jueves 26 de noviembre de 2020

El dólar paralelo no deja de subir a pesar de las restricciones del Banco Central. / archivo
Economía

La brecha entre el dólar oficial y el paralelo supera el 100%: qué podría pasar según especialistas

A pesar de las nuevas restricciones del Banco Central, el mercado de divisas continúa inestable.

El dólar paralelo no deja de subir a pesar de las restricciones del Banco Central. / archivo

En las últimas semanas, el Banco Central sumó restricciones para la compra de divisas, e incluyó nuevas trabas para retrasar la demanda de dólares por parte de los importadores, no obstante, el mercado de divisas continúa inestable, y las cotizaciones financieras, y la del mercado paralelo continúan en aumento.

Así, el dólar en el mercado paralelo alcanzó los $181 para la venta y $175 para la compra y se mantiene desde el viernes pasado en su máximo histórico. En el camino, el dólar oficial no se mueve, pese a una brecha, que si se sigue la historia argentina, advierte futuras subas, y el mayorista sin impuestos se mantiene en $82,50, con lo que la brecha alcanza el 119,39.

De esta manera, el economista José Vargas, titular de Evaluecon, señaló que “la incertidumbre provoca inestabilidad”. "Uno puede estimar que el tipo de cambio oficial está atrasado, y el tipo de cambio paralelo, “sobredimensionado”, señaló.

En adelante, “tiene mucho más (margen) para subir el oficial, que para bajar el marginal. En la historia argentina, siempre que hubo una brecha superior al 100%, lo que sucedió fue que el oficial subió”.

De acuerdo con Vargas, hoy el tipo de cambio sin impuestos (35% a cuenta de Ganancias o Bienes Personales, y un 30% en concepto de impuesto País), dista mucho de los valores que exhiben los “tipos de cambios libres”, como el Contado con Liquidación, o el llamado “dólar bolsa” (ambos surgen de la compra de títulos en pesos, y su posterior liquidación en dólares), lo que indica que el tipo de cambio oficial no tardará en subir.

“Si va a empezar con 2 o con 3 la cotización del dólar para diciembre o enero del año que viene, dependerá de lo que haga el Gobierno o el Banco Central en esta semana y la semana que viene: tienen que dar un shock de confianza”, apuntó.

No obstante, el economista señaló que el contexto es difícil, el Banco Central ha agotado la mayoría de sus instrumentos sin obtener el resultado esperado (estabilizar el mercado cambiario), y requiere de un programa económico que tienda a reducir el gasto público y estabilizar el déficit fiscal, a estabilizar la política monetaria, y un programa sostenido que coordine la política cambiaria con la de ingresos. De no cumplir con estos requisitos, “será difícil estabilizar el dólar en un valor como el que tenemos hoy en día” ($83,52 en promedio en los bancos, más un 65% de impuestos).

Alta emisión y poca demanda de pesos

“De acá a fin de año, el dólar va a seguir subiendo. El Gobierno genera “parches” que pueden durar unas semanas, pero no son soluciones de fondo, por lo tanto el dólar va a seguir subiendo, en una escenografía, en la que continuará la emisión, y la caída de la demanda de dinero por una cuarentena sostenida (no se vislumbran grandes avances por lo menos por los próximos tiempos en lo que respecta a una apertura)”, según Daniel Garro, titular de Value International Group.

El especialista señaló que las proyecciones de emisión son altas, y en ese escenario, hacia fin de año, y por lo menos hasta junio del próximo año, “todos los dólares continuarán hacia arriba”, más allá de algunas bajas coyunturales que se puedan observar una semana u otra, pero de fondo, mientras no haya otro rumbo económico, “el precio del dólar sigue estando bajo”.

“Los bonos muestran que el mercado sigue pensando que el país no va a poder cumplir con lo que pactó, y todavía falta arreglar con el fondo, así que está claro el panorama (la tendencia del dólar alcista)”, cerró Garro.

Una opción para aliviar tensiones

La brecha entre el dólar MEP y el contado con liquidación llevó al ministro de Economía, Martín Guzmán, a anticipar una posible flexibilización en el CCL, es que hasta la fecha, quienes tienen que girar dólares a sus cuentas en el exterior tienen que aguardar 15 días, y pasarlo antes a pesos, para luego pasarlo nuevamente a dólares.

El funcionario señaló que la idea es reducir el parking de bonos, y que quienes tengan dólares en el sistema puedan comprar bonos en dólares (AL30). Con esto se podría evitar inflar la cotización en pesos.

Hasta la fecha el único dólar contado que existe es el blue, por fuera del mercado oficial, al que muy pocos pueden acceder, y bajar la presión sobre el mercado financiero, podría detener el aumento en el blue, ya que de las cotizaciones financieras es de donde muchas veces se nutren los operadores del dólar en el mercado paralelo.

Balanza comercial

Anteriormente, el economista Raúl Mercau, explicó a Los Andes que la economía nacional tiene precios atados al dólar paralelo (o la brecha entre las negociaciones del mercado y el dólar oficial), y también responde a componentes monetarios, de costos y a las expectativas.

Así, para afectar al componente monetario, y contrarrestar la gran emisión monetaria que se llevó a cabo para solventar los costos de la pandemia, el Gobierno Nacional “ha hecho una política de absorción de esa emisión (Leliq, y operaciones de pases)”, pero de igual manera la demanda (de pesos) no se da, por las mismas condiciones de la pandemia. El exceso de pesos, aumenta los precios de los bienes, porque hay más pesos disponibles para un mismo bien.

Según el factor de los costos, muchos insumos importados deberían reaccionar al ritmo del dólar oficial, dado que esas transacciones no se ven afectadas por el mercado “blue”, o por las cargas impositivas sobre la divisa, pero terminan viéndose afectados, “por la expectativa, o la desconfianza con respecto al mantenimiento de la situación”.

Tras el análisis de la situación inicial, Mercau señaló que de todas maneras el país está lejos de una hiperinflación como la que si vivió en el gobierno de Alfonsín o Menem (previo a la convertibilidad), porque para ello, “deberían agotarse las reservas”.

“Las medidas para contener el dólar pueden ser desagradables (restricciones, cargas impositivas, y trámites adicionales para los importadores), y desatan un aumento de la brecha en el mercado paralelo, pero están hechas para proteger esas reservas”, señaló Mercau.

A futuro, las políticas de absorción, como la emisión de Letras de Liquidez, y las operaciones de pases, tienen que ir acompañadas de un aumento a favor de las exportaciones en la balanza comercial. “Lo que deberíamos tender hacia el futuro, es a una recomposición de las reservas, y una de las condiciones para ello, es que haya superávit comercial”, agregó.

Finalmente, el economista advirtió que, en paralelo se trabaja para evitar las pérdidas de reservas, que se dieron por “el adelantamiento del pago de las importaciones” de muchos operadores que “por desconfianza” trataban de cancelar rápidamente sus operaciones (mayor demanda de dólares), y por la salida del dólar ahorro, previo al aumento de costos por el 65% en impuestos que se adicionó a la compra de divisas.

“Sin dudas se va a producir un salto en la inflación, pero no una inflación descontrolada que tenga que ver con un proceso de huida del dinero en el que la gente trata de refugiarse en el dólar. Las restricciones hacen que hoy, técnicamente, no estén dadas las condiciones para una hiperinflación”, cerró Mercau.