viernes 18 de septiembre de 2020

En abril se vendió un 84% más que en un mes normal.
Economía

El comercio electrónico se disparó en cuarentena

Récord de ventas. En abril se vendió un 84% más que en un mes normal y se afianzó la comercialización de productos esenciales en los supermercados.

En abril se vendió un 84% más que en un mes normal.

En el primer trimestre de 2020 la facturación del comercio electrónico tuvo un incremento nominal del 75% en todo el país, en comparación con el mismo período de 2019 y en abril, las ventas crecieron un 84% en comparación con un mes promedio del primer trimestre de este año. Aún más, casi cuatro de cada diez órdenes de compra correspondieron a clientes que antes de la pandemia no compraban por Internet.

Los datos surgen de un relevamiento preliminar que realizó la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y permiten cuantificar hasta qué punto un número importante de argentinos, que hasta ese momento compraban de modo ocasional por Internet y preferían ir a las tiendas físicas, se vieron impulsados por la cuarentena a incursionar en el e-commerce. De hecho, se acentuó la tendencia, que ya se observaba, a utilizar las tiendas o sitios de venta virtuales para adquirir productos de uso cotidiano, como alimentos, bebidas y productos de cuidado personal.

Diego Urfeig, director ejecutivo de CACE, resaltó que mientras en los tres primeros meses de 2020, las ventas por Internet representaban un 2% del total de la facturación de los supermercados, en abril ese porcentaje trepó a 12%. Otro dato relevante es que más del 36% de las órdenes de compra de productos esenciales provinieron de nuevos clientes.

En abril, además de crecer 84% la facturación por sobre el promedio de los tres primeros meses de 2020, también se elevó el número de órdenes de compra, en un 38%, y de unidades vendidas, en un 71%. Urfeig consideró que es de esperar una leve merma cuando sea posible volver a las tiendas físicas, pero que es probable que la compra online ya se haya incorporado al hábito.

Sobre la realidad mendocina, Gerardo Biondolillo, director de CACE en Cuyo, indicó que la región concentró en 2019 apenas el 5% de las ventas, lo que significa que aún resta afianzar el desarrollo del comercio electrónico, ya que por cantidad de habitantes la participación nacional debería ser mayor. De todos modos, aclaró que el año pasado, el e-commerce dentro de la provincia logró un crecimiento del 76% con respecto a 2018; lo que sigue la tendencia promedio de todo el país y muestra un crecimiento real de 14,4%, ya que la inflación, según el Indec, fue de 53,8%.

Los rubros más populares

En cuanto a las categorías con mayores ventas, tanto a nivel nacional como regional, el primer y el segundo puesto lo ocupan, respectivamente, pasajes y turismo, y entradas a espectáculos y eventos. Sin embargo, mientras en todo el país el tercer lugar es ocupado por celulares y teléfonos, en Cuyo este rubro ocupa el quinto lugar, precedido por indumentaria no deportiva e indumentaria deportiva.

Por otra parte, entraron al “top 10” de las categorías más elegidas en la región: electrónica, audio, video y TV; contenidos audiovisuales y software; alimentos y bebidas; e infantiles (indumentaria, accesorios y juegos). A su vez, alimentos y bebidas; electrónica, audio, video y TV; y productos de cosmética y cuidado personal fueron ganando espacios entre aquellos rubros que suman personas que compraron por primera vez por Internet.

Biondolillo consideró que en la región se debe seguir profesionalizando la venta online, para que las entregas sean más rápidas, más precisas y sin errores. También, que se tiene que mejorar la modalidad de envíos, ya que durante la pandemia creció la venta online, entre otros motivos, porque las personas están en sus hogares. En este sentido, opinó que se podría reducir la ventana del horario de entrega en domicilio, ya que cuando se debe ir a retirar el paquete, se atenta contra uno de los impulsores de la compra por Internet: la comodidad.

Asimismo, señaló como fundamental que los comercios mejoren el servicio de venta y que, si tienen un sitio web, ofrezcan buena variedad, respondan las preguntas y, aunque no puedan manejar los tiempos de envío, sí mantengan informado al cliente sobre los pasos de la entrega.

El director de CACE en Cuyo indicó que, aunque aún no hay datos discriminados por región de lo que sucedió durante la cuarentena, sí observó que, en Mendoza, numerosas empresas y pequeños negocios comenzaron a prestarle mucha más atención a la web, algo que antes habían descuidado porque tenían buenos resultados en el canal físico. Y también hubo un importante número de comercios que empezó a utilizar las redes sociales para ofrecer sus productos. De ahí que estima que ha crecido considerablemente la cantidad de pequeños jugadores en el e-commerce.

Rodolfo Giro, vicepresidente de Conocimiento de la Federación Económica de Mendoza (FEM), indicó que dedicarse al comercio electrónico requiere de un cambio cultural y estructural que involucra a distintas disciplinas, como desarrollo tecnológico, logística o marketing. No se trata, indicó, de tener una página web, sino también de definir cómo se va a cobrar, entregar, hacer el seguimiento postventa. Y esa fue la barrera más importante para algunas empresas que quisieron incursionar durante la pandemia.

Como contraparte, hubo rubros que estaban más preparados de lo que creían. Uno de ellos fue el de las farmacias, que desde hace años se dedican a la venta telefónica y el envío a domicilio, por lo que únicamente tuvieron que reforzar el servicio.

Pero Giro también resaltó que se puede hacer e-commerce por Whatsapp y que sólo se requiere de una persona que se encargue de responder a las consultas. En este sentido, muchos pequeños negocios aprovecharon que se volvió a comprar en el barrio para colocar anuncios con el número de teléfono para recibir pedidos. Un número importante también implementó los pagos digitales, por las dificultades para disponer de efectivo.

Pese a que el contexto favoreció que las personas perdieran el miedo a comprar por Internet, la falta de dinero circulante hizo que los resultados finales no reflejen el crecimiento que tuvo el e-commerce en los últimos meses. De todos modos, Giro señaló que los negocios que pudieron mutar hacia lo digital, tal vez no vendieron más pero sí mantuvieron los niveles. Y resaltó que la virtualidad será, a partir de ahora, una parte ineludible del comercio.