lunes 1 de marzo de 2021

Aunque en el 2020 los espumantes sufrieron una baja, se proyectan inversiones para éste año.
Economía

Espumantes: mal año en números, pero con optimismo entre las bodegas

Las estadísticas evidencian una retracción interanual del 13,8%, aunque algunas empresas destacan que hay productos que crecieron. Las botellas chicas y e-commerce, respondieron a favor.

Aunque en el 2020 los espumantes sufrieron una baja, se proyectan inversiones para éste año.

Las ventas de vino fraccionado en el mercado interno el año pasado tuvieron buenos resultados: el acumulado enero-noviembre muestra un crecimiento de un 6,8% respecto del mismo período de 2019. El principal responsable de este aumento fue el vino tinto varietal que, en la comparación interanual, creció un 16,8%. El gran conteste fueron los espumantes, que sufrieron una caída del 13,8%, aunque algunas bodegas advierten que el año no fue tan negativo.

Los datos de comercialización en el mercado interno, del Instituto Nacional de Vitivinicultura, muestran que en los 11 primeros meses del año pasado se vendieron 8.671.908 hectolitros, casi 550 mil hectolitros más que en 2019 (+6,8%). Desde el sector vitivinícola han explicado que la pandemia favoreció el consumo hogareño porque la gente pudo retomar la costumbre de almorzar con un vaso de vino, como también de asociar su consumo en casa a un momento de disfrute.

Los vinos genéricos tuvieron un incremento de 4% y, dentro de ellos, los blancos cayeron 7,1%, mientras los de color subieron 7,4%. Los varietales, en tanto, aumentaron un 16,3%, con un 13,7% de crecimiento de los blancos y 16,8% de los de color. En cambio, los espumantes registraron una caída en las ventas de 13,8%, que se explica por un descenso de 15,2% en los blancos en comparación con 2019, aunque los de color experimentaron una suba de 7,6%.

Los espumantes se asocian generalmente a las celebraciones, como cumpleaños, casamientos y festejos en general, pero la situación sanitaria impidió, durante buena parte del año, que se realizaran este tipo de reuniones. Precisamente, cuando se analizan los despachos por tipo de envase, los de hasta 750 cm3 sufrieron una caída de 15,2%, mientras que los de mayor tamaño (de 1.001 a 1.500 cm3) tuvieron un desplome de 80,1%.

Aún quedan pendientes los datos correspondientes a diciembre, pero la prohibición de grandes celebraciones y la permanencia de los boliches cerrados hace suponer que las ventas serán inferiores a las del último mes del año pasado. Sólo las estadísticas del INV podrán confirmarlo.

Gustavo Perosio, director general de Moët Hennessy Argentina, detalló que con Chandon tuvieron una realidad diferente y, de hecho, cerraron 2020 apenas un poco por debajo de 2019, con una reducción en las ventas de entre 3% o 4%, lo que calificó como un muy buen número para lo que se anticipaba en abril.

Perosio adjudicó esto a que el consumidor prefirió los formatos chicos, ya que muchos pasaron la cuarentena solos o en pareja. En este sentido, Chandon cuenta con la ventaja de tener todas sus variedades de espumantes también en botellas pequeñas, lo que los ayudó a sostenerse durante el año.

Asimismo, señaló que observaron una tendencia marcada a la elección de rosados, que tuvieron un crecimiento de dos dígitos en 2020, con lo que Chandon Rosé funcionó muy bien, como también a los espumantes dulces. De hecho, Chandon Délice tuvo su mejor año desde el lanzamiento, en 2012.

Perosio explicó que se produjo un cambio de canales y lo que se perdió en ventas en restaurantes, boliches y fiestas, se compensó con el consumo en el hogar, sobre todo en los últimos tres meses del año. Después de abril, planteó que fue un mes muy difícil porque los supermercados no anticiparon que se iba a vender tanto vino y comenzaron a deshacerse de los stocks, con lo que se redujeron dramáticamente los despachos, los meses siguientes la empresa tuvo números positivos. De ahí que mantendrán sus planes para 2021, de seguir invirtiendo en la producción.

El director general de Moët Hennessy Argentina subrayó que diciembre pasado fue para ellos de los mejores en mucho tiempo. Si bien lo adjudicó en parte a que se habían levantado muchas restricciones y los restaurantes volvieron a abrir, también consideró que, después de todo lo que sucedió en 2020, la gente tenía muchas ganas de celebrar y esto se reflejó en los volúmenes.

Por otra parte, la mayoría de los vendedores de espumantes, y de vinos en general, implementaron sus propias tiendas de e-commerce y esto, acotó, dinamizó la categoría, porque permitió estar más cerca del consumidor.

Felipe Cordeyro, gerente comercial de Bodegas Bianchi, resaltó que la información del INV hace referencia a despachos al mercado interno, lo que no necesariamente es equivalente a consumo, ya que hay que sumar al análisis una variable clave: el stock residual en los mercados. La mayoría de los años, añadió, se producen diferencias entre el volumen despachado y el consumido, sobre todo si se comienza con un stock importante, tal como sucedió en 2020.

Pero añadió que tiene información reciente de las auditorías de mercado que se realizan para monitorear consumo en el canal supermercados y autoservicios, no así vinotecas y gastronomía, que muestran que, de enero a diciembre, las ventas de espumante crecieron un 10% respecto de 2019. En este sentido, explicó que hubo un efecto de traslado de stock, pero no se generaron despachos. También indicó que ese canal había tenido una caída del 5% en 2019 en comparación con 2018 y que el crecimiento del 10% puede deberse además a que tuvo una caída muy fuerte el consumo en gastronomía y la noche, lo que puede haber desplomado los números de despacho en general.

En Bianchi, específicamente, cerraron 2020 con un crecimiento del 22% en los espumantes Famiglia Bianchi (Extra Brut y Brut Nature) y del 2% respecto del año anterior con Bianchi Extra Brut. La diferencia, detalló Cordeyro, se debe a que la primera es una línea más joven, por lo que, a medida que se va conociendo, crece de modo más marcado, mientras la segunda lleva más de 20 años en el mercado. En cuanto al incremento, lo atribuyó a que desplegaron una fuerte estrategia de comercio electrónico.

Sobre lo que planean para este año que comienza, en el que el panorama se presenta con una buena dosis de incertidumbre, el gerente comercial de Bodegas Bianchi manifestó que es una de las primeras champañeras de la Argentina, con la cuarta generación de la familia ya incluida, y que plantean un negocio de largo plazo, que no se altera en función de cuestiones de coyuntura.

Por eso, así como en octubre de 2020 lanzaron un nuevo packaging para Bianchi Extra Brut, algo que estaba planificado antes de la pandemia, este año tienen pensado, para setiembre, lanzar la nueva presentación de la línea Famiglia Bianchi y adelantó que se trata de un cambio en la botella y un leve ajuste en la etiqueta.


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