lunes 21 de septiembre de 2020

Aumentó la desocupación en Mendoza. Foto / Los Andes
Economía

La crisis erosionó el empleo y ya hay más de 50.000 desocupados

La tasa de desocupación del Gran Mendoza ascendió a 9,7% en el primer trimestre. La inflación provocó que más personas tuvieron que salir a buscar trabajo en 2020.

Aumentó la desocupación en Mendoza. Foto / Los Andes

La tasa de desocupación del Gran Mendoza ascendió a 9,7% en el primer trimestre de este año, un valor que supera por 1,3 puntos porcentuales al resultado registrado en igual período de 2019, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. Expresado en cantidad de personas, se observa que ya hay 50.602 desempleados en la zona más poblada de la provincia, 10,666 más de los que había el año pasado.

La buena noticia, es que al mismo tiempo se incrementó la cantidad de personas empleadas. En marzo del 2019, la EPH mostraba que habían 435.641 personas ocupadas en el Gran Mendoza. Este año, en cambio, la cantidad de personas con empleo aumentó a 468.634 (32.993 más).

Aunque parezca contradictorio, la coexistencia de mayor desempleo, con mayor ocupación es posible. Lo que ocurrió, según explican los expertos, es que aumentó considerablemente la cantidad de gente activa en el mercado laboral. “Ante la caída de los ingresos de los hogares, miles de personas salieron a buscar trabajo en el primer trimestre. Muchos lo econtraron (suba de tasa de ocupación), pero otros no (aumenta la tasa de desocupación), explicó el economista Carlos Rodríguez.

Se mostró de acuerdo el economista Pablo Salvador, quien explicó que la suba del desempleo se debe a “la explosión de gente que está buscando trabajar”, a raíz de la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos dos años, fundamentalmente en el sector privado. También Sebastián Laza, asesor del Ministerio de Economía de Mendoza, indicó que la tasa de actividad está en niveles récord para la provincia, a causa de la pérdida del poder adquisitivo y la complicada situación macroeconómica del país, con alta inflación y bajos niveles de actividad”.

Ocupación “temporal”

La contra cara del aumento del desempleo, es el crecimiento de la ocupación. Laza, destacó como valor positivo que la economía de Mendoza siguió generando empleo neto hasta marzo de este año. “Sabemos que la cantidad de trabajadores en el sector privado registrado cayó, pero el resto del mercado laboral ha logrado generar puestos”, señaló.

“Esto se debe fundamentalmente al traccionamiento que logró sector turístico en enero y febrero y a la aplicación de políticas activas por parte del Gobierno, como el Bono Fiscal, y el plan anticíclico vitivinícola”, subrayó.

Rodríguez y Salvador coincidieron en que la capacidad de Mendoza de generar puestos de trabajo es digna de ser destacada, pero recordaron que no se logró generer suficiente empleo como para captar a todos los nuevos demandantes. “Es bueno que haya más ocupados, pero preocupa mucho el aumento de la desocupación y el hecho de que la gente tenga que salir a buscar un nuevo trabajo para mejorar los ingresos del hogar. Seguramente veremos también un aumento en la tasa de suempleo demandante (personas que tienen trabajo, pero buscan un segundo ingreso)”, señaló Salvador. Este último dato se confirmará hoy con la publicación del informe completo por parte del Indec. Sin embargo, se puede adelantar que hasta el cuarto trimestre del año pasado la subocupación demandante de empleo venía en pleno crecimiento.

Por otro lado, los especialistas explicaron que la tendencia de creación de puestos de trabajo terminó con el inicio de la cuarentena. Habrá que esperar varios meses para conocer con exactitud qué pasó exactamente entre abril y junio en materia de empleo, pero se pueden sacar varias conclusiones aun antes de conocer las estadísticas.

“A medida que se prolongue esta forma de combatir el coronavirus -con aislamiento-, se van a seguir destruyendo puestos de trabajo y no se generará más empleo. El Gobierno no encuentra otras herramientas para actuar contra la pandemia y el daño que se está ocasionando a la economía en general es alarmante”, aseguró Rodríguez.

Salvador coincidió en que el segundo trimestre fue “sin duda peor que el primero”. El economista recordó que estuvo vigente la prohibición de despedir personal, pero advirtió que muchas empresas cerraron y en ese caso, no hay prohibición que valga. “Por si fuera poco, no hay plan económico a largo plazo y así, no habrá inversiones ni se generará más empleo”, agregó.