+ Deportes Miércoles, 6 de marzo de 2019 | Edición impresa

El pedido de ayuda de la selección nacional de sordos

Los Jabalíes, selección argentina de futsal para no oyentes, reclaman una mayor ayuda estatal para poder viajar al Mundial.

Por Maxi Salgado - msalgado@losandes.com.ar

Tienen un Mundial por delante, pero la situación económica y la falta de apoyo económico desde el Estado Nacional le está poniendo una traba más a la ya habitual que les toca vivir en el día a día.  Estamos hablando de la selección argentina de futsal para sordos “Los Jabalíes”, que tras dar el batacazo en Uruguay, donde superaron a Brasil y al propio organizador, se clasificaron para el certamen ecuménico que se disputará el próximo mes de noviembre en Suiza.

Mientras hacen campañas en las redes sociales, donde entregan el número de cuenta en el que se puede hacer un depósito, los muchachos siguen trabajando con la intención de revertir una situación que es complicada. “La Secretaría de Deportes de la Nación otorgó 460.000 pesos para todas las actividades que tiene la Cades (Confederación Argentina de Deportes para Sordos).

 

Un monto totalmente irrisorio. Tené en cuenta que este año sólo nosotros necesitamos dos millones de pesos para poder viajar a Suiza y el mismo monto necesita la gente del basquet (NdR: equipo conocido como Los Topos)”, cuenta a Más Deportes, Diego Baliña quien es el entrenador del equipo nacional de sordos.  

Hay que tener en cuenta que en la Cades además del futsal y el basquet, también están nucleados la natación, atletismo, fútbol 11, basquet, bowling, voley y karate.

Una de las previas en el Sudamericano disputado en Uruguay. - Gentileza

“Estamos esperando que el gobierno cambie la postura y deje de darnos la espalda. Los deportistas sordos y los down no estamos considerados entre los deportes que son paralímpicos y desde ahí se toman para que no podamos tener apoyos y becas del Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) que si lo reciben los Murciélagos (selección nacional de ciegos), por ejemplo”, sigue contando Diego que hace su trabajo ad honorem al igual que todo su cuerpo técnico. “El deporte es inclusivo y más el deporte con discapacidad. Las autoridades deberían entender que no es un gasto, sino una inversión”, dice Diego.  

El tema es que los Juegos Olímpicos de Sordos se crearon en 1924, mucho antes que los Paralímpicos que nacieron en 1960 y son tan multitudinarios como estos últimos. Sólo en cada juego de sordos hay 5.000 atletas que es el cupo máximo que el Comité Olímpico Internacional puso para cada Paralímpico.  Un dato a tener en cuenta es que en Argentina hay cerca de 1.000.000 de personas con sordera.

 

La conformación del equipo se hace de una selección de jugadores que participan de una liga interna y hoy tiene jugadores desde 16 a 33 años de edad. En este caso todos de Buenos Aires, pero ha contado con jugadores de Santa Fe y Entre Ríos. Acá hay otra de las trabas con las que chocan los atletas sordos. “No tenemos presupuesto para poder ir a observar jugadores del Interior del país y entonces los que quieren probarse tienen que venir a Buenos Aires. Es una situación que no nos gusta, porque sabemos que no es la más justa, pero por ahora es la realidad que estamos viviendo”, narró Baliña.

Con respecto a la clasificación para el Mundial, Diego cuenta que “el torneo se hizo en Canelones, Uruguay y quince días antes de viajar se nos comunicó desde la Secretaría de Deportes que no íbamos a tener subsidio. Hay que destacar que tampoco se nos dieron las comodidades para los entrenamientos. Nunca nos prestaron el Cenard y tuvimos que hacer toda la preparación en clubes privados”, repasa.

“Ya sin tiempo para dar marcha atrás, decidimos pagar los gastos entre nosotros haciendo rifas, ventas de empanadas, un torneo en Atlanta  y la buena predisposición de Buquebus que nos ofreció pagar sólo el 50 por ciento de los pasajes.  Allí nos  alojamos en bungalows, mientras que Brasil estuvo en un hotel cinco estrellas. Fue la primera vez que le ganamos a Brasil y hay que destacar que habíamos jugado un amistoso con Uruguay con el que habíamos perdido, por eso fue loable la clasificación. Porque demuestra que nos hemos ido superando en lo deportivo”.

 

Para tener en cuenta, el futsal de sordos cuenta con las mismas reglas que el tradicional, con la única diferencia de que los árbitros usan banderas en lugar de silbatos para cobrar las faltas.    

Para aquellos que quieran colaborar con la causa, se ha abierto una cuenta en el Banco Ciudad a nombre de Ignacio Martínez Ovidio,  (caja de Ahorro 000000090208006208, CBU 0290009410000080062089), en donde se podrán hacer las donaciones.

En la misma situación que los Jabalíes están los Topos, que es el equipo nacional de basquet para sordos y que en junio tiene que viajar a Polonia para jugar el Mundial. Los muchachos están también haciendo campaña para juntar los fondos y a ella se sumó Gabriel Batistuta con un video que fue viralizado.