Advierten que podría faltar carne este fin de semana

Advierten que podría faltar carne este fin de semana
En el último año, el precio de la carne trepó un 70%, debido a que el valor del maíz se triplicó en el mismo período. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

La actividad terminaría de normalizarse recién el próximo martes. Esperan un alza de precios, pero no se trasladaría a los consumidores.

Si bien el paro de la carne terminaría a las 23.59 de hoy, los abastecedores de la provincia advierten que recién mañana se empezaría a cargar hacienda, para faenarla el lunes. Como la carne necesita frío después de eso, llegaría a los comercios minoristas a partir del martes. De ahí que señalan que podrían producirse algunos faltantes el fin de semana, aunque sostienen que no serían críticos. Por otro lado, dudan que el aumento de precios que se espera para los primeros días se traslade al consumidor.

El presidente de la Cámara de Industriales Abastecedores de Carne de Mendoza, José Rizzo, aseguró que están preparados para responder a la demanda hasta el martes próximo, aunque reconoció que algunas empresas podrían tener faltantes puntuales. En este sentido, diferenció a quienes son distribuidores de los frigoríficos exportadores -que pararon por completo las plantas y es probable que se queden sin stock para el fin de semana-, de los matarifes locales, que pudieron comprar un poco más de hacienda en pie cuando se anunció la medida y tendrán suficiente producto hasta que se normalice la situación.

“Los primeros (distribuidores) son pocos, por lo que no va a faltar mercadería en la provincia, pero sí podría haber carnicerías que tengan faltantes de algunos cortes”, indicó. De todas formas, si bien cada abastecedor tiene sus proveedores, es de esperar que se genere un “cuello de botella”. Es que mañana todos van a querer comprar novillos, faenarlos y transportarlos, por lo que probablemente algunos frigoríficos y matarifes deban esperar unas horas más para poder contar con mercadería.

Por otro lado, Rizzo señaló que muchas personas, ante la incertidumbre de lo que iba a suceder, recurrieron a la tarjeta de crédito para asegurarse una buena provisión, llevando los niveles de demanda por encima de lo habitual. “El fin de semana largo, como estaba prohibida la circulación y no se pudo viajar. Quien había previsto salir de paseo o a comer en un restaurante, optó por preparar una buena comida en casa, por lo que las ventas repuntaron”, indicó el empresario.

Fuera de esto, el sector está expectante a lo que pueda suceder en las próximas horas, ya que, de sostenerse en el tiempo el paro, las cámaras frigoríficas se quedarían vacías el martes o miércoles y se produciría un desabastecimiento. Lo positivo, es que cuando la Mesa de Enlace decidió implementar esta medida para protestar por la suspensión de las exportaciones de carne vacuna durante 30 días, consultaron a los abastecedores cuál era el plazo de stock disponible. En función a eso, fijaron los ocho días de “no movimiento” de hacienda. Lo negativo, es que adelantaron que, de no llegar a un acuerdo con Nación, definirían otras acciones.

El efecto sobre los precios

En lo que respecta a los valores de venta, el titular de la Cámara de Industriales Abastecedores de Carne explicó que los precios se mueven en función de la relación oferta-demanda en el Mercado de Liniers. Como las operaciones han estado frenadas, no hay valores de referencia.

No obstante, aclaró que es lógico esperar que mañana, cuando vuelva a operar, la puja por un lote de novillo lleve los precios hacia arriba (por la poca oferta). Pese a eso, como se trata de una situación transitoria, que debería normalizarse en un par de días, no cree que ese aumento se vaya a trasladar al público.

En el último año, el precio de la carne trepó un 70%, debido a que el valor del maíz, el principal alimento de engorde, se triplicó en el mismo período. También incidió la suba del combustible (el flete de Buenos Aires a Mendoza costaba $ 71 mil en mayo de 2020 y $ 98 mil ahora). Como contraparte, el consumo de carne vacuna pasó de los históricos 70 a 75 kilos anuales per cápita a apenas 47, lo que representa uno de los más bajos de los últimos 100 años. En tanto, el argentino pasó a consumir más carne de pollo y de cerdo, ya que la cantidad de proteínas se mantiene relativamente estable, entre los 113 y 117 kilos al año.

José Brizuela, de La Pradera Carnes, comentó que compraron un poco más de mercadería para prepararse para estos ocho días y que, por ahora, tienen stock para vender. Sin embargo, reconoció que como recién van a poder faenar el sábado, para sacar a la venta el lunes, la situación estará ajustada. “No va a sobrar nada. Más bien va a faltar un poco”, lanzó.

El empresario señaló que por ahora no hubo ningún incremento. Brizuela estimó que el fin de semana subirán los precios, pero que no aumentarán a los clientes, porque no tiene sentido modificar los valores por unos días. Es que, entre lunes y martes, cuando el mercado ya esté abastecido, deberían normalizarse.

También señaló que al no haber exportación, habrá más animales para la venta. “Alrededor de 75% de lo que se envía al exterior tiene por destino China, que compra la vaca que ya no se puede destinar a cría (por su edad o algún otro inconveniente)”, apuntó.

En cambio, Daniel Micheli, de José Micheli e Hijos, explicó el martes que ya no tenían media res ni cuarto de res para abastecer a los mayoristas y minoristas. “Estamos al 100% desabastecidos”, planteó y sumó que, aunque empiecen a faenar el sábado, no cree que puedan abastecer a todos los mercados, lo que va a generar especulación con los precios.

Pese a eso, afirmó que la medida de los productores es totalmente razonable, porque la suspensión de las exportaciones por 30 días llevará a perder mercados, que luego toma mucho tiempo recuperar; sobre todo porque se pierde la confianza.

Micheli comentó que hay frigoríficos de Buenos Aires, con cerca de 800 empleados, que han suspendido al 50% del personal durante estos días de paro, porque tienen ocioso el ciclo de faena. “Los que venden tanto al mercado interno como al externo, probablemente vuelquen toda su producción al consumo dentro de la Argentina, pero a un precio mayor”, remarcó.

Asimismo, estimó que podría empezar a comercializarse la vaca de refugo o de descarte (vieja o infértil), que normalmente se exporta a China, con lo que los argentinos consumirán carne de menor calidad como una opción más accesible al novillo, que subirá de precio.

De todos modos, señaló que la calidad ha disminuido porque, debido al alto costo del maíz y otros granos, no es rentable llevar un novillo a los 420 o 430 kilos y se sacan antes.

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