Policiales Viernes, 7 de junio de 2019 | Edición impresa

Un hospital pagará $ 3 millones por la muerte de una embarazada

El Paroissien, de Maipú, deberá indemnizar a los tres hijos y al viudo de una mujer por suministrarle un medicamento al que era alérgica.

Por Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

El hospital Diego Paroissien deberá indemnizar con 3.300.000 pesos a los tres hijos y al marido de una mujer embarazada que murió por una reacción alérgica por un medicamento que le suministraron en el centro asistencial de Maipú.

Según el hospital, la paciente “falleció por haberse broncoaspirado por una fruta”, apuntando que ingresó “sin signos vitales y al no auscultarse latidos cardiofetales se indica cesárea de urgencia”.

 

La mujer tenía dos hijos de su primera pareja y otro con su segundo marido. Cursaba 26 semanas de embarazo y se efectuaba periódicos controles en el centro de salud de Coquimbito.

Unos días antes del deceso, le habían indicado reposo absoluto por presentar una infección urinaria que le provocaba contracciones.

El 31 de mayo de 2014 a las 20.30 estaba en su habitación cuando se levantó, se agachó para agarrar una zapatilla y pensó que había roto bolsa, por lo que sus familiares la llevaron al hospital  Paroissien, donde fue atendida por el Servicio de Urgencias de Ginecología. 

 

Allí le informaron que el útero estaba cerrado, que había perdido orina y le indicaron un supositorio de indometacina, droga que luego sería la causa de la muerte. 

Ella les dijo a quienes la asistían que ese medicamento le producía taquicardia y que era asmática crónica y alérgica a determinadas drogas. No obstante, los médicos insistieron en que se lo administrara cada 12 horas y se fuera a su casa porque no había camas disponibles. 

Por la noche la mujer se medicó y su hijo debió llamar a su padre porque ella no podía respirar. Cuando el hombre llegó, encontró a su pareja en el patio, casi desmayada, con la cara cianótica y los labios verdosos por lo que le dio tres dosis de salbutemol (alivia ataques de asma) y la llevó nuevamente al hospital.

Llegaron a la guardia a las 23 y pidieron una camilla. La llevaron a un box de urgencias y comprobaron que la saturación de oxígeno había llegado a 0, no encontraron los latidos del bebé y decidieron extraerlo. Un par de horas más tarde, le informaron al marido el fallecimiento de su mujer y del bebé.

 

La demanda

La familia inició una demanda civil reclamando daño material y moral por los tres hijos (dos de ellos menores) y el marido.

La respuesta del hospital fue que la mujer “falleció por haberse broncoaspirado por una fruta” y que había ingresado “sin signos vitales y al no auscultarse latidos cardiofetales se indica cesárea de urgencia”.

Pero la jueza Fabiana Munafó, del Tribunal de Gestión Asociada 4 entendió que: “se ha probado que la Sra. R. era asmática, alérgica a determinados medicamentos, se le prescribió supositorios de indometacina y esta medicación estaba contraindicada en pacientes sensibilizados, provocándose el fallecimiento”.

 

“No surge de la historia clínica que se hubiera realizado un interrogatorio para conocer sus antecedentes, porque no se dejó asentado nada de ello, previo a la prescripción del medicamento, por tanto no surge que se hubieran adoptado mayores precauciones que el caso requería. Esta omisión configura un supuesto de negligencia en la atención médica configurativa de un supuesto de mala praxis”, agregó la magistrada en el fallo.

Así la cosas, uno de los hijos menores deberá cobrar $ 800.000, otro $ 1.140.000 y el tercero $ 500.000. Mientras que el marido deberá recibir $ 300.000. A todos los montos deben sumarse los intereses desde la fecha del fallecimiento, lo que hace un total de unos 3.300.000 pesos.