jueves 13 de mayo de2021

Zulemita Menem se subió a un auto deportivo de U$S 400 mil, pero la dejó a mitad de camino y tuvo que asistirla su hijo
Zulemita Menem salió a dar una vuelta en un auto de U$S 400 mil y sufrió un percance.
Da La Nota

Zulemita Menem se subió a un auto deportivo de U$S 400 mil, pero la dejó a mitad de camino y tuvo que asistirla su hijo

La hija del exmandatario sufrió un percance cuando salió a dar una vuelta en el lujoso vehículo.

Zulemita Menem se subió a un auto deportivo de U$S 400 mil, pero la dejó a mitad de camino y tuvo que asistirla su hijo
Zulemita Menem salió a dar una vuelta en un auto de U$S 400 mil y sufrió un percance.

La anécdota de Carlos Menem y su Ferrari es ampliamente conocida y recordada como uno de los ejemplos más cabales de la política de los 90. Se trataba de la Ferrari 348 TB modelo 1990 de color rojo que el por entonces presidente de la Nación recibió como regalo de parte del empresario italiano Massimo Del Lago, quien buscaba la concesión para la construcción de una autopista en Morón.

Uno de los hechos más célebres que se gestó a partir de la adquisición por parte de Menem de dicho auto fue su viaje desde Olivos a Pinamar, a 190 kilómetros por hora y sin pagar peaje. Era el 3 de enero 1991.

Pues bien, su hija Zulemita y su nieto parecen haber heredado la misma pasión por los autos deportivos y de lujo ya que salió a dar una vuelta a bordo de un Lamborghini de U$S 400.000 para darle el gusto a su hijo.

Sin embargo, lejos de acelerar al máximo el vehículo tal como lo hizo su el exmandatrio 30 años atrás, está vez Zulemita debió detenerse en plena ruta debido a que el auto es demasiado bajo y una rama se atascó entre el piso del mismo y el pavimento.

Evelyn Von Brocke dio detalles en el programa de Rodrigo Lussich sobre el incidente de la familia: “El auto era prestado porque quería divertir al hijo mayor que, por primera vez, usaba un auto de esta magnitud”.

Lussich en tanto acotó que “era el sueño del chico, de Lucas, andar en ese auto importado. (...) Se le queda porque toca abajo y con ayuda de su hijo tuvo que sacar la rama que se había atorado”.