Mundo Opinión Martes, 16 de julio de 2019 | Edición impresa

Venezuela, derechos humanos y posverdad - Por Gonzalo Fiore Viani

Es importante no perder de vista que la mayoría de esas miles de muertes corresponden a jóvenes.

Por Gonzalo Fiore Viani - Experto en Relaciones Internacionales

La Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachelet, arrojó un duro informe sobre la situación en Venezuela ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Según lo dicho allí, durante los últimos 18 meses, las fuerzas especiales venezolanas han ejecutado a miles de personas extrajudicialmente. La mayoría de los hechos serían casos de gatillo fácil en sectores marginales de Caracas, la capital del país.

La finalidad de las Fuerzas de Acciones Especiales, acusadas de estos crímenes es combatir el delito y el narcotráfico. Según el informe, las FAES asesinaron a 5.287 personas en 2018, y a 1.569 entre enero y mayo de 2019.

En una situación tan polarizada y compleja como la que vive el país bolivariano, la violencia de algunos sectores de la oposición parece haber sido respondida de manera aún más dura por las fuerzas de seguridad.

En busca de diálogo

Mientras tanto, las partes en conflicto aceptaron sentarse a negociar en Barbados, gracias a la intervención de la Primera Ministra noruega Erna Soldberg y el apoyo explícito al diálogo del papa Francisco. 

Aunque todavía no hay avances concretos, el solo hecho de que se produzca la mesa de diálogo significa un paso importante para salir del laberinto en el que se encuentra Venezuela.

Bachelet estuvo tres días en Caracas durante junio, invitada por el gobierno de Nicolás Maduro. Luego de reunirse con el presidente, declaró: “La situación humanitaria se ha deteriorado de una forma extraordinaria”.

También mantuvo encuentros con familiares de víctimas de gatillo fácil, y con referentes de la oposición, entre ellos el autoproclamado presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

Fuego cruzado

La expresidenta chilena fue acusada en numerosas oportunidades de sostener diplomáticamente al gobierno de Maduro. Sin embargo, en los últimos días viene siendo criticada con dureza por las voces oficialistas.

Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del gobierno de Maduro, le respondió a Bachelet acusándola de “no defender los derechos humanos”, calificando a la exmandataria de “hipócrita”. El fin de semana se produjo una masiva marcha oficialista en Caracas contra el informe.

Más allá de cualquier tipo de consideración ideológica, es importante no perder de vista que la mayoría de esas miles de muertes corresponden a jóvenes provenientes de los sectores más marginales de la sociedad venezolana. 

Empujados a una situación de delincuencia donde la única respuesta del Estado es la violencia institucional.

El escenario en Venezuela es extremadamente complejo y difícil de dilucidar para alguien que no se encuentra en el territorio. 

Los intereses extranjeros son demasiados y es difícil creer a estas alturas que existe interés real en resolver el conflicto a favor del pueblo venezolano.

En tiempos de posverdad y fake news, los sectores en pugna creen lo que quieren creer o lo que se adapta mejor a sus discursos. 

Es importante estar muy atentos a lo que sucede para evitar caer en lugares comunes e intentos de extrapolación forzados. Sólo así podremos acercarnos un poco más a la verdad, si es que tal cosa aún existe.