada de invierno, que vamos a comenzar ahora, el año pasado no hubo ventas y muchos de esos productos han quedado en stock. Eso ha provocado que en verano haya poca producción, porque no había forma de financiarla. En este momento estamos en esa rueda, por lo que vamos a tener un invierno un poco desabastecido. A eso se suman las restricciones a las importaciones y el valor fluctuante del dólar”, declaró.

Así mismo, puntualizó que existen casos en los que los aumentos superan ampliamente la media provincial, con productos que están a la venta con un valor entre el 50% y 60% más caro en comparación a la temporada pasada.