lunes 21 de septiembre de 2020

El hombre no podía creer que había ganado el premio mayor del programa.
Da La Nota

Emoción total: un taxista se llevó un 0Km en el programa de Guido Kaczka e hizo llorar a todos

Rubén ganó el premio más importante de “Bienvenidos a bordo” y se quebró en vivo, logrando conmover a todos en el piso.

El hombre no podía creer que había ganado el premio mayor del programa.

La emoción se apoderó por completo de la pantalla de El Trece en la noche del lunes. Después de meses de espera, un taxista logró llevarse en el auto 0Km en “Bienvenidos a bordo” en el juego más difícil de todos.

Rubén, llegó al ciclo de Guido Kaczka e hizo girar las tres ruletas, después de acertar en las dos primeras, el hombre tuvo que esperar varios minutos y hasta le tocó hacer de jurado de baile de los invitados -Hernán Drago, Rocío Robles, Federico Cyrulnik y Marcela Baños- que estaban en el piso.

Finalmente, sacó la bandera negra y amarilla en la última y se convirtió en el gran ganador de un taxi completamente nuevo. Mientras Rubén estaba conmovido hasta las lágrimas y sin poder creer lo que había logrado, Guido festejaba eufórico que un participante haya completado el desafío más difícil de su programa.

Al momento de hablar, el tachero se quebró y contagió sus sentimientos a todos,en el piso y del otro lado de la pantalla: “Nunca me gané nada, nunca. Gracias, gracias, Guido, no puedo hablar. Sabés cuánta gente me decía ‘andá, andá’, y yo decía que no, que me daba vergüenza. Cero nervios. Mi señora me mandaba mensaje, me decía ‘fijate si algún productor ahí de la tele hace un casting para las nenas’. Nunca gané nada. Ni una rifa en el colegio…”, dijo con la voz entrecortada.

Rubén es padre de siete chicos: cinco de su primer matrimonio y dos de su actual pareja y antes de lanzar la ruleta había destacado lo importante que sería para él llevarse el taxi para su casa.

Mientras todos festejaban en el estudio, en las redes el momento se convirtió en una de las principales tendencias del país y famosos y desconocidos festejaron junto al ganador como si la victoria fuera propia.