Sociedad Lunes, 25 de marzo de 2019

Ver pornografía en pareja ¿Sí o no?

Cada vez más personas reconocen que consumen esta clase películas.

Por Redacción LA

Desde que se inventó la pornografía ha sido objeto de críticas y polémica. Aunque todavía existen reparos y tabúes sobre este tipo de entretenimiento cada vez más personas reconocen que consumen esta clase películas.

Si bien, hoy en día todo el mundo está expuesto a este tipo de contenidos, los hombres están más habituados a ellos. De hecho, a diario se comparten millones de imágenes y videos explícitos a través de grupos Whatsapp.

 

En este contexto no es extraño que ver pornografía puede considerarse como una sugerencia para “reavivar” la pareja.

“En la primer etapa - de pareja - el deseo sexual está a full. El tema es que se trata de un periodo fugaz que dura entre año y año y medio. Después lo que se hace es construir el deseo”, explicó a Los Andes el psicólogo y sexólogo Germán Gregorio Morassutti.

“No es malo siempre y cuando no se tome como un ejemplo a seguir”, advirtió Morassutti.

Cabe destacar que los guiones de la industria pornográfica no solo plantean hazañas sexuales prácticamente imposibles, sino que en la mayoría de los casos se pone al hombre en un lugar de dominación y a la mujer a la merced del placer del este.  

Por otra parte, Morassutti explicó que también hay que tener en cuenta que no todas las personas se estimulan de la misma forma.

“En el caso de los hombres la estimulación es más visual y en el de las mujeres les causan más excitación un libro o un relato erótico”, expresó. Es por esta razón que hay mayores probabilidades de que el hombre disfrute más la experiencia que la mujer.

Sin embargo, esto no quiere decir que no existan mujeres que disfruten de la pornografía u hombres que se exciten con un relato.

No obstante, Morassutti aseguró que el elemento más importante a la hora de “encender” la pareja es la creatividad ya que, más allá de los elementos que se elijan para hacerlo, es necesario que las dos personas trabajen en el erotismo. “La sexualidad es el espacio de juego del adulto”, concluyó.