Guarda14 Jueves, 12 de septiembre de 2019

Vinos mendocinos, cena de pasos y enólogo y chef como broche de la experiencia

Pasó un nuevo encuentro del ciclo Entre Copas, organizado por Sheraton Mendoza Hotel. José Spisso, de Bodega Alfa Crux, el protagonista.

Por Florencia Da Souza

Desde hace algunos años existe una iniciativa de parte de algunos espacios gastronómicos de Mendoza y es la de realizar una cena en la que el enólogo de los vinos que acompañan el menú, sea una parte fundamental de la experiencia.

El ciclo Entre Copas, de Sheraton Mendoza Hotel, es uno de los principales acontecimientos con este formato y, por allí, a lo largo de varios años, ha pasado un importante número de expertos winemakers para contar sobre los productos presentados.

 

En su último encuentro, fue el turno de José “Pepe” Spisso, de Bodega Alfa Crux, de Agostino Wines -antiguamente, O. Fournier-, de San Carlos, quien tuvo a cargo la tarea de relatar el proceso de elaboración de los vinos y muchas anécdotas en torno a su trabajo.

El enólogo, orgulloso, junto a los vinos degustados.

Un rol no menos importante en esta cena es el que cumplió Martín Chacón, chef ejecutivo del restaurant del piso 17, a cargo de diseñar el menú de pasos para que el maridaje fuera adecuado, justo.

¿Qué más? Cincuenta comensales dispuestos a disfrutar de una oportunidad única: una cena pensada para determinados vinos y en la que los hacedores del gran banquete están presentes para intercambiar ideas, opiniones y conocer más sobre ambos placeres del buen vivir. Y así fue.

 

Un menú en función de los vinos

Durante una reunión entre Spisso y Chacón surgieron las ideas para que el chef se pusiera manos a la obra con el menú a degustar.

Martín Chacón también se acercó a comentar el menú ideado.

“Le conté la descripción de los vinos, cuál es mi visión acerca de hacia dónde van nuestros vinos y, en función de eso, Martín fue armando los platos. Siempre digo que el vino se hace generalmente para acompañar comidas; los vinos se degustan con comidas”, dijo el enólogo a Guarda 14, mientras firmaba botellas y se tomaba fotografías con los asistentes, cual rock star.

En los primeros platos se degustaron los vinos más jóvenes, más frescos para continuar con los vinos de alta gama de la bodega; una secuencia que se utiliza con frecuencia en este tipo de comidas. El broche de oro lo dio el vino servido con el postre: Alfa Crux Blend 2002.

 

“Creo que fue una de las mejores añadas; es un vino que ha evolucionado muy bien y marca el estilo de los que venimos haciendo”, reafirmó Spisso sobre este corte conformado por 60% de tempranillo, 10% de malbec y 30% de merlot.

El menú, paso a paso

Platos exquisitos, originales, servidos en el entorno de una mesa cuidadosamente vestida, y en un cálido ambiente en el que la imagen de la bodega estaba presente en distintos detalles decorativos. Así fue la reunión de Entre Copas de setiembre.

Sensación: la entraña al disco con hongos y vegetales de estación.

El menú, otro acierto de la noche. El primer paso estuvo compuesto por un platillo de parmentier crocante con panceta y azafrán y otro de conchiglioni mediterráneo. Ambos, acompañados de Crux Tempranillo 2017.

Otra de las entradas, o segundo paso, fue una morcilla especiada con masa de algarroba y escarcha de tomates con Crux Malbec 2017; luego un risotto de conejo glaseado y puerros confitados que llegó con el Beta Crux Malbec 2016.

 

Como plato principal, entraña al disco (exquisita) con hongos y vegetales de temporada junto al Beta Crux Corte Uco ll 2012.

Para finalizar, cacao al 60% en texturas con pistachos tostados que se degustó con Alfa Crux Malbec 2012 y Alfa Crux Corte Uco 2002. Puro chocolate en boca acompañado por la robustez y elegancia de dos vinos íconos de la bodega. 

Botellas e individuales firmados por el enólogo para los fanáticos del ciclo.

¿Qué dijo el enólogo invitado al terminar la cena?

José Spisso se mostró muy interesado en detallar, en cada paso, todo respecto al vino de ese momento. Pero también, se tomó su tiempo para acercarse, de mesa en mesa, y conocer a cada uno de los presentes; muchos de ellos, turistas (brasileños y peruanos). Pero también hubo mendocinos, asiduos de este ciclo, que quisieron conversar con el experto.

“Me pareció tremendamente positiva esta cena. Acercarme a cada mesa, contarle a cada uno la intimidad, la cocina de la bodega y, a la vez, que ellos se suelten y me digan lo que piensan, es emocionante. Es gratificante ser parte de estas cenas más íntimas y llevarse la devolución del consumidor que, si está, es porque le interesa el producto y quiere saber más del vino”, finalizó Spisso.

El bocadillo de conchiglioni mediterráneo.

Lo que viene

Mes a mes se repite este ciclo denominado Entre Copas y con la misma dinámica. Solamente cambia el menú, la bodega y, claro está, el enólogo. Pero sin dudas, que la experiencia es igual de gratificante. Todo está planeado para que así sea.

En octubre, será Silvio Alberto, de Bodegas Bianchi, el protagonista de la noche del 10; mientras que el 7 de noviembre será Hervé Birnie-Scott quien deleite con vinos de Chandon.

Sólo queda reservar.