+ Deportes Opinión Domingo, 21 de abril de 2019 | Edición impresa

"Victimas y victimarios', por Maxi Salgado

Los derechos de formación y los pases de los menores son situaciones en la que el fútbol está teniendo un doble discurso.

Por Maxi Salgado (msalgado@losandes.com.ar)

Desprotegidos. Así se declaran los clubes del Interior frente al avance de las instituciones grandes de la Capital Federal a la hora de poder retener a los jugadores de su semillero. Extorsionados. Así se sienten los jugadores de divisiones menores, que por cualquier razón quieren abandonar una institución e irse a jugar a otra. Sí, jugar, porque eso es lo que uno hace cuando elige un deporte y jugar no es otra cosa que “hacer algo para divertirse y entretenerse” como lo define el diccionario de la Real Academia Española.

Todo esto no es nuevo, pero se reflotó esta semana al conocerse que San Martín demandó a Boca por más de 200.000 dólares que le corresponden por derechos de formación de Esteban Andrada.

El paraguas para los modestos es la Ley 27.211 que llegó para ordenar una situación que llevaba décadas de descontrol, pero hecha la Ley, hecha la trampa.

Si bien la normativa es clara sobre el porcentaje y el tiempo que debe tomarse en cuenta para hacer el cálculo del pago, desde la AFA salieron rápidamente a sacar una resolución que cambian las condiciones.

La Ley de Derechos de Formación Deportiva, sancionada en diciembre 2015 establece que si se realiza una venta entre clubes argentinos, cuando se firma el primer contrato profesional del jugador o cuando se produce la renovación de ese contrato profesional, el club de origen debe recibir 0,5% de la transacción por cada año que lo haya formado entre los 9 y los 18 años.

La AFA pretende que los derechos formativos se consideren desde los 12 años, no desde los 9, acorde a las reglas FIFA, y que en lugar de que un club pague cada vez que renueva un contrato, abone una suma fija por el primer contrato, entre otras cosas.

La Ley, que fue ocultada durante mucho tiempo, tiene cerca de 20 casos que esperan ser resueltos en la Justicia y en ellos se destacan, por lo menos, tres mendocinos: el de Andrada, el del CEC a River por el Pity Martínez y el del Club Fernández Alvarez de Tunuyán por Marcelo Larrondo también al millonario.

Pero cuando todo parecía que era una lucha de Davids y Goliats, se sumaron los actores (léase jugadores) con una denuncia que abre otro frente de tormenta.

"Los clubes están extorsionando a los chicos y han hecho un acuerdo mafioso", cuenta con un abogado que está llevando adelante varias demandas hacia instituciones de la provincia por la negativa de estos para otorgar el pase a los jugadores menores de edad. O en realidad, el pedido de un monto de dinero para dejarlo irse de una a otra institución, bajo la amenaza de que no podrá jugar más en ningún club.

El uso de los jugadores como mercancía es una tendencia que se normalizó en el fútbol de esta parte del continente y todos hemos sido parte del perverso circo.

Los chicos deben ir a los clubes a divertirse y aprender valores que muchas veces sólo el deporte puede darle. Los clubes están para cumplir esa función social y, si bien es real que necesitan sustentarse, para eso le cobran a los jugadores una cuota social. Distinto es el caso de algunos que no ponen una cuota societaria como barrera y que, obviamente, tienen que sustentarse de alguna manera.

Es muchas veces un juego perverso. Porque las víctimas son claramente victimarias y en ambos casos hay un incumplimiento de la Ley que está en vigencia. La misma que defiende el derecho a la formación, pero no a la coaptación.

Dejemos que los chicos sean libres y felices. Porque además hay que tener en cuenta que apenas un diez por ciento de los chicos que comienzan a jugar al fútbol llegan a tener una posibilidad como jugadores profesionales. El resto guarda esa experiencia como un buen momento de su vida.

Esto no sólo pasa en el fútbol, es una constante matemática que se replica en otras disciplinas. El fútbol tiene una larga historia de reglas arcaicas. Mientras va archivando el machismo y le abre paso a las chicas, tendrá que ponerse a trabajar firmemente en cuanto esta especie de moderna esclavitud.