Mundo Lunes, 1 de abril de 2019 | Edición impresa

Venezuela: se suceden los apagones y Guaidó llama a protestar

El autoproclamado presidente interino le pidió a la gente que gane las calles.

Por Agencia AP

Cerca de ocho horas después de que se reanudara el servicio eléctrico, los venezolanos fueron estremecidos ayer otra vez con una nueva falla que afectó la capital y al menos dos decenas de estados como parte de una serie de apagones nacionales que se registran a diario en este país sudamericano desde el 7 de marzo.

El apagón de ayer volvió a desatar la ira de muchos que tocaron cacerolas en balcones y ventanas de los edificios y gritaban insultos dirigidos al presidente socialista Nicolás Maduro, a quien consideran responsable de las fallas eléctricas. En algunos de los 23 estados del país, el servicio se reanudó minutos después, reportaron líderes locales.

 

Los expertos señalan que las fallas son consecuencia de una corrupta e incapaz administración que se traduce en la falta de mantenimiento del sistema eléctrico nacional. Las instalaciones eléctricas están casi en ruinas, particularmente las centrales termoeléctricas que otrora conformaban el sistema de respaldo en caso de una avería en la hidroeléctrica de Guri, que suministra 60 por ciento de la energía del país.

“Esto no lo aguanta nadie, pasamos casi todo el día sin luz, no hay agua desde el lunes (pasado), no se puede llamar por teléfono, no podemos pagar con tarjetas, ni comer”, dijo Karina Camacho, una ama de casa de 56 años, que vio frustrada la compra de un pollo porque justo después de pedirlo ocurrió el apagón y la balanza eléctrica y el dispositivo de pago de tarjetas de crédito dejó de funcionar.

Múltiples problemas

Los acueductos en la mayoría de las regiones del país siguen sin operar y el sistema de trenes subterráneos de la capital, que transporta diariamente en promedio tres millones de personas, dejó de prestar servicio. El funcionamiento de internet y los teléfonos fijos y móviles es intermitente desde el 25 de marzo.

 

Desde el 7 de marzo pasado, cuando se registró el primero y hasta ahora el peor de los apagones de la historia venezolana, el gobierno de Maduro ha denunciado que los cortes de energía son consecuencia de varias causas, desde “ataques electromagnéticos” dirigidos por Estados Unidos hasta un ataque con armas de fuego a una instalación eléctrica.

La oposición

“Un nuevo apagón por culpa de los usurpadores... no pudieron con la electricidad, ni con el agua y ni con la economía”, dijo en Twitter el jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, quien en enero se declaró presidente interino en desafío a Maduro.

Guaidó rechazó en Twitter que las fallas sean fruto de acciones de sabotaje. “No hay sabotaje... ni están racionando porque quieren: olvídense de esas matrices” de opinión, aseveró.

“¡Que nadie se quede en su casa! La dictadura nos quiere apaciguados. No pudieron con la electricidad, ni con el agua y ni con la economía”, agregó.

 

Dos de los tres más recientes apagones nacionales se produjeron a las 7.10 de la noche del viernes y sábado, lo que hizo sospechar a muchos que se estaría aplicando un patrón de racionamiento del servicio eléctrico. En varios sectores de la capital venezolana, algunos vecinos salieron a las calles a protestar, quemando la basura que suele acumularse en las aceras debido al ineficiente servicio de aseo urbano.

Evo: no soy el único que apoya a Maduro

El presidente de Bolivia, Evo Morales, rechazó ayer que su país haya quedado aislado en la región por el respaldo de su Gobierno al de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, ante la crisis que atraviesa el país caribeño. En la ciudad amazónica de Cobija, en el norte del país, Morales sostuvo que es “falso” que el país esté aislado, como piensa la “derecha” boliviana.

“Los gobiernos progresistas, los estados soberanos, pueblos dignos apoyan estas políticas que permiten garantizar la paz y no estar con las intervenciones militares, y no estar pensando cómo dominar con cualquier pretexto para adueñarse de los recursos naturales”, agregó Morales.