Sup. Economía Domingo, 12 de enero de 2020 | Edición impresa

Vendimia 2020: estiman una cosecha menor a la del año pasado

Los datos preliminares que manejan actores del sector muestran una disminución que podría mejorar el valor para los productores primarios.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Mientras el INV prepara su estimación de cosecha la cual se espera que esté lista recién en febrero, cada actor de la cadena vitivinícola hace sus propios números. Esta temporada todos coinciden en una merma, pero difieren en el porcentaje de baja. 

Si bien no se trata de una caída que alcance para revertir la baja del precio, una menor cosecha contribuye a no aumentar el sobrestock que afecta a la vitivinicultura, algo positivo para los productores.

 

“A nivel del sector cooperativo hicimos un relevamiento con ingenieros en términos generales y aproximadamente estamos teniendo una merma del 5%, vemos una mayor disminución en las uvas blancas y variaciones según cada zona”, señaló Nicolás Vicchi gerente de Acovi al respecto del pronóstico de cosecha.

De todas maneras, Vicchi advirtió que todavía no se ha podido medir el impacto de la escasez de agua y recién a mediados de febrero se podrán tener mayores certezas. “Con la estimación oficial, y si se convalidan nuestros datos, tendremos un panorama más claro”, señaló.

 

No incorporar excedentes

Al cierre de 2019 la industria vitivinícola advertía que en los últimos doce meses, a valores constantes, el precio del vino genérico perdió un poco más de 40% frente a la inflación. 

Las razones para la caída tenían que ver con los precios de mercado, afectados por un consumo resentido, costos en alza, y un sobrestock de 150 millones de litros de vino, entre otros factores.

En la actualidad, una menor cosecha serviría para “no incorporar excedentes”, y de acuerdo con Vicchi podría encontrarse una solución definitiva con un paquete de medidas articuladas. Entre testas destacó el “banco de vino” por el que podría inyectar vino al mercado cuando falte y retirar cuando sobre, a fin de controlar los sobresaltos en el precio y otras alternativas como la diversificación en el marco del acuerdo Mendoza-San Juan y la destilación.

 

En tanto que José María Llaver, titular de la Asociación de Productores en Acción (APA) comentó que “la helada afectó la brotación, y además de las mermas hay racimos corridos, totalmente desparejos”, que afectarán los volúmenes. En su caso, las mermas generales que se advierten son del 25% para arriba.

La ley de jugos, para promover el uso de mosto, y aumentar los recursos destinados al Fondo Anticíclico ($ 400 millones de aporte estatal y $ 400 millones de endeudamiento, sujetos a que se apruebe el presupuesto), son algunas de las soluciones posibles para que el sector recupere competitividad, de acuerdo con Llaver, a quien se lo ha visto trabajar en varias reuniones junto con el vicegobernador Mario Abed.

 

En el Valle de Uco, Diego Stortini señaló que no se han observado mermas, sí “corrimientos propios de los vientos que se dan durante la floración, y alguna afectación por granizo en zonas particulares, pero no una cantidad sustantiva”.

 

“En cuanto a precio este va a ser un año muy duro para la producción, el que no tenga bodega propia este año va a tener problemas para que le tomen la uva para elaborar el vino y mantenerlo un tiempo, la cosecha viene normal y todavía no logramos frenar los stocks vínicos del año pasado y eso trae como consecuencia una caída no solo en el precio, sino en la demanda de uva”, cerró Stortini.