miércoles 28 de octubre de 2020

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Desde distintos sectores económicos de la provincia coincidieron en la necesidad de que se reduzca la carga impositiva y se acorte la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.
Economía

Dólar, inflación y previsibilidad, los temas que inquietan a los empresarios

Entre octubre y noviembre se ponen en marcha las “hojas de ruta” para el año próximo. Muchas aseguran que van “semana a semana”.

Desde distintos sectores económicos de la provincia coincidieron en la necesidad de que se reduzca la carga impositiva y se acorte la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.
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En el último trimestre del año, las empresas empiezan a armar el presupuesto para el próximo y a planificar líneas de acción para los meses siguientes. Sin embargo, en un contexto de crisis sostenida y pandemia, 2021 se presenta como bastante difícil de descifrar, al punto que un empresario planteó que la planificación es más bien “semana a semana”. Desde distintos sectores económicos de la provincia coincidieron en la necesidad de que se reduzca la carga impositiva y se acorte la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.

Turismo y gastronomía

Sin duda, el turismo y la gastronomía han sido de las actividades más afectadas por la pandemia. La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra) realizó un relevamiento en la provincia que arrojó que 40% de los locales están cerrados. De ellos, no se sabe cuántos volverán a abrir, ni tampoco qué porcentaje de los que están funcionando lo seguirán haciendo en los próximos meses.

Fernando Barbera, titular de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines de Mendoza (Aehga), comentó que están mirando con mucha expectativa la temporada de verano 2021. Sin embargo, las señales no son claras ya que, por un lado, se ha lanzado un programa de promoción del turismo nacional y se empezó con la preventa, con un reintegro del 50%. Pero, por el otro, todavía no se ha decretado la libre circulación entre provincias y sigue vigente el DNU del 20 de marzo, que la prohíbe.

Al mismo tiempo, todavía no se permiten los vuelos turísticos y recién en estos días se retomaron los de cabotaje, pero para trabajadores esenciales y otros motivos especiales. Barbera indicó que se necesita de una decisión política de permitir la circulación porque, de otra manera, los interesados en viajar no saben si podrán llegar a Mendoza.

Agregó que los especialistas indican que las restricciones tienen sentido cuando se quiere evitar la transmisión comunitaria pero, en este momento, se puede habilitar con los mismos cuidados que cualquier otra actividad económica. Así, planteó que se está hablando de traer cosechadores de otras provincias y algo similar ocurriría con los turistas.

Barbera resaltó que las esperanzas del sector están puestas en tener una buena temporada de verano porque, en 2020, han tenido muchas pérdidas y no saben si, con la llegada del otoño, volverán las restricciones (así como en diversos países se están viviendo “segundas olas” de contagio). Por otra parte, aunque no hay fecha para el retorno del turismo internacional, esperan que al menos se permita que ingresen chilenos en auto, ya que el dólar resulta conveniente para ellos y, además, se encuentran en un momento de remisión del virus.

Desde Aehga han solicitado a los gobiernos provincial y nacional una reducción en los impuestos de este año, ya que muchas deudas son impositivas y se ponen en juego puestos de trabajo. Barbera resaltó la ironía de tener que pagar un anticipo de impuesto a las ganancias, cuando algunas empresas siguen cerradas y agregó que, si las firmas se funden, se incrementa el desempleo y es muy difícil que el Estado vaya a poder cobrar esa deuda.

Metalmecánica

Mariano Guizzo, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), planteó que la inestabilidad cambiaria que ha distorsionado el mercado y las empresas que integran la entidad, están teniendo problemas para adquirir materia prima e insumos, porque los proveedores no saben qué cotización del dólar tomar.

Por otra parte, el precio del acero en el mercado nacional, que siempre se ubicó en 1,10 dólar el kilo, ha subido su valor en esta moneda. Esto, además de que la mayoría de quienes lo venden toman un monto promedio entre el oficial y el paralelo. Guizzo indicó que esta distorsión de precios está dificultando responder a la demanda del sector agroindustrial, que es el único que ha tenido un repunte en cuanto a pedidos de precios y algunas compras, porque las cuestiones cambiarias incentivaron inversiones de quienes vieron una oportunidad para congelar los valores.

En cuanto al año que viene, las empresas metalmecánicas tienen realidades diferentes según para qué sector trabajen: petróleo, minería, construcción y agroindustria. Las petroleras ya han adelantado que la reducción en el consumo de combustible producto de la pandemia –de hecho, recién ahora se retomarán los primeros vuelos y los viajes de colectivos de larga distancia-, se sostendrá al menos en la primera mitad de 2021.

La minería, continuó Guizzo, no es una actividad que esté empujando en este momento y, en lo que se refiere a la construcción, está muy frenada la obra pública y sólo se están recibiendo algunos pedidos de presupuesto de carpintería metálica para los proyectos privados.

De ahí que sólo la agroindustria esté mostrando un potencial de recuperación y, por eso, las metalmecánicas no están previendo un aumento de su capacidad instalada ni personal, porque el mercado está muy turbulento, tanto en lo monetario como en lo productivo.

El titular de Asinmet resaltó que el gobierno provincial está realizando una inversión para conocer el potencial hidrocarburífero y que ven esto como algo positivo, porque Mendoza debe volver a ser una provincia productiva. También destacó que el programa Mendoza Activa constituye un aporte en este momento, en el que las empresas están intentando sobrevivir.

Pese a eso, indicó que desde el sector siguen insistiendo en que la presión fiscal es demasiado fuerte, tanto provincial como nacional, pero que en lo inmediato los preocupa más el problema cambiario y que queden claras las reglas de juego para que no se produzcan abusos. Cuando esta situación sea más clara, estimó Guizzo, también lo será el panorama.

Dólar, inflación y previsibilidad, los temas que inquietan a los empresarios.

Comercio

Adolfo Brennan, vicepresidente de la Federación Económica, comentó que cuesta mucho planificar frente a la incertidumbre de no saber cómo va a seguir la economía, en un contexto de pandemia que se prolonga. Así, los empresarios se enfrentan a un panorama marcado por la recesión y las dificultades macroeconómicas, ya que no tienen muy claro cuáles van a ser las medidas que va a tomar el gobierno.

Por eso, la planificación de 2021 se ha demorado y es probable que no se realice hasta no ver qué sucede en lo que queda de 2020. Sobre todo, teniendo en cuenta que el fin de semana pasado se tenía en la provincia mayor apertura y el martes volvían las restricciones.

Brennan detalló que, con el Día de la Madre, comienza un nuevo ciclo comercial, de primavera-verano y Fiestas de Fin de Año, y las compras a proveedores se realizan en función de lo que se espera vender y eso es lo que hoy no está demasiado claro. Pero planteó que hay expectativas de que las ventas se van a ir reactivando con las paritarias, que ya comenzaron a cerrarse, porque el aumento de los sueldos tiene un impacto directo en el consumo.

En el mismo sentido consideró que va a operar la suba del mínimo vital y móvil, que se acordó esta semana; el programa Ahora 12 con 3 meses de gracia y tasa muy conveniente, y el de promoción del turismo nacional (pese a que aún hay restricciones a la circulación).

De todos modos, señaló que, aunque esperan que sean mejores meses que los del invierno, tampoco tienen expectativas muy altas y que las empresas trabajan con planificaciones de muy corto plazo. Entre las principales inquietudes de los empresarios, enumeró: si va a haber o no devaluación, cuál va a ser el impacto de la inflación, si va a empezar a recuperarse el poder adquisitivo. Planteó que esperan que estos interrogantes se clarifiquen antes de fin de año.

Agro

El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, reconoció que el panorama no es alentador para la actividad primaria, por el clima, la situación económica y la distorsión de precios. “La brecha nos está matando”, indicó y explicó que han llegado al punto en que un champán de Francia es más barato que uno argentino, porque trabajan con un dólar “mentiroso”.

Los insumos, por otra parte, los compran a un valor promedio entre el dólar oficial y el paralelo, lo que provoca que no les cierren los números. Aunque reconoció que sincerar el tipo de cambio puede traer una cierta inflación. Señaló que, “con estanflación, va a ser todavía peor”.

En cuanto a lo climático, Achetoni indicó que las heladas han causado un daño significativo este año, por lo que consideró fundamental que el gobierno provincial asista al sector productivo con subsidios directos a los productores afectados, mediante planes de estímulo productivo y realización de labores culturales, además de planes de reactivación y financiamiento a largo plazo.

Aunque reiteró que el escenario es sombrío, subrayó que los alimentos se van a necesitar siempre y que resulta importante la transformación en proteína cárnica. Asimismo, detalló que, desde la Federación, en conjunto con otras entidades, tienen previsto presentar una propuesta para reducir la carga impositiva municipal, provincial y nacional. Esto, porque entienden que, de esta manera, se incrementará la producción, el empleo, las exportaciones (con el mayor ingreso de divisas que traen asociado) y la recaudación.

Sobre este último punto, Achetoni ilustró que se reduciría el costo fiscal de los subsidios y los planes sociales, a la vez que permitiría a la gente tener ingresos genuinos y recuperar la dignidad del trabajo. Pero también planteó que se necesita que la política también haga un esfuerzo para reducir el gasto público y llegar a un equilibrio fiscal.

Achetoni detalló que hoy, los impuestos municipales, provinciales y nacionales -sumadas las retenciones para quienes exportan- significan entre el 60 y el 70% del valor de la producción primaria. De ahí que propongan reducir las tasas a las exportaciones de las economías regionales a 0%, para que puedan potenciarse. Por otra parte, resaltó que, si el sector primario no genera materia prima, la industria no puede alcanzar una mayor ocupación de su capacidad instalada.

El titular de la Federación Agraria se mostró preocupado porque, con el valor actual del dólar, podrían llegar a presionar las importaciones, como ya ha sucedido en el pasado. Recordó las épocas en las que se importaba vino de España y de Chile, y duraznos de Grecia.

Industria

Mario Comellas, coordinador de los equipos técnicos de la Unión Industrial de Mendoza, indicó que las empresas están trabajando con una planificación, “por no decir semana a semana, quincena a quincena”. Éste es un esquema que se implementó en la pandemia, de dividir al personal en 2 a 4 grupos, en caso de que uno tuviera que aislarse durante 14 días por un caso positivo de Covid-19. Ahora, en cambio, las decisiones se toman cada semana, porque hay muchos cambios sobre la marcha, de acuerdo con el avance de la enfermedad.

Comellas, quien es contador especialista en asuntos fiscales, indicó que han empezado a notar una leve recuperación del consumo, que es variable según el rubro (vitivinícola, construcción, metalmecánica, petrolero, minero, turístico, frutihortícola y del transporte). Añadió que la evolución puede variar de acuerdo con los presupuestos provincial, donde se ha anunciado que habrá una partida importante para obra pública, y nacional, donde también se apuesta a este rubro para generar rápidamente puestos de trabajo.

Las empresas, sin embargo, enfrentan hoy diversos desafíos, como un adicional sanitario, que implica los elementos de protección que deben entregar a los empleados y los productos para frecuentes desinfecciones. Incluso, en ciertos casos, la necesidad de realizar análisis de Covid-19. También cuestiones vinculadas al personal: reducción de plantilla por integrar grupos de riesgo (lo que duplica el costo de la mano de obra), el teletrabajo y las exigencias de la nueva ley; el costo de traslado para los que no pueden usar el transporte público, la conectividad y capacitación para quienes trabajan desde casa.

Pero también influyen, mencionó Comellas, el tipo de cambio y la inflación que, combinados, dificultan poner un precio al producto o servicio.

Asimismo, las medidas del BCRA dificultan la importación de insumos o productos y algunas empresas deben buscar remplazos en el mercado local, o producirlos ellas mismas si no los encuentran. Tampoco les resulta sencillo realizar la necesaria inversión tecnológica, porque hay desabastecimiento.

Sector del conocimiento

Rodolfo Giro, de la empresa Interbrain y vicepresidente de Conocimiento de la FEM, comentó que hay mucha incertidumbre sobre lo que está pasando en el mundo en general y, particularmente, en Argentina. Pero señaló que esperan que aumenten las exportaciones del sector TIC porque el dólar es más favorable que en el pasado, aunque comparten las dudas sobre la cotización -a la que está atada la competitividad en el exterior- y la distorsión que puede generar la inflación.

Giro consideró muy importante que se haya destrabado la ley de software, porque no sólo brinda beneficios fiscales sino que, sobre todo, otorga señales de estabilidad, que son fundamentales para los inversores internacionales que buscan un país para desarrollar proyectos importantes, cuya duración puede ser de un año o más. Esto, resaltó, genera confianza.

Por otra parte, destacó que se haya trabajado en la capacitación de programadores porque, si empieza a haber mayor demanda y surgen nuevos proyectos, existe talento disponible para responder a esa demanda. Esa disponibilidad no se puede generar de un día para el otro, por lo que es importante que existan, subrayó, este tipo de políticas de largo plazo.

Así como perjudicó al turismo, la pandemia hizo crecer de modo exponencial el uso de tecnología por lo que la tendencia es que, aunque la amenaza del Covid-19 se disperse, muchas actividades mantendrán un alto grado de virtualidad y harán que el sector del conocimiento siga creciendo a nivel global. Algo puede terminar beneficiando a Mendoza.