Mundo Jueves, 11 de julio de 2019 | Edición impresa

Venezuela: cientos de embarazadas cruzan a Colombia en busca de atención

Debido al colapso del sistema sanitario venezolano, madres jóvenes y adolescentes deben cruzar la frontera para recibir cuidados médicos.

Por Agencias DPA y AP

Cientos de mujeres y adolescentes venezolanas embarazadas han cruzado a Colombia para recibir atención médica en un peligroso viaje que muchas realizan a punto de dar a luz, debido al “colapso” del sistema sanitario en Venezuela, según informó ayer la organización no gubernamental (ONG) Save the Children. 

En la Unidad Sanitaria para Emergencias que la ONG tiene en Maicao, cerca de la frontera, ya ha atendido a 792 venezolanas embarazadas desde principios de abril, cuando comenzó a funcionar, de las cuales seis de cada 10tenían embarazos de riesgo y más de la mitad sufría anemia por la escasez de alimentos en Venezuela. 

“Emigré durante mi embarazo porque en Venezuela no tenía recursos ni la atención que necesitaba. Hay problemas en mi país”, contó Ana, de 26 años, que confiesa que no se siente bien porque no puede mantener a sus hijos. 

 

Al llegar a Colombia, embarazada de siete meses, fue hospitalizada porque “tenía cálculos renales y niveles muy bajos de hemoglobina”. “Pero gracias a Dios me atendieron”, ha valorado. 

Riesgos

Save the Children informó, además, que “en otras ocasiones las adolescentes y mujeres han tenido embarazos de alto riesgo por culpa de las enfermedades de transmisión sexual como la sífilis y el VPH”, que han aumentado porque la inflación ha convertido a los anticonceptivos en “un bien completamente inasequible en los últimos cinco años”. 

También llamó la atención acercad de la gran cantidad de adolescentes embarazadas, casi una quinta parte del total de pacientes que reciben en Maicao. 

“A menudo han tenido que dejar casi todo lo que tienen, incluida su documentación. Esto significa que su acceso a la atención médica y la educación es extremadamente limitado, lo que aumenta los riesgos para ellas y para sus bebés”, ha explicado la directora general de Save the Children en Colombia, María Paula Martínez. 

En general, las embarazadas migrantes “no son conscientes de los peligros del viaje”, ha lamentado Save the Children. “Muchas esperan hasta el segundo o tercer trimestre de embarazo para migrar a Colombia con el sueño de dar a luz allí” y lo hacen solas, dejando atrás a sus familias, sin tener un lugar donde quedarse antes y después del parto. 

 

Ana, por ejemplo, ha comentado que no pudo traerse a sus dos hijas mayores. “La situación en Venezuela nos ha golpeado a todos muy duro. Todos hemos llorado. Dejar a tu familia así no es fácil”, ha asegurado. 

Así las cosas, la ONG ha pedido al Gobierno colombiano “que asigne más recursos para las jóvenes que migran desde Venezuela”. 

“Es fundamental que se garantice su acceso a servicios de salud de calidad y el cumplimiento de sus derechos, con un enfoque especial de salud sexual y reproductiva”, ha indicado Martínez. 

Apoyo a madres e hijos 

Además de la atención pre y posparto, la clínica de Maicao ofrece cursos de planificación familiar, asistencia psicológica, atención para las víctimas de violencia de género y diagnóstico y tratamiento para las enfermedades de transmisión sexual. 

Hasta ahora, ha recibido a 1.848 migrantes venezolanas. Ahora prepara una unidad móvil de salud sexual y reproductiva que brindará servicios en La Guajira. 

Save the Children, que atiende la crisis humanitaria en Venezuela desde noviembre de 2017 en las zonas fronterizas de La Guajira y Arauca, en Colombia, y de Piura, en Perú, también ha creado espacios seguros para la infancia donde ofrece apoyo psicosocial, da clases y proporciona material escolar, así como filtros de agua e productos de higiene. 

 

Asimismo, desarrolla acciones encaminadas a la integración de los migrantes venezolanos en las comunidades de acogida para prevenir la xenofobia y la discriminación.
 

Entregaron el cuerpo del militar que murió por torturas

Tras 12 días de espera las autoridades venezolanas entregaron ayer el cuerpo del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, quien murió luego de ser detenido por miembros del servicio de contrainteligencia militar.

Bajo custodia policial y en medio de reclamos de sus familiares, que se quejaron de que las autoridades controlaron la inhumación, el organismo estatal de medicina forense entregó el cuerpo de Acosta Arévalo quien falleció el 29 de junio, una semana después de ser apresado en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) señalado de estar vinculado con un supuesto complot contra el gobierno

Las dudosas circunstancias de su muerte y los signos de tortura que según testigos tenía el militar desataron una intensa polémica que golpeó al gobierno de Nicolás Maduro, quien ordenó una investigación sobre el tema.

El activista Alonso Medina Roa, abogado de la familia del militar, dijo a la prensa que el cuerpo de Acosta Arévalo fue reconocido por una de sus hermanas y “entregado al Estado” por orden de un tribunal. “La familia realizó todos los trámites pero es el Estado quien lo está enterrando”, afirmó Medina Roa al denunciar que el gobierno estaba haciendo una “inhumación controlada”. El abogado indicó que según la autopsia el oficial murió a consecuencia de “politraumatismo generalizado”.